1. Los Misterios De la Librería

Era un día nublado en la ciudad de Buenos Aires, se sentía mucho viento, por eso la gente estaba abrigada; caminaban de aquí para allá con los afanes de una tarde en la ciudad.

Entre tanta gente estaba Samuel, él era un niño de pelo corto y negro, bajito y flaquito, vestía con una camiseta blanca con un dibujo de un balón de fútbol, jean azul y tenis rojos; además Samuel era un niño bueno porque ayudaba a los demás y era un buen amigo con todos. Lo que más le gustaba a Samuel era leer libros de Edgar Allan Poe, por eso empezó a buscar una librería, de pronto encontró en una pequeña y oscura calle una librería llamada “Libros fantásticos”, allí estaba Miguel el dueño de la librería, Miguel era divertido y buena gente; su forma de vestir era muy parecida a la de Samuel, pues tenía camiseta azul, jean azul, tenis negros y una gorra. Sin embargo, cuando Samuel entró a la librería no se vio con Miguel porque él estaba en el baño.

Samuel entonces empezó a mirar los libros que había en la estantería, le llamó la atención uno que Miguel había puesto fuera de servicio, ya que unos días antes lo había abierto y ¡Oh sorpresa! un gato negro, grande, de ojos verdes, filosos dientes y grandes bigotes, había salido del libro, Miguel y el gato empezaron a pelear hasta que el gato se rindió y solito se metió otra vez al libro.

Samuel cogió ese libro, era “El gato negro” de Edgar Allan Poe, y cuando lo abrió pasó lo mismo; el gato se había salido pero Samuel no pudo derrotarlo, el gato bandido se aprovechó de esta situación y lo mordió y envenenó, cuando el gato negro logró su objetivo salió corriendo y se metió al libro.

En su intento por salvarse, Samuel subió unas escaleras pero allí no aguantó más y cayó. Miguel salió del baño, y al subir por un libro, de repente encontró a Samuel tirado en las escaleras y decidió ayudarlo llevándolo al hospital. Llamó a la mamá de Samuel para contarle todo lo que pasó, la mamá salió corriendo para el hospital y el médico que atendía a Samuel preguntó:

  • ¿Familiares de Samuel?

La mamá responde:

  • Yo soy la mamá.

El médico dice:

  • Señora, su hijo está bien, pero lo dejaré unos días en observación.

Pasaron los días y Samuel mejoró, pudo salir del hospital y le pide a su mamá llevarlo a la librería de Miguel para agradecerle por su ayuda.

Los tres decidieron quemar el libro “El gato negro”; pero el gato fue muy ágil y escapó sin que nadie se diera cuenta y se metió en otro libro…

CONTINUARÁ…

Martina Parra Osorio, Grado 2°, Instituto Paulo Freire

Ilustración: Daniela Echeverri Parra (Hermana)

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2. La Historia De Tobby Y La Princesa Juanita

Un día la princesa Juanita estaba en su clase de patinaje y entonces vio a lo lejos un lindo perrito, este perrito estaba buscando comida, se veía muy hambriento y solitario. Desde ese día no lo volvió a ver. La princesa Juanita pensó en él por muchos días, pensaba en que no tenía una casa donde vivir ni quien le bridara amor y cuidados.

Cierto día estaban unas amigas de la linda princesa con un perrito corriendo  por el bosque, estaban tan felices que a la princesa Juanita le dio mucha curiosidad ver el perrito ya que le pareció conocido pero no se acercó a verlo, sus amigas después fueron a buscarla hasta su castillo preguntando si quería tener un perrito, pero sus padres no se lo permitieron, pasaron unas horas y la princesa le pidió a la reina que era su madre que la dejara ir a ver qué había pasado con el perrito,  su madre le dio gusto y le dijo que sí y cuando   ¡¡¡oh!!! Se llevó una grata sorpresa el perrito era el que ella había visto cuando estaba en su clase de patinaje y no lo podía ¡¡¡creer!!, el perrito  todavía no tenía donde dormir, le preguntaron a varias personas de la villa donde vivían y ninguna quiso tenerlo, al ver esto la princesa Juanita se puso muy triste pero el rey y la reina vieron a su hija tan preocupada y triste que hablaron con la princesa Juanita y su hermana la princesa Manuela que permitirían que el perrito  se quedara dormir en el castillo al menos por una noche.

Y así fue el perrito comió y jugó por largo rato con las princesas por todo el castillo corrían de un lado al otro, pero como el castillo no era tan grande le hicieron un espacio en la cocina y le hicieron una camita para que durmiera.

Las dos princesas estaban tan felices que decidieron darle un nombre al lindo perrito…. Después de pensar y pensar muchos nombres (bigotes, atom, mateo, etc.) al final se decidieron por TOBBY ¡¡¡sii!!! Ese será perfecto

Tobby esa noche no los dejo dormir estaba muy inquieto y asustado se sentía en un lugar extraño.

 Al día siguiente a las 6:00am se despertó la princesa Juanita pero no encontraba a Tobby, su padre el Rey había salido a dar un paseo con él, ese día era el primer día de jardín de la princesita menor Manuela por lo que todos fueron a llevarla, incluido claro esta ¡Tobby!!. Durante el recorrido se dieron cuenta que ¡Tobby!! Estaba muy feliz de tener una familia saltaba, corría, ladraba y jugueteaba a su lado.

Después lo llevaron a la veterinaria para que lo revisaran y arreglaran ya que como estaba en la calle hace muchos meses estaba muy sucio y enfermo. El veterinario le dio medicina porque tenía fiebre también lo bañaron y le cortaron el pelo.

El rey lo recogió después de unas horas y lo llevó de vuelta al castillo, cuando lo vieron quedaron asombrados porque había quedado muy lindo, nos pusimos felices de verlo mejor.

Pero los reyes hablaron con sus hijas la princesa Juana y la princesa Manuela de que Tobby no podía quedarse en el castillo ya que era tan pequeño que no estarían cómodos con él, que por los viajes del Rey la Reina tenía que ocuparse de todas las cosas del reino y de las princesas, entonces les dieron esa triste noticia, pero les hicieron una promesa de que se encargarían de buscar quien lo cuidara y le diera un hogar

 …Después de un tiempo lo llevaron al bosque estaban tan tristes las princesas. Pero decidieron disfrutar y jugaron, saltaron y corrieron por todo el prado, salieron todos los amiguitos de la villa y estaban todos contentos con Tobby ver el cambio físico y de semblante, los tenía aterrados jugaron y jugaron. Hasta que el rey fue a buscarlas porque había recibido una carta donde le informaban que los reyes de otro castillo si lo podían adoptar, las princesas anhelaban que Tobby se quedara en el castillo, pero no era posible

Los amigos del rey lo adoptaron esa misma noche el rey lo llevó en su carruaje hasta su nuevo hogar; las princesas lloraron mucho en especial la princesa Juanita lloró y lloró de tristeza. Al otro día seguía tan triste recordando los buenos momentos que había pasado con su mascota por un día.

La nueva familia estaba muy contenta de tenerlo, Tobby es una gran compañía, les enviaron una foto y él estaba feliz, su vida había cambiado, se sintieron más tranquilas.

Al final la conclusión más importante es que Tobby logró tener lo que no tenía, un hogar, personas que lo amaran y lo cuidaran, los reyes se sintieron muy orgullosos del corazón de sus hijas las princesas por que tuvieron la fortaleza de haber rescatado a Tobby a pesar del gran miedo que les tenían a los perros ¡¡¡ah!!! Si por que se me había olvidado contarles que las princesas les tenían pavor a los perros, pero el amor fue más grande que su temor.

Ahora y por consejo de los reyes las princesas oran cada día porque Tobby sea feliz y porque Papito Dios les conceda el sueño de tener un castillo más grande con mucho espacio para tener un perrito que cuidar y amar mucho.

FIN.

Este cuento es de mi vida real sucedió hace una semana en mi familia.

 

Juana Gabriela Parra,  Grado 3°, Instituto Paulo Freire

3. El Niño y La Mariposa

Había una vez un niño llamado Santiago, de estatura media, su pelo de color café, con ojos verdes y muy divertidos. Cierto día fue al parque, como de costumbre a jugar, a comer un helado y a plantar un árbol. Después se encontró una mariposa mágica, se la llevó a la casa y a escondidas la llevó a su cuarto, para que lo llenara de todos los colores del arco iris y de todas las cosas hermosas que se encuentran en los más lindos bosques.

Le enseñó la magia de poder volar con la imaginación, de conocer fantásticos lugares, de poder cumplir sus sueños y a disfrutar cada día que vivimos.

Por ella aprendió el valor de la amistad, del amor a la familia y el agradecer a Dios por la oportunidad que nos da de disfrutar este Mundo.

Fueron muchas las noches que compartió con su mágica amiga, soñaron, rieron, se divertían hasta cuando ya el sueño lograba rodearlo y al estar calientico en su cama, terminaba durmiendo y teniendo los más maravillosos sueños.

 Y llegada una de tantas noches de la más dulce magia y amistad, su pequeña amiga le dio la noticia que nunca espero escuchar… ella ya había estado muchos días y noches acompañándolo, pero ya era el tiempo en el cual debía partir para estar en el más lindo de los jardines…el cielo.

No quería que partiera, pero le dijo que algún día se volverían a encontrar y seguirían disfrutando de la magia de un mundo de muchos colores y belleza sin igual.

Esa noche luego de viajar por tantos lugares mágicos, su amiga se durmió en su mano profundamente, pero él ya sabía que era el momento de su partida, se miraron y no había necesidad de ninguna palabra para expresar su amistad y el cariño que construyeron y antes de partir le dijo… disfruta cada instante de tu vida como si fuese el último…ama a tus amigos y familiares y lo más importante… nunca dejes de soñar y luchar por tus metas.

Y aunque llegaron las noches en la cual ya no tenía su compañía, su magia quedó no solo impregnada en su habitación sino en su alma y los colores mágicos del arco iris siempre le recordaran a su gran amiga……su mariposa mágica.

FIN

Samuel Bulla Rincón, Grado 3°, Instituto Paulo Freire

4. El Caballero y La Princesa

En un castillo vivía una princesa que era muy amable, un día llamo  a su caballero y le dijo: tráeme un unicornio, el caballero respondió, claro que si mi leidy, se fue a buscarlo en medio de la  noche, volvió sin ni siquiera haber visto un unicornio, fue donde la princesa y le dijo que no había logrado encontrar un  unicornio para ella. La princesa respondió está bien, está bien, no importa, mañana iras a buscarlo nueva mente.  El caballero protesto, diciendo, no es posible encontrar un unicornio en estos tiempos princesa chicle, ella insistió pero el caballero roco no accedió. Al día siguiente a chicle se le ocurrió contarle a la corte de su palacio una historia, llamo al chef, caballero, consejero, bufón, guardas reales, ayudantes etc.  Los reunió a todos y empezó a contar su historia. Cuando yo nací, mis papas julia y Álvaro pensaban mucho en mi nombre, a mama julia se le ocurrieron muchos nombres pero a papa no le gusto ninguno, entonces papá dijo de repente ¡Chicle la llamaremos Chicle!  A mama le gustó mucho y acepto, pasaron meses y me compraron mis juguetes y un caminador saltarín, luego de un tiempo aprendí a caminar y fui creciendo y creciendo, cuando tenía 8 años mi mama era todavía muy joven,  trabajaba en el colegio: “los niños del reino”, como profesora,  las clases que daba eran divertidas  y por suerte estaba allí.

Pase a cuarto y me daba clases. Ella no se compara con nadie le decía yo a mi nueva mejor amiga, mama daba tiempo de jugar, lo que jugábamos al final de cada clase  era “zorro astuto”, se trataba de moverte cuando ella dijera unicornios a volar, quien respondiera día, avanzaba y obtenía un punto para recibir un regalo, quien respondiera noche, retrocedía y obtenía un punto para subir alguna nota, un día gane  un juguete ¡era un unicornio de alas de color blanco con crines  de colores como el arcoíris!  Me  gustaba jugar mucho con él, un día casi no pude creer lo que veían mis ojos abrió sus alas y comenzó a volar, pero se me escapo  y desde entonces lo he estado buscando, porque fue  un regalo que me hizo muy feliz, es por eso  que te pido noble caballero que encuentres  a mi unicornio, ¡oh! sí princesa después de escucharte creo que existen los unicornios, voy  a buscarlo y te lo traeré. Paso algún tiempo y el caballero regreso al castillo con el regalo perdido de la princesa,  al entregárselo le pregunto a Chicle por que antes no lo había podido encontrar, a lo que ella respondió por que no creías, la princesa abrazo al unicornio al que llamo Esperanza, porque le enseño a creer en lo que al parecer no era posible,  este no fue el fin sino el comienzo de esta historia.

Al fin… mi apreciado unicornio lo montare; pero princesa te caerás, claro que no, primero porque no me has visto montar y segundo porque tu no lo has montado. ¡Oh! no princesa no sabes cuantas veces he montado uno de esos dijo el nuevo ayudante del caballero; ¿a… si? entonces déjame subirme. Está bien, pero no te escapes princesa, ¿te ayudo? no gracias, lo monto súper bien. princesaaa te estás alejandooo, ¿Qué…? no te escucho, tengo que ir dijo el amable caballero;  montare mi minibús, arranca a volar alcánzalas, hia… rápido rápido  ya las estamos alcanzando. Vamos, vamos princesa salta, no no quiero abandonar a mi unicornio; pues  tendrás que  saltar o se estrellaran con esa gran montaña; ¡ooooh!, Esta bien a la 1 a las 2 y a las tres, listooo… A manejar vamos minibús hia… Llegamos princesa, baje amarrare al unicornio.

…Voy a ir donde la princesa a ver como esta, ¿princesa estas bien? Si,  bien solo me raspe un poquito, ¡oh! qué pena princesa. No qué pena contigo,  no se preocupe todo va a estar bien dijo el caballero,  ¿cómo esta mi unicornio? Bien, se lo traeré o muchas gracias y ahora… ¡qué tal si lo  llevamos a pasear! mmm… bueno, los desamarrare pero seguiremos a minibús. Ya está, vamos guíanos minibús, sube alteza.

Hia… ¿te gusta el paisaje princesa? claro que sí, más que eso  me encanta, que bueno porque vamos a subir más, ¡es precioso! dijo la princesa. Muy bien, ahora devolvámonos  agárrate bien esta bajada es la que más asusta, yupi yupi es… ha ha ha ha ha ha ha  ha ha hay. Bueno por eso Te dije que te sostuvieras, ya estamos llegando ponte estas gafas te quemaras los ojos si no lo haces, claro no me quiero quemar los ojos,  ya no hay tiempo póntelas como quieras rápido. Listo mantén la boca cerrada  y   los ojos abiertos, ya estamos aterrizando.

¿Cómo estuvo el viaje? genial cocinero, pero  hazme un té, por favor tengo mucho frio,   mayordomo asegúrate de que el caballero tenga su recompensa. Muy bien princesa respondió el mayordomo ¿quieres ordenar algo más? Si. Solo falta que le den un cuarto  al caballero y que amarren los caballos  les den de beber y comer, por favor.

El cuarto ya está listo, los caballos ya están amarrados, ya tienen de beber y comer.

Me alegra este primer día de clases para aprender a dominar mi unicornio,  ¿princesa? si chef…, Vendrán más días como este? el león interrumpe y dice ¿Qué pregunta es esa? Perdón…pues porque hoy llego con Ganas de comer, alegre, y ha dado órdenes de una manera adecuada,  antes si hablábamos decía…  no tienes derecho a hablar sin mi permiso, o no nos amenazaba diciendo… te lo advierto si vuelves a hablar te callare y no tendrás el puesto si no te pones a barrer ahora en este momento, o  trapea el piso quiero que  se vea mi rostro en él, ¡oh!  Qué pena con todos ustedes; siento mucho haberme portado tan mal, creo que la pena de no tener y no poder montar a mi unicornio me hacía ser mala persona, pero ahora será diferente lo prometo, ya es de noche hagamos un banquete para celebrar esta nueva etapa,  que quieren comer? Uno dijo: yo pollo con papas saladas y con jugo de maracuyá con pitillo de la segunda temporada, otro dijo: yo quiero papas frita y un helado de 1 volita y un jugo hawaiano con uvas, yo pizza con peperoni y jugo de mango,  yo un salchichón a la parrilla de cinco minutos sin quemaduras, todo esto suena de maravilla entremos todos a la cocina y preparémonos lo que pedimos, mmmmmm… Delicioso manjar, ahora a lavar los platos…  a dormir… al día siguiente continuaron las clases, regresaron y vivieron felices para siempre.

Ester Sofía Hoyos, Grado 3°, Instituto Paulo Freire

5. La Princesa Florida y La Envidiosa Doncella

Érase una vez, en un reino muy lejano una princesa alta y morena, de ojos azules, ¡era muy linda!; su nombre era Florida, y vivía en un castillo muy lindo, era grandísimo de color blanco escarchado, muy brillante y tenía un jardín precioso.

Un día, la princesa estaba almorzando con su novio, el príncipe Juan que era bastante apuesto. Se reían y hablaban mucho con la princesa, pero no se daban cuenta que una doncella mala y envidiosa los observaba. Esta se llamaba Karla y se estaba enamorando del príncipe y no quería aceptar que Él tenía novia; lo buscaba, era muy insistente, hasta que un día Él le dijo:

-¡Basta! No me busques más, ya tengo novia y la amo, haría todo por ella y nos vamos a casar.

Al oír esto la doncella se enfureció entonces empezó a planear un plan para acabar con ese amor.

La princesa tenía un perrito que amaba mucho y a él le gustaba mucho el pan, y fue entonces cuando Karla se aprovechó de eso y puso un camino de pan para que el perrito lo siguiera; al ver la princesa que él se iba alejando, corrió hasta alcanzarlo y al final del camino entraron a una casa fea, el camino seguía conduciéndolos al sótano de esta casa, donde por fin Karla salió de donde los estaba esperando y le dijo a la princesa:

-¡Ahora sí estas atrapada, y el príncipe por fin va a ser mío! Jajajajajajajaja

-¿porque nos haces eso? -Dijo la princesa

-lo que pasa es que  me canse de que todo el mundo te ama y te admira por ser bella y ahora quiero que el príncipe me ame como a ti. – respondió la envidiosa doncella.

Al volver al castillo, Juan estaba esperando a florida para salir a dar un paseo pero, ¡ni ella ni su perro aparecían! Al preguntarle a la doncella esta contesto:

-ella se fue muy lejos dijo que ya no te amaba y que no quería saber más nada de ti, pero puedes estar tranquilo yo te atenderé en todo lo que quieras.

El príncipe se puso muy triste, se fue a su castillo, no quería saber nada de Karla, sabía que era mala y no le creyó todo lo que dijo. Entonces salió a buscar a la princesa, por mar, tierra y hasta en el cielo parecía que se la hubiera tragado la Tierra. Solo que había un perfume muy delicioso que usaba florida el cual reconocía el príncipe. Entonces decidió salir con su perrita que era muy buena olfateando; ella se quedó al frente de la puerta de una casa muy fea y empezó a ladrar y ladrar, entonces el príncipe entró, encontró el sótano y escucho cantar a su amada novia; tumbó la puerta y la vio hay sentada hermosa como siempre aunque un poco más delgada

-Florida, ¡mi amor!, por fin te he encontrado pensé que te había perdido, te busque por todas partes y sufrí mucho por ti.

-Esa malvada Karla me encerró acá pero ahora vamos a mandarla para la cárcel de donde nunca debe salir a hacerle más daño a la gente.-dijo furiosa la princesa.

Al volver a casa enseguida hizo que se llevaran a Karla para la cárcel, y al día siguiente se casaron y con el tiempo tuvieron seis hijos y fueron muy  felices por siempre.

                                                                     FIN.

Samuel David Mesa Acosta, Grado 3°, Instituto Paulo Freire

6. Parker, El Adolescente Que La Vida Cambió

Me llamo Parker Flint soy un adolescente como cualquier otro, tengo 16 años se puede decir que soy el popular de mi colegio, soy extrovertido, me gustan las bromas, juego tenis además considero que soy muy bueno jugando, a plena vista físicamente soy atractivo pues eso es lo que dicen las niñas de mi colegio!!! les puedo decir que mi vida es tal como la quiero, aunque para ser popular en mi colegio se tiene que llegar a hacer cosas no muy aptas para un muchacho de mi edad, lo digo así porque son cosas que mis padres me dicen muchas y repetidas veces que no debo hacer porque todo tiene consecuencias pero nosotros me incluyo no hacemos caso.

Ahora en muchos colegios cada vez es más exigente ser un niño popular pues si no eres esa clase de niño, eres la otra como les dicen el perdedor el nerds, o estar en el club de los incomprendidos y ese no es mi caso, Prefiero ser la primera clase de adolescente se sufre menos y se disfruta más!!! pues eso era lo que yo pensaba.

Un lunes en la noche llegue como de costumbre a mi casa mis padres me estaban esperando para cenar juntos como siempre lo hacemos, mi padre llega de su trabajo muy temprano y mi madre siempre tiene lista la cena a las 6pm ni un minuto más ni un minuto menos, siempre nos hacemos las mismas preguntas de como te fue? que hiciste? en fin.

Desde pequeño hacemos lo mismo para mi es rutina para mis padres es tiempo en familia, nos sentamos y platicamos sobre el día que tuvimos, bueno espere cenar para poderles pedir permiso y salir con mis amigos del colegio, terminamos de cenar y ya mi madre estaba levantando los platos y bueno me dije este es el momento les pregunte puedo ir a la casa de Nick? mi madre me pregunta!!! a estas horas que vas hacer? contesto ha hacer una tarea de ciencias, no la vi muy convencida pregunta seguida de ella, tarea proyecto o que? y yo le respondí de ciencias exposición, es para mejorar mi nota tu sabes que me gusta siempre ser el mejor (sonreí) sabía que al decirle eso es un si de una su cara cambia, ella mira a mi padre y me dicen debes estar aquí a las 9pm me pare de la meza y le di un beso a mi madre ya iba de salida y mi padre se ofreció a llevarme, y yo conteste no gracias papi me voy trotando para hacer ejercicio es aquí cerca (sonreí).

Salí corriendo no era enserio lo del ejercicio, así que corrí solo hasta donde mi padre podía verme, llegue a la casa de Nick mi amigo su casa es el mejor lugar siempre nos reunimos, Nick vive prácticamente solo su casa es el lugar de rumba y lo mejor nadie nos controla, sus padres viajan constantemente y el queda a cargo de su niñera desde que nació, la señora tiene una edad avanzada y se acuesta a dormir muy temprano ella piensa que Nick también lo hace pero se equivoca, su nana lo ama mucho y a veces accede a todo lo que quiere su niño amado, desde que conozco a Nick haciendo cuentas fue hace unos 5 años pudo asegurar haber visto a sus padres unas dos veces.

Ya en frente de la casa de Nick pensé, como hago para no despertar a su nana ya que vi las luces apagadas, pensé que el me estaba esperando umm!! busco en el piso una piedra la tiro a la ventana para que Nick sepa que ya llegue el me ve y me hace con la mano una seña de espere, se demora solo unos segundos y me abre la puerta con mucho cuidado me hace señas de silencio shii y me da risa y la contengo para no

Hacer ruido subo las escaleras para entrar al cuarto de Nick, y me encuentro a Ronan y Royer otros amigos del colegio los saludo con un movimiento de cabeza, siempre que nos reunimos hablamos y tomamos un poco de licor, nos gusta la adrenalina y cada vez queremos mucho mas!!! Y esa noche era el día queríamos hacer algo sin precedentes sin pensar en las consecuencias desde hace mucho pensábamos como se sentiría robar, que nos persiguieran así como en las películas y salir victoriosos como siempre a pasado en todas las cosas que hacemos, pues nadie cuenta nada puede mas el miedo que les metemos al hacerle el llamado bullying que ellos obedecen, a veces siento un poco de pesar por ellos pero eso no se me puede notar delante de Nick.

Queríamos algo nuevo y pensamos se llegó el día de descubrir que se siente, Nick había pedido por internet unas mascaras negras, esas de que utilizan en la noches de disfraces, el nos cito para mostrarnos una sorpresa las saca de una bolsa que tenía escondida debajo de la almohada y nos la muestra, la cara de todos cuando Nick se la pone fue de asombro y miedo porque ahora si fue, pensándolo bien debí tomar una foto en ese momento… de una mi mente empezó a imaginar y me transporte veía mi cara después de cometer el robo tan anhelado obvio que nosotros no lo hacíamos por necesidad, nuestros padres nos proporcionaban todo lo que necesitamos y hasta mas… Esto era diferente esto era por sentir la tan anhelada adrenalina, me veía en mi mente con cara de triunfo Nick me pego por la cabeza despierte bobo jajaja y todos se rieron volví en mi, me pare y de una salimos de el cuarto bajamos nos dirigimos al parqueadero a sacar el carro de Nick, SI Nick tenia carro!!! a sus 17 años por eso todos nos gustaba estar con el, desde que lo conozco siempre fue esa clase de chico que todo lo tenia claro cosas materiales, todos nos montamos y se abrió la puerta del parqueadero nos fuimos buscando adrenalina días anteriores hablábamos de lo que queríamos fuimos a un lugar cercano muy solo que había un cajero en una zona poco transitada y les dije este es, vimos que de lejos venia caminado un hombre ya de edad le pondría unos 65 años, entro al cajero y de una todos nos miramos Nick nos dijo esta es nuestra oportunidad, nos pusimos las máscaras nos bajamos del carro esperamos que el señor saliera lo rodeamos el grito no me hagan daño!!! yo le dije no le vamos a hacer nada solo deme el dinero que retiro y el señor me mira y me pasa 700 dólares todos salieron corriendo pero pensé en ese momento si pensé, porque antes solo imaginaba como un niño y mi mente me traiciono o mas bien me salvo veo una imagen de mi madre llorando en una tumba, todo esto me paso en un segundo le dije al señor ¡Perdóneme! y le devolví el dinero ninguno se dio cuenta Nick vio que se acercaba una patrulla de policías sale corriendo un celador los alerto el escucho al señor gritar, yo alcance a esconderme en un muro, los policías pasaron por el lado y no me vieron por qué iba detrás de mis amigos escuche disparos mi mente se nubló solo hay gritos de desesperación sentí mucho miedo, por la voz supe que era Ronan le habían disparado pensé lo peor nunca en mi vida había sentido este terror mi mente no ayudo me imagine ya en la cárcel y que todos estaban muertos, vi a mis padres llorando preguntado por que había hecho esto volví en si, me quite la mascara la escondí en una planta que tenia al lado me quite el chaqueta me levante y camine….. solo me decía a mi mismo tu puedes camina, temblando como fuera camine como un

transeúnte normal no me acerque fui un espectador lejano, por medio de las personas que estaban murmurando decían pobre muchachos terminaron muertos a mi se me paso un escalofrío por el cuerpo sentí que vi una película en mi mente los mejores recuerdos con mis padres y lo mucho que ellos me amaban, veía abrazos palabras te amo y resonaban en mi cabeza salí corriendo, una voz en mi mente me decía corre corre……. Solo en ese momento quería abrazar a mi madre y pedirle perdón pero por otro lado pensaba el daño que le iba a causar, entre en conflicto conmigo mismo, solo pensaba ellos me pueden ayudar pero lo mucho que los iba a defraudar, llegue a mi casa mi madre me pregunto como estas como te fue amor, conteste bien me vio tan pálido que se preocupo me pregunto estas bien yo le dije si, estoy bien solo tengo mucho sueño salí corriendo a mi cuarto cerré la puerta de mi habitación y me puse a llorar no recuerdo mas solo que me quede tendido en mi cama, llore tanto que no recuerdo a que horas me quede dormido.

Al día siguiente, desperté pensé que todo lo que había pasado había sido un sueño pero no!!!quería saber que había pasado con mis amigos yo sabia que si los llamaba era peligroso pues eso mostraba las películas, además no supe que hice mi celular pero recordé que lo llevaba dentro de mi chaqueta que deje tirada entonces busque mi computador entre a las noticias locales pero no decían nada, se me hizo raro vi una alerta de mensaje privado y era de Royer quería saber que paso conmigo, me contó que ninguno murió como había escuchado solo dieron un tiros al aire y gritaron por el temor que sintieron, éramos unos niños queriendo ser malos nada mas, además no hubo robo por que el señor dijo que el dinero el lo tenia, los llevaron a la estación llamaron a sus padres, el oficial les decía que hasta que ellos no fueran no podían dejarlos ir, ellos decían que fue un juego que no hubo robo sus padres llegaron muy tarde de la noche pero solo los de Ronan y Royer a Nick le toco quedarse un tiempo mas porque sus padres no estaban en la ciudad, supe en el mensaje que ellos nunca me nombraron y sus padres les dieron un gran castigo.

Solo mire al cielo y le di gracias a Dios por cuidarnos, porque ellos no murieron como había pensado solo fue una lección y que lección…….. me levante salí corriendo a la cama de mis padres los desperté y les di un gran abrazo por amarme y cuidarme siempre, porque su amor y dedicación me hicieron tomar la mejor decisión y no fue tarde …..

Pasaron los días, no volví a tener contacto de Nick, lo cambiaron de colegio y cambio todos sus medios de contacto y creo que fue lo mejor a veces nosotros nos dejamos deslumbrar de cosas o personas que nos llevan a un mal camino, Ronan y Royer siguieron estudiando en el colegio y seguimos siendo amigos, después de unos meses todo se olvido termine mi colegio con honores por que decidí dar lo mejor de mi en todo y así fue, al año siguiente entre a la universidad a estudiar ingeniería robótica estudie mucho y en tercer semestre me gane un concurso y el premio era una beca para estudiar en la mejor universidad de Estados Unidos y aquí estoy siendo el mejor y les cuento que tome la mejor decisión en ese momento de no robar ese dinero porque mi destino seria otro.

FIN

Santiago Ferreira Angarita, Grado 3°, Instituto Paulo Freire

7. El Doctor Vitaminas

Érase una vez un niño llamado, pero este niño no era feliz. Aun así tenía grandes sueños para cuando fuera grande. En su casa habitaban 6 personas; sus padres, sus 3 hermanos y Jack por supuesto. Como eran varios hermanos sus padres no podían suplir sus necesidades completas; por ello no se podían alimentar, dormir ni vestir bien. Para sus estudios las personas que podían les ayudaban para que fueran a la escuela. Jack quería estudiar, pues veía que era la única forma de salir adelante y ayudar a su familia. Su más grande sueño era ser un médico. – Jack pensaba:…. “¿Pero cómo lograrlo?”, si un día se despertó con el deseo de asistir a la escuela pero no había que comer en su casa y así con el estómago vacío, pero con el sueño de ser un médico lo llevaba a la escuela a aprender. Jack, uno de esos días empezó a enfermar, le daban nauseas, dolor en su estómago, se sentía sin fuerzas y entonces su madre lo llevo al doctor.

Al examinarlo: – El doctor le dice a la mama de Jack: “Señora a su hijo le faltan vitaminas”. Por ello los síntomas que tiene.

            – La madre responde: “Doctor, no me diga eso. En casa no tenemos para comprar el mercado, mucho menos para comprar vitaminas”.

El doctor insistió a la madre en que debía alimentar muy bien a su hijo para que se sintiera mejor. La madre solo imaginaba la necesidad tan grande de alimentar a sus hijos de una mejor manera, pero no podían por su condición de pobreza.

De camino a casa la madre hablaba con Jack de cómo solucionar la situación de salud y mientras caminaban, Jack le decía a su mamá, – Mamá: El Doctor vitaminas me mando vitaminas para estar mejor. – A lo que la mamá responde: Como dijiste Jack?, Si mamá!!! Respondió Jack; pues como no le sé el nombre al doctor, se me ocurrió decir que era el doctor vitaminas porque me envió vitaminas, Jack se echó a reír jajajaja. Seguían caminando Jack y su mamá; de repente Jack vio hacia el piso y observo un papel que el viento le daba vueltas, su curiosidad fue que el papel era de color y tenía una foto impresa en el; así que fue corriendo a cogerlo y lo mostró a su mamá. – ¿Madre que es ese papel?; Jack hasta ahora no había visto o no conocía los billetes. A lo que su madre respondió: Ohhh!!! Que sorpresa, es un billete. “Hijo, hemos encontrado un billete y con el podemos comprar las vitaminas que dijo el doctor y así podrás ir a la escuela y ser un médico”. Jack se puso muy feliz, no podía creer que había encontrado un billete para comprar las vitaminas que dijo el doctor. Saltando y brincando como una cabrita junto a su madre buscaron la forma de comprar las vitaminas. Jack se sintió mucho mejor y podía ir a la escuela a aprender las sumas, las restas, las multiplicaciones y divisiones que tanto le gustaban; también le encantaba estudiar el cuerpo humano pues sabía que debía conocerlo muy bien si deseaba ser un médico y que aprendiendo todas estas lecciones le ayudarían a lograr su sueño… Ser un Médico. Jack sabía que si lograría ser un médico, podría ayudar a sus hermanos y así salir de la pobreza en que se encontraban.

Cuando Jack regresó al colegio le contó a su maestra y a sus compañeros que el doctor vitaminas le había recetado vitaminas para estar mejor y así no perder ninguna de sus clases. Sus compañeros se reían de escuchar a Jack decir el nombre del doctor; doctor vitaminas?, pensó Sofía una de sus compañeritas que se levantó de la mesa y le dijo a Jack: “Jack, el Doctor no se llama Vitaminas, él se llama Ordenel; o sea, es el Doctor Ordenel y no el doctor vitaminas como lo llamaste”. Jack responde: “Sofía, muchas gracias por decirme el nombre del Doctor, pero bueno, lo he llamado así porque no sabía su nombre. Así que para mí es el doctor vitaminas.

 La maestra de Jack estaba tan emocionada de verlo nuevamente, y de saber que su deseo de aprender era mayor que cualquier otra dificultad en su vida. Por ello lo animaba a ser cada día mejor; ella sabía que Jack y su familia tenían muchas necesidades y decidió ayudar a Jack con su alimentación. A Jack le encantaba la idea de estar comiendo en casa de la maestra; con ella aprendió a comer saludable. No consumían mucha carne, pero la maestra le daba muchas frutas, verduras, y frutos secos como nueces, almendras, marañones y maní. La maestra le hacía beber mucha agua, esto hacia que la mente de Jack estuviera mucho más preparada para recibir la enseñanza de la maestra y así lograr obtener las mejores calificaciones de su clase.

También en clase la maestra les enseñaba a hacer ejercicio para que tuviesen sus estudiantes una mejor circulación de la sangre en su cuerpo y así se enfermaran menos. ¡Qué cambio tuvo Jack!, la vida fue muy diferente cuando encontró una mano ayudadora como la de la maestra en su vida y así ayudarlo a salir adelante en su proceso de estudio.

A Jack no se le enseñó a comer las comidas de la calle, como: hamburguesas, perros calientes, salchipapas, chorizos, pizzas, salchichones, etc. Al evitar todo esto le permitió a Jack crecer en una forma más completa; su maestra había sido una ayuda para complementar el trabajo que realizó su madre, de las cuales Jack no olvidaba lo que ella le enseñó de Jesús en su vida y así Jack pudo llegar a ser un jovencito que era admirado por todos los que lo conocían, Sus compañeros querían compartir con él, y quien lo conocía deseaba conocer su historia, no solo por las necesidades que había pasado con su familia sino por saber cómo logro ser un excelente estudiante. Como resultado fue premiado por la institución con una Beca para estudiar medicina. No se pueden imaginar la felicidad de Jack, ahora iría rumbo a hacer realidad su gran sueño. Ser un Médico!!!.

Mientras estaban en la ceremonia de graduación y se disponía Jack con sus compañeros a recibir el título de bachiller, su compañerita Sofía muy alegremente le dice: “Jack, ahora tú serás el doctor vitaminas para que puedas ayudar a muchos niños. Felicitaciones!!!”. Jack responde a Sofía: “Sofía, muchas gracias por desear eso para mí, en verdad que me propondré a ser el mejor médico el mejor Doctor Vitaminas”… y Jack se echó a reír jajajaja. “Así podré llevar salud a muchos niños y personas que la necesitan, especialmente a mi familia que con mucho esfuerzo me dio su apoyo. Pero sabes Sofía; también puedes aprender lo que la maestra me enseñó…a comer saludable. Sofía, vez que nunca más estuve enfermo?, esa es la manera correcta de cuidar nuestra salud para poder ayudar a otros”. Entonces Sofía dice a Jack: “Si Jack, yo también quiero tener mucha salud para poder ayudar a otros. Mi sueño es ser Enfermera. Ohhhh Sofía!!!!, verdad?, quieres ser una enfermera?; Si Jack ese es mi deseo, dijo Sofía. Que bien Sofía ahora podemos trabajar juntos para que podamos hacer nuestros sueños una realidad. Vamos adelante, lo lograremos, se abrazaron fuertemente deseando luchar por alcanzar lo que deseaban.

Jack estaba convencido que Dios lo ayudaría a triunfar y también ayudaría a Sofía.

FIN

Luis Felipe Barrientos Pérez, Grado 4, Instituto Paulo Freire

8. La Reunión De Los Planetas

Hace muchos años atrás, todos los planetas se reunieron, pues estaban aburridos sin hacer nada. Entonces.

-Empezaron a discutir, sobre temas muy divertidos:

– ¿Cuál era el planeta más bonito?,

– ¿El más feo de todos los planetas?

– ¿El menos colorido de todos?

– ¿Cuál era el afortunado de estar acompañado y cuidado?

– Y muchas preguntas.

Después de escuchar atentamente a un viejo cometa que le gustaba pasear por todo el espacio.

Comenzaron a hablar por lista todos los planetas; pasaron billones de galaxias.

 Hasta que Pasaron a nuestra galaxia vía láctea y duraron 10 años para cada planeta.

Paso el Sol, Mercurio, Venus y luego pasaron 30 horas hasta que llegaron al planeta tierra después pasaron 110 horas para terminar con todos los planetas y al final nombraron al planeta más bonito en el universo que conocen los humanos, y dijeron

-! la tierra ¡

Luego comentaron con el viejo cometa y todos estaban de acuerdo.

-felicitaban al planeta Tierra por ser el más bonito del universo.  Pero Marte estaba triste, muy triste, aunque no dejo de felicitar a la señora Tierra.

 Todos se dieron cuenta de que Marte estaba triste y le preguntaron

– ¿porqué, esta así de triste?

 – Marte les dijo.

-No. Nada me sucede.

Los planetas por sus años de experiencia sabían cómo era la tristeza; le insistieron a tal punto, que a Marte no le quedó más remedio que hablar.

– Comenzó con timidez y muy nervioso, más sonrojado de lo normal.

-dijo con voz temblorosa,

! -Extraño como era yo ¡

-Con mucha agua.

-Con grandes misterios.

-Seres vivos,” los marcianos”

los planetas le preguntaron ¿qué paso? ¿Porque estas ahora así?

 – Marte dijo.

-Los marcianos fueron evolucionando; los evolucionados no creían que lo que no evolucionaban, eran como ellos, entonces los mataban así fueran familiares. Cada vez, cada generación iba cambiando, eran más “inteligentes” pero menos les importaba su ambiente, hasta que llegó un momento en que no evolucionaron más o se quedaron estancados.

Peros los planetas seguían con la misma inquietud,

! explícanos de una buena vez que sucedió ¡

Entonces todos los planetas escuchaban atentamente a Marte.

El al ver que le prestaban tanta atención empezó a mencionar desde el principio.

-Ellos no murieron por un meteorito,

– O cualquier otro accidente del universo.

todos los planetas le preguntaron buenoooo….

– Entonces

– ¿qué paso?

 -Marte manifestó con un poco de prudencia para no preocupar y entristecer a la señora tierra.

¡fueron como los humanos del planeta Tierra!

 Era la misma etapa, cada vez que pasaba el tiempo eran peores. Que sus malos comportamientos con toda la naturaleza eran totalmente desafiantes, nada precavidos y no entendía como otras especies no dañaban su propio hogar.

 Asombrados, aterrados y muy apenados todos los planetas le preguntaron ¿qué significaba peores?

Marte nombraba la contaminación, desperdicio de agua, destrucción de fuentes hídricas y paramos, contaminación del suelo, contaminación lumínica y muchas cosas más.

  El planeta Júpiter interrumpió

– y dijo-

¿La contaminación era mayor en el planeta Tierra?

– Marte respondió.  Por ahora sí.

 El planeta tierra no está completamente contaminada como yo.

– Éramos un poco semejantes, aunque con especies diferentes.

–  Pero, después el planeta Marte decía que él era tan bello cuando no existían esas cantidades de poblaciones de seres vivos, Marte describía que no todos los seres vivos eran tan dañinos como los humanos sin embargo no les veía problema a los animales que había allí.

-El planeta Marte estaba tan triste al haber recordado con su antecedente de cuando estaban los marcianos.

El planeta tierra interrumpió y dijo gritando.

– ¡HAAAAAA TAMBIEN ME VA PASAR LO MISMO!

Hubo un gran silencio que los rodeo un buen rato.

A lo lejos Neptuno, tomo la palabra.

-Dijo

-Tranquilos muchachos la vida seguirá, –

-de hecho, –

-recuerden a nuestros nuevos compañeros que hasta ahora es un descubrimiento para el humano. Quizás estos los motiven a pensar y cambiar su mentalidad.

Pero bueno ya   estamos muy aburridos y fatalistas no más, mejor vamos a disfrutar y vivir con los demás planetas que los humanos han descubierto.

Después Neptuno encontró a los 6 planetas y en pesaron a charlar con los demás compañeros.

– Los 6 planetas se fueron al planeta Tierra y lo felicitaron por ser el más bonito.

                     – La Tierra muy agradecida les contesto ¡muchísimas gracias.

                     Júpiter le pregunto a los 6 planetas antes de que se fueran.

– Que si desearían tener seres vivos como en la tierra o una especie de marcianos como era antes en el planeta Marte

Entonces los 6 planetas le contestaron

-Yo si desearía tener ser vivos como la tierra, porque sería bonito.

-Yo también desearía tener seres vivos, para tener compañía.

-Y no revelare mis misterios ni a ustedes, ni a los humanos. Lo tendrán que averiguar

-Yo desearía tener seres vivos, pero no humanos, marcianos o cualquier ser que me dañe.

-Yo opino lo mimo. quiero seres vivos pero que no dañen su propio hábitat.

-A mí me da casi igual si tengo o no tengo seres vivos.

Yo considero que lo realmente importante es intercambiar ideas, ser como una raza superior que ama y respeta todo su entorno, que evolucionaran, que deja de lado el egoísmo y el ansia de poder.

Todos los planetas y el viejo cometa se quedaron atónitos al escuchar al planeta hablar con tal sabiduría.

Todos felicites propusieron que tales palabras no eran tan locas. Pues con unas recetas mágicas que solo el señor universo con unas líneas de tiempo, unos agujeros negros y otro tanto de polvo de estrellas y un toque secreto mejoraría todo.

Al ver los 6 planeta nuevos que hay una poción que cambia a los humanos o marcianos todos estuvieron completa mente de acuerdo, todos querían tener humanos o marcianos.

El planeta marte le pregunto al viejo cometa sabio.

-Solo sirve para los planetas que tienen humanos o marcianos

El viejo cometa le contesto

-No, sirve hasta para los planetas que no tienen humanos, marcianos o cualquier ser vivo, hasta puede haber seres vivos en una estrella con la pócima.

Después Marte pregunto

-Si podía volver a tener marcianos o humanos pero que no sean dañinos.

El cometa le respondió.

-Claro que puedes, por qué la pócima es perfecta.

Entonces todos los planetas tuvieron el deseo de tener humanos, marcianos o cualquier ser vivo.

Y todos querían la pócima, pero el señor cometa dijo.

-Solo que da una poción.

Plutón dialogo

-Pero se pueden hacer más.

El viejo cometa dijo.

Pero tocaría esperar más de 111.111.000.000 años para poder hacer otra pócima.

Júpiter pregunto.

-Porque demora tanto en prepararse.

El viejo cometa le respondió.

-Por qué tengo que buscar los ingredientes para la pócima en muchas galaxias.

Después el viejo cometa se marchó; le dejo la pócima al sol para que  decidieran quien lo quería, al rato el sol empezó a calentar más de la habitual la poción se volvió aún más grande, se dividió y todos los planeta estaba muy asombrados, las pociones iba a cada planeta y cada uno iba teniendo seres vivos muy bellos y no eran dañinos, al final cuando todos tenían naturaleza se pusieron muy alegres y todos lograron lo que querían, cumplieron su meta, para ellos  ya no eran típicos planetas, triste, solitarios y lleno de oscuridad, si no eran  planetas con vida, con naturaleza, con compañía y con suficiente  amor, incluso para cuidar, valorar ,respetar, venerar, el esplendor, y maravilla de la naturaleza y su  infinita sabiduría. Para mantenerse en perfecto equilibrio.

Paola Adrea Martinez Ortiz, Grado 5, Instituto Paulo Freire

9. Ángel Con Boly y Su Sueño

Existía un lugar donde había  un niño que le gustaba jugar, dibujar y crear cosas diferentes, de acuerdo a lo que soñaba  se despertaba y buscaba a su perro Boly a quien quería mucho, era su mejor amigo y estaban juntos en todas las travesuras que se le ocurría a él, le contaba todos sus sueños mientras que Boly lo escuchaba con cuidado y siempre lo acompañaba en todo, parecía que le entendía,  salían a correr al parque cerca a su casa mientras empezaba a recordar el sueño de la noche anterior, y lo iban elaborando con todo lo que encontraban en este lugar; piedras, ramas, hojas, tierra, papeles, agua y todo empezaba a tomar vida, uno de sus sueños fue cuando se encontró por un camino a una niña llamada Darla quien cantaba mientras caminaba iba con su perrita lola se saludaron y siguieron caminando dijeron que irían al rio, para que bebieran agua sus mascotas, pero llegando al rio, vieron un árbol muy grande y les pareció que no lo habían visto antes, se extrañaron y dijeron: –  mira ese árbol parece que tiene una puerta pero con candado?  – Dijo Ángel que será miremos, Pero Darla la niña dijo: – no mejor llamemos a alguien, pero nos pudo la curiosidad, Ángel la convenció de entrar, solo se pararon al frente del árbol y se abrió la puerta parecía un nube y mucho viento que los empujo a entrar en ella, y no se veía nada se tomaron de las manos estaban muy asustados, hasta que escucharon una voz gruesa pero suave que daba tranquilidad y confianza, la buscaron hasta que empezaron a ver era verde como una iguana Llamada “Rozo” pero grande, muy simpatico, quien nos daba la bienvenida a este “ nuevo lugar” así se llamaba, era grande pero muy verde, creo habían todos los verdes que alguna vez pudiera ver, hasta el cielo se veía verde, jejeje. lleno de muchas montañas de todos los tamaños y formas de todos los verdes que jamás pensé que existía, unas que se podían pisar y otras que eran muy muy grandes, que nos demoraríamos mucho caminándola, con rocas grandes y pequeñas, de todas las formas y animales muy divertidos  parecían caballos, elefantes, jirafas, leones incluso sirenas y como digo de verdad todos tenían verde, eran amigos todos se llevaban muy bien, comían de todo lo que había en el lugar ya que todos hablaban y decían chistes, eran chistosos y divertidos, desde que llegamos a “nuevo lugar” solo la pasamos jugando y riendo todo el tiempo vivían así, desde que despertaban hasta que dormían, otra cosa rara, fue que dormían en la mañana y despertaban en la noche, las flores grandísimas iluminaban todo, los lagos tenían luz y había mucho más actividad de noche, creo que pasaron unos días, hasta que nos dimos cuenta, que nuestras mascotas no estaban con nosotros y nos hicieron falta, también nos hizo falta nuestras familias, pero no sabíamos cómo decirles que queríamos volver a casa, pero sin dejarlos de ver y estar con ellos nos divertíamos mucho, pero Darla se puso triste y ellos se dieron cuenta, y le preguntaron – porque estaba así, si eso era  bueno estar así, yo les trate de explicar, lo que le pasaba y que no queríamos irnos, pero nos hacían falta nuestras familias, ellos se reunieron, el ambiente se puso triste, pensaron que ya no  queríamos estar allí, consultaron con el animal más viejo “ Gruturus” un elefante, pero este dijo que solo una vez, había vivido con ellos, Rene un niño hacia mucho mucho tiempo, que a él le paso lo mismo y trataron de buscar una solución, que su familia entrara allí y que fueran todos felices, pero se demoraron mucho tiempo pensando, no había ninguno con tanto tiempo que les dijera que hacer, hasta que creció y desapareció, por esto no sabían cómo hacer para que ellos salieran y se devolvieran a su casa ya que ellos, no manejaban esto, era solo el árbol makute quien abría la puerta para ingresar  o no, para que alguien entrara a su “ nuevo mundo” , de acuerdo a quien quería, que estuviera allí y ellos no entendían como hablarle a  él  ya que era un sitio al que nunca iban pues este era la entrada y ellos siempre habían vivido allí, no sabían que entraban o salían ya que nunca había, pasado algo así, de modo que todos los animales se pusieron a pensar y buscar todos juntos una solución, no dormían pensando y buscando soluciones, así que decidieron ir y hablar con el árbol no había otra manera, no entendían, porque les asustaba este ser, pues no se veía (feo), fueron “Rozo la iguana” y “Fito el león” a hablar con el árbol makute, quien los recibió muy bien, era serio pero muy educado, duraron mucho tiempo y llamaron a los niños Ángel y Darla para que explicaran porque habían entrado allí, que los había motivado a ver este lugar, Darla dijo – que la convenció Ángel y bueno que ella sintió mucha curiosidad, y le dijeron – que era esto de (curiosidad) y ella les dijo -que era cuando sentía muchas, muchas ganas de ver o conocer algo, de ver que había en ese lado, y Ángel dijo – que a él le gustaba mucho leer y ver películas fantásticas, donde se veían mundos como este, en el que estaban y que le dio mucha curiosidad pues sabía, que allí podría encontrar, muchas cosas nuevas, amigos, lugares diferentes y a él le gustaba mucho, poder compartir esto con su mejor amigo Boly, su mascota a quien amaba y extrañaba mucho, y makute el arbol dijo – precisamente eso fue lo que me motivo a permitirles entrar, pues sabía que podrían conocer este nuevo mundo, disfrutarlo y tratar de vivir así siempre, y que solo existía una manera de que ellos pudieran salir y era con el “anhelo”,  si el anhelo de alguien o algún ser vivo quien los extrañara y amara mucho del otra lado, de este nuevo mundo, ellos dijeron pues nuestros padres y hermanos, a pero también nuestras mascotas, Boly y Lola  pues pasamos mucho tiempo con ellos, sabemos que nos aman, como nosotros a ellos y también nos extrañan, cuando ellos hablaban a la vez, como leyendo de alguna hoja fueron viendo a sus mascotas que los buscaban y no se despegaban del árbol, y allí fue cuando se levantaron del pasto a la sombra de un árbol con sus mascotas al lado de ellos… sus fieles amigos…

Fin

Gabriel Mateo Torres, Grado 5°, Instituto Paulo Freire

10. Filo y Sofía

Capítulo 1

LA CARTA

Un viernes como cualquiera, en el orfanato “Hogar Rosa de los Vientos”, Filo entro a su habitación y encontró una carta que decía:

Chinauta, marzo 10 del 2016

HOGAR ROSA DE LOS VIENTOS

SEÑOR FILOMENO FILEMON

CUIDAD

Reciba un cordial saludo por parte de las directivas  de la institución en espera de que se encuentre bien, estamos  enviándole este comunicado felicitándolo por su cumpleaños  número 18 e informándole que al amanecer del día de mañana usted tendrá que partir a su nuevo hogar de paso ubicado en Santa Helena Choco ya que este es para mayores de edad y allí podrás  adelantar tus cursos universitarios para que puedas empezar una vida de adulto.

Agradeciéndole por su comportamiento

Cordialmente

Helga Paquativa

Directora

Filo se echó sobre su cama y lloro, y lloro hasta que no le salieron más lágrimas y luego pensó ¿ahora quien la cuidara?, ¿Quién jugara con ella?, ¿Quién la acompañara? Y grito ¡no la puedo dejar sola!

De repente ella entro como loca en sus patines y filo orgullosamente la cogió de su mano la hizo girar alrededor suyo, la lanzo a la cama y le dijo ¿Dónde estabas sofí? en el parque, respondió sofí, y los dejaron salir, pregunto filo, Si, -dijo ella -¿y con quién fuiste? -pregunto filo- con Martin y Valentina, – ellos me caen bien – comento filo – a mí también dijo Sofía -¿quieres que te cuente una historia? dijo filo -Sí, sí, sí, dijo ella con mucha alegría ya que le encantaban las historias.

-¿Te acuerdas del árbol de naranjas? -Sí, claro es mi fruta favorita afirmo Sofía,

Yo cuando tenía tu edad en las noches me hacia el dormido y esperaba un ratico, luego  me levantaba y me iba con mis dos mejores amigos Mateo y Juan salíamos de la habitación descalzos y recorríamos los pasillos en puntitas, después llegábamos al árbol  y ellos no subían porque les daba miedo y no del regaño si no de subirse al árbol.

-¡Que tontos!-exclamo Sofía-

-Si un poco – dijo filo- entonces yo me subía al árbol y siempre bajaba 2 naranjas una era para mí obviamente yo era el valiente, y a ellos no les daba por cobardes y la otra la dejaba para ti.

¡Mmm ya veo de donde era que aparecían esas ricas naranjas! exclamo Sofía.

Sofía rápidamente corrió y fue abrazar a su hermano, se abrazaron por un largo rato y luego Sofía dijo – estoy cansada, iré a dormirme-; -Que duermas hermanita dijo filo al pasar unos minutos Sofía se estaba quedando dormida.

De repente filo pega que grito -No, ¡señorita pónganse la pijama ya! -No, no quiero -dijo Sofía- Filo le lanzo la pijama y ella con mucha furia se levantó y le tiro un fuerte almohadazo e intento tirarle uno de sus peluches pero lo que realmente hizo fue levantarse y abrazarlo y darle el beso de las buenas noches.

Finalmente, se puso la pijama organizo todo, se acostó y repentinamente se quedó dormida

Mientras tanto filo se levantó con mucho cuidado le alzo un pie a su hermana para mirar si estaba dormida y se da cuenta que sí, comenzó hablar solo acerca de lo que decía la carta y comenzó a pensar ¿que podría pasar con Sofía luego de que él se fuera para su nuevo hogar?, si su única compañía y familiar era el,  después de la muerte de sus padres nunca apareció ningún familiar que se hiciera a cargo de ellos por esta razón los habían enviado a este hogar, pensaba ¿cómo ella iba a ser capaz de vivir sola? y de ¿cómo soportaría la ausencia de su único hermano? ya que había sido muy difícil la muerte de sus padres y cómo iba a soportar otra perdida, pensó mucho, tanto que se le salían las lágrimas y tenía muchas ganas de gritar, de escaparse con ella, de salir corriendo; en fin no sabía cómo se lo iba a decir y mucho menos como iba poder irse sin despedirse, porque el pensar en despedirse ya era muy doloroso, por un momento se tranquilizó y se recostó en su cama. Pasaron unos cuantos minutos cuando Sofía se despertó le alzo un pie a filo de la misma manera que él se lo hizo a ella  para comprobar que estuviera dormido. Se dirigió a su mesita de noche y saco un pastel de cumpleaños que por debajo tenía una carta para filo, se acercó a la cama de su hermano y empezó a sacudirlo para que despertara y mientras filo se despertaba Sofía le iba cantando el feliz cumpleaños cuando este se despertó ella le entrego el pastel él lo cogió se levantó y empezó a caminar mientras se lo iba comiendo finalmente le quedo un pedazo y le pregunto a sofí  -¿quieres? -No solo es para ti, gracias – negó Sofía con su cabeza- pero yo te quiero compartir un poco – está bien dijo Sofía

Cogió todo el pedazo y se lo mando a la boca y dijo gracias aun con torta dentro de su boca.- De nada comelona dijo filo.

-¿Qué es esto? Dijo filo -una carta para ti –respondió Sofía-.

Filo se sentó y mientras leía la carta lloraba de la felicidad, mientras tanto Sofía bailoteaba por todo el cuarto, después se sentó al lado de él y le pregunto:

-¿Por qué lloras? -De la felicidad de tenerte y que seas tan linda y de que por fin escribiste feliz con “z”

De repente a Filo se le vino la sangre y le dijo – ¡sofí pásame rápido papel!

Capítulo 2

LA PREGUNTIVITIS

 “desde aquí en este cuento comienza la locura y la preguntivitis”

Sofía saco el papel higiénico, se quedó parada un instante y pregunto:

-¡Filo! ¿Hace cuánto tiempo existe el papel?

-¡Sofía, rápido! o es que no te das cuenta que se me vino la sangre, pásame el papel y ya te cuento.

Se limpió la nariz mientras le contestaba:-¡No sé! -Sofí volvió y pregunto lentamente:

¿Hace cuánto tiempo existe el papel?

-Está bien, está bien te lo voy a contar -Dijo filo-

-¡Espera, Espera! Me lo imagino…- dijo Sofía.  Y en ese momento

Empezaron a suceder cosas maravillosas en la mente de Sofía aparecieron 2 raras personitas parecían duendes que iban retratándole en su imaginación todo lo que le iba contando filo

-Antes los egipcios encontraron una planta acuática llamada papiro, esta se cortaba en forma de cruz

Contaba filo

-¡Pobrecitas!, y no era más fácil pintar en las paredes

Dijo Sofí

-Sí, ellos también pintaban en las paredes y pintaban con herramientas rudimentarias

Dijo filo

-Mm y ¿Qué son rudimentarias?

Pregunto Sofía

-Como herramientas ornamentales

-Mmm y ¿Qué son ornamentales?

Pregunto Sofía

-Rudimentarias son herramientas rudas hechas de piedras o palos, o lo que se encontraran en su entorno.

Respondió filo

Mientras tanto en la cabeza de Sofía aparecieron cavernícolas haciendo escrituras en las cuevas, egipcios haciendo el papel, y miles de cosas más.

-¿Y los hombres prehistóricos crearon el fuego?

Pregunto Sofía

Ellos no lo crearon, porque ya existía el fuego y era la lava de los volcanes, los rayos que encienden la hierba seca, el problema era que ellos aún no habían descubierto como encender el fuego.

Contesto filo

-Sofí ¿Por qué tanta curiosidad?

-Porque me leí un libro

Contestó Sofí

-¿sobre qué?

Pregunto filo

-muchas cosas

Respondió Sofía

-¿Y de qué trata?

Pregunto filo

-¿Cómo los animales pueden sobrevivir bajo el agua?

Contesto Sofía

Filo empezó a hablar cosas muy raras y locas además cuando comenzó a hablar parecía que iba aumentando la  velocidad de su voz; él decía:

Los peces iban a las tiendas a comprar pilas para ponerse bajo sus aletas para poder prender sus luces, cuando los peces no tenían comida se iban a los callejones a vagabundear y robar y cuando estaban aburridos jugaban ajedrez y parques porque les parecía muy divertido.

-Mientras filo decía todas estas cosas sin sentido Sofí se quedó mirándolo de una  manera extraña ya que por su mente pasaban una serie de cosas que le revolvían el cerebro, las personitas en su mente parecían locas comprando pilas y vagabundeando para parecer peces acuáticos

-¿Porque me miras así? Pregunto filo

-estas diciendo mentiras

Contesto Sofía

Porque la verdad es que los peces tienen luces porque nacen con ellas y sobreviven porque encuentran su comida bajo el agua, además tienen branquias para poder respirar.

-entonces filo se volvió loco y empezó a decir boberías, él decía que los peces hacían el papel para poder comer fabricaban fuego bajo el mar y muchas bobadas más.

-De repente Sofía se estreso y grito

-¡FILO! ¡FILO! ¡FILO!

-¡SOFÍA!

Grito filo y pararon de hablar al tiempo estuvieron un momento en silencio.

De repente Sofía dijo:

¡Huy, tengo mucho sueño!, que duermas hermanito mañana en la mañana vamos a coger  naranjas, una para ti y otra para mí. Se recostó sobre su cama y se durmió mientras su hermano la acariciaba.

Filo se levantó y se colocó los zapatos fue al árbol cogió dos naranjas y las dejo sobre la mesa de noche de su hermana y una nota que decía nunca te olvides de filo…Sofía.

Ibis Sofía Hernández, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

11. El Reloj Del Tiempo

En un pueblo de Londres vivía un muchacho llamado Andrew, su padre murió en un accidente automovilístico cuando él tenía 13 años así que desde entonces el empezó a vivir con su madre Liss y su hermana menor Brittany, al cumplir 15 años comenzó a trabajar en una pizzería siendo repartidor y así le ayudaba a su madre con el dinero ya que ella no ganaba mucho en su trabajo como sastre, con eso podía encargarse de Brittany y de la casa.

Al llegar el verano Andrew y Brittany fueron a casa de sus abuelos porque su madre tenía mucho trabajo y no podía encargarse de todo ella sola, ese verano fue muy triste para su abuela porque su padre había muerto dos años antes y ella no lo había podido superar.

Al día siguiente el abuelo Bob le enseñó algo muy importante a Andrew, un reloj antiguo que su bisabuelo… es decir el padre de Bob le dejó de herencia al morir, el mismo reloj que quería regalarle a su nieto Andrew y esperaba que así fuera de generación en generación.

  • No lo pierdas nunca, cuídalo como a tu vida

Dijo el abuelo a su nieto el cual respondió:

  • Lo cuidare como a mi vida y cuando sea anciano se lo regalaré a mi hijo, pero tengo una pregunta este reloj tiene dos palancas pequeñas, ¿son para poner la hora exacta?
  • No, este reloj es diferente a todos los demás pero solo una persona lo ha descubierto, mi padre, yo no fui capaz de tocar esas palancas pequeñas porque habían muchas leyendas sobre aquello, pero tú puedes descubrirlo siempre y cuando tengas cuidado y solo me lo confíes a mí.

Andrew no le creía a su abuelo, pero sin embargo en algún momento descubriría si eso era cierto.

Al llegar la noche Andrew decidió tocar las palancas del reloj, al tocarlas no pasó nada pero después de un minuto él estaba con su abuelo hablando sobre el reloj, tocó la otra palanca y regreso a la habitación en la noche, aun así Andrew creía que estaba alucinando, por eso volvió a hacerlo y descubrió que las dos palancas pequeñas eran para viajar al pasado y volver al presente.

Al amanecer el abuelo Bob le pidió a Andrew que calmara a su abuela porque no paraba de recordar el pasado triste de su difunto padre y le había cambiado la vida a la abuela porque ella estaba con él ese día así que le quedó un trauma el cual no le gustaba a nadie pero menos al abuelo ya que él vivía con ella. Andrew pensaba en maneras de calmar a la abuela hasta que lo logró. Esa misma tarde el muchacho decidió salir a caminar en el parque, cuando estaba allí se acordó de lo que había ocurrido la noche pasada y se le ocurrió la idea más loca pero la mejor que se le hubiese ocurrido, la idea de volver dos años atrás para evitar la muerte de su padre, ya que si su padre no hubiese muerto todo sería mejor para todos.

Así que como él llevó el reloj con él se ocultó detrás de un árbol grande para que nadie lo viera y devolvió el tiempo dos años pasados el mismo día que ocurrió el accidente de su padre pero devolvió un día antes para tener un plan y poder evitar que ocurriera el accidente, unas horas después vio a su padre de nuevo lo cual le causó tristeza y no aguanto las lágrimas así que a su padre se le hizo muy extraño y le pregunto qué porque lloraba y él le respondió que cuando su padre muriera la vida no sería nada alegre, luego su padre se fue en silencio porque no entendía la causa de ese llanto, al día siguiente su padre dijo a Andrew que iba a salir con la abuela para comprar nuevas telas que su mamá necesitaba para cocer, Andrew entró en acción para evitar la muerte de su padre pero el problema era que aún no se le había ocurrido ningún plan así que empezó por decirle a su padre que él iba con ellos.

Su padre había muerto en un taxi así que Andrew le insistió a su padre tomar el autobús y su padre aceptó, al subirse al autobús Andrew tocó la otra palanca para volver al verdadero presente el cual iba a ser diferente, al volver su familia estaba reunida en la sala de la casa de los abuelos cenando felices. El abuelo no recordó haberle regalado el reloj a Andrew, pero él le explico todo lo que pasó, desde que Bob le dio el reloj hasta ese preciso momento, su abuelo reaccionó y se alegró de por fin saber qué era eso tan especial que tenía el reloj.

Sara Castaño, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

12. El Principito Salva Al Planeta Tierra

(Basado en el cuento de Antoine de Saint-Exupéry)

Cuando el Principito emprendió su viaje de regreso a su planeta, quiso recorrer los planetas que había conocido para saludar a sus amigos. Primero llegó al planeta del farolero, pero para su sorpresa el farol se había incendiado y del farolero no quedaba rastro; el planeta había perdido toda su esencia, estaba oscuro y lúgubre. El Principito se alejó muy triste mientras era testigo de la desaparición del planeta de su amigo el farolero y la causa fue la destrucción de la capa de ozono porque el farolero utilizaba combustibles que no eran amigables con su planeta.

El Principito continuó su viaje, ahora hacia el planeta del Rey, y, al llegar allí, se sorprendió al notar que no quedaba ni trono ni rey, en su lugar solo ruinas y soledad… al parecer el rey murió cuando el sol dejó de obedecerle y se congeló la atmósfera de su planeta. El Principito de nuevo se alejó muy triste, esta vez emprendió su viaje hacia el planeta del vanidoso. Arribó muy temprano y se encontró de nuevo con desolación total. – Al parecer – pensó –  mi amigo olvidó cuidad de su planeta por estar admirándose y un día murió asfixiado por los gases de la basura que acumuló mientras de adulaba.

El Principito cansado y preocupado continuó su viaje, y esta vez llegó al planeta del hombre de negocios y allí encontró una montaña de papeles llenos de números y cuentas, sumas y restas, miles y miles de líneas, pero el hombre de negocios ya no estaba y el Principito pensó que quizás se había ahogado en sus papeles mientras trataba de atesorar las estrellas, sin darse cuenta que las estrellas son libres y él era preso de su avaricia, tanto así que destruyó todos los árboles para fabricar papel que gastó inútilmente pretendiendo adueñarse del universo, entonces el Principito entendió que el mayor tesoro del hombre era su vida y su libertad para disfrutarla y de nuevo se marchó pensativo.

Al día siguiente arribó al planeta del borracho. Allí encontró los campos de cebada llenos de maleza, también restos de pesticidas, pero su amigo ya no estaba. Entonces el Principito pensó: – Qué tonto el borracho, usó pesticidas y acabó también con los insectos que fertilizaban sus plantas- y dicho esto se marchó.

En su siguiente viaje, llegó al planeta del geógrafo y una vez más observó destrucción y desolación, pero allí aun habitaba su amigo el geógrafo, quien le informó acongojado que olvidó su lupa en el bosque, y al despertar observó como las llamas consumían su hermoso planeta, y el no pudo hacer nada para salvarlo. El geógrafo yacía sobre las cenizas de su planeta desconcertado.

De pronto el Principito pensó: – Ya sé cómo ayudarlo- y le dijo: amigo iré a la Tierra y te traeré semillas de árboles frutales y de flores hermosas, también troncos de buena madera y plantas desérticas que preserven el agua, y hierbas que perfumen el aire para alegrarte al despertar. No estés triste querido amigo, agradece que aún estás vivo y tienes esperanza, y diciendo esto se despidió.

Apenas al amanecer el Principito llegó a la tierra y rompió a llorar cuando encontró a los faroleros usando combustibles que ennegrecían las hermosas nubes que el recordaba muy blancas, a los gobernantes compitiendo por el poder mientras sus corazones se convertían en fríos y hostiles; pensó entonces en buscar ayuda con las personas de la ciudad pero todos estaban ocupados trabajando para conseguir dinero para comprar, según ellos, la felicidad, y el Principito pensó: – que cara es la felicidad para los hombres de la ciudad, no tienen tiempo para su familia porque deben producir mucho dinero para comprar felicidad-; y dicho esto emprendió su búsqueda en el campo, al fin y al cabo los hombres tienen otra felicidad: cuando la tierra agradece con frutas y flores que perfuman el aire y cuidan el agua. Y el Principito recobró la esperanza de ayudar a su amigo el geógrafo.

Al llegar al campo se encontró con grandes empresarios que se adueñaron de la naturaleza y promovían el uso de pesticidas. El Principito recordó lo que vio en los planetas de sus amigos y decidió hacer algo por la Tierra. Buscó ayuda entre los niños que encontraba a su paso, pero ninguno le creyó, hasta que finalmente un niño lo reconoció y supo que su historia era real. El Principito le relató lo sucedido y le pidió que todos los niños del mundo se enteraran y le ayudaran a salvar a la tierra.

Y así es como hoy me encuentro compartiendo con ustedes las aventuras de mi amigo el Principito, espero que todos nos ayuden a Salvar la Tierra.

Miguel Ángel Rueda, Grado 6 °, Instituto Paulo Freire

13. Ortografía, La Magia De Escribir Tu Camino

Juan, Violeta y Angélica eran tres hermanos. Violeta tenía dieciséis años, y era muy inventiva. Julián tenia once y le gustaba la historia y Angélica era una beba de un año, muy divertida e inteligente para su edad.

Los padres de ellos eran científicos muy famosos y viajaban mucho. Habían hecho un descubrimiento sobre un suero llamado Parantaplasma, que decían, iba a cambiar el mundo. Para que entiendan, el Parantaplasma era como una sustancia que comunicaba a diferentes niveles de la existencia. Daba escalofríos, pero era ciencia.

Esa noche, tenían reunión familiar en un restaurante para cuadrar como se iban a organizar el fin de semana. Ya que al día siguiente sus papas viajaban y se iban a quedar solos. Comieron en la terraza del restaurante porque hacía mucho calor.

Cuando estaban ya acabando de comer, Angélica se puso intensa y decía sin parar “Agu, agu, agu” y apuntaba al frente de la calle, pero nadie le ponía cuidado. Mi hermanita tuvo que gritar, ya casi llorar para que le pusiéramos cuidado. Señalaba insistentemente la biblioteca del frente de la calle. La mama la intento tranquilizar: “Bebe, ya no más, no te preocupes”. Pero cuando miraron mejor, Julián dijo: “¡Oh, mira! ¡Es que está abierta! La puerta lateral de la biblioteca que daba al callejón, estaba abierta.

Los niños sintieron curiosidad y cuando acabaron de cenar, todos fueron a mirar. El papa se asomó dentro y llamo: “¿Hay alguien?”. Nadie respondía. Cerró la puerta, por seguridad, y se fueron.

Al día siguiente, cuando los niños se despertaron, los padres ya se habían ido. Violeta y Julián no dejaban de pensar en la biblioteca y Violeta dijo: “¿Están pensando en lo que estoy pensando? – Sí creo – dijo Julián – Agu, Agu – dijo Angélica. Y Violeta, sin pensarlo más, dijo: “Vamos”.

No tardaron ni media hora en llegar, pero en la puerta principal había un cartel que decía: “Cerrado por renovaciones”.

No lo habían visto la noche antes. Llamaron al timbre, pero nadie contestaba. Querían avisar de lo de la puerta de la noche anterior. Pero nadie asomo. Y cuando iban a devolverse a la casa decepcionados, sintieron un escalofrío cuando de pronto, la puerta del callejón se volvió a abrir. La curiosidad, los hizo entrar. “Hola, hola”, llamo Violeta. Nadie contesto. Era una sala pequeña con una mesita de madera que tenía encima una llave. Nada más. Julián cogió la llave y la probo en la puerta, para probar si servía, pero no encajaba bien y se la guardo en el bolsillo.

Sintieron mucha intriga: “¿Vamos a ver más adentro a ver que hay? -pregunto Violeta- ¿Y investigamos lo que tiene la biblioteca por dentro?”. Julián y Angélica se sonrieron de emoción. Empezaba su aventura. Caminaron por unos pasillos. Era un edificio antiguo, pero no se oía ni una mosca. Encontraron una gran sala llena de libros. Curiosearon, los abrieron, y se leyeron unos pocos.

Y cuando ya se iba a ir, estaba Julián apoyado sobre una estantería y sin hacer nada se le cayó todo encima. ¡Pin, pan, pum! Todo se fue al suelo. “Pero ¿qué has hecho? – No he hecho nada. Se cayó todo solo”. Un montón de libros se habían caído. Empezaron a recoger todo, pero detrás de la estantería que cayó, Julián vio un cerrojo muy extraño. ¿Qué hacia un cerrojo detrás de los libros? En ese momento, recordó que tenía la llave en el bolsillo. La probó y giro perfectamente. Se ilumino el cerrojo, y salía una luz de dentro y un mecanismo hizo mover todas las paredes y estantes. Cuando paro todo de moverse, se destapo una puerta grandísima que antes estaba oculta detrás de los estantes.

Los dos mayores empezaron a discutir. “¿Qué hiciste? –Dijo Violeta – ¿Magia? – Contestó Julián – ¡Pero, cual magia, vámonos, nos van a matar cuando vean este desastre! – ¡No, yo quiero ir a ver! ¿Y si hay un tesoro? – ¡Cual tesoro, esto puede ser peligroso!”.

Los dos peleaban, cuando escucharon a Angélica a lo lejos llamándolos: “Ababa”. Y Julián y Violeta al mismo tiempo gritaron: “NOOOOOO”. Angélica se había metido por la puerta brillante. Fueron corriendo hacia ella. Se metieron y cogieron a Angélica en brazos, pero la puerta se cerró detrás de ellos.

Quedaron atrapados allí dentro como en otra biblioteca, muy parecida, pero había algunas cosas extrañas. Libros volando, y otros libros caminando. Había un libro de deportes haciendo abdominales y los que volaban eran libros de aves. Cuando los libros se dieron cuenta que había intrusos, se volvieron a quedar quietos en los estantes. Los niños estaban sorprendidos. Esos libros estaban vivos. Intentaron buscar una salida. Tiraban los libros para ver si había otro cerrojo por ahí detrás, pero nada. Los libros se enfadaron y un libro de perros le mordió un dedo a Julián. Empezaron a tratar los libros con más cuidado, y antes de tocarlos, miraban el título, por si acaso. No se fiaban de tocar algún libro de vampiros, de anímales salvajes o de abejas asesinas. No sabían qué hacer. Angélica abrió un libro que estaba en el piso. Era de ortografía. Y cuando se apoyó en él, se le fue el brazo dentro del libro, y desapareció. El libro se la trago. Violeta y Julián miraron el libro allí estaba Angélica, en mitad del dibujo de la portada, saludándolos desde dentro en medio de un bosque de letras de todos los tipos. Se titulaba: “Ortografía, la magia de escribir tu camino”. Los hermanos, no tuvieron más remedio que intentar meterse también a rescatar a su hermanita y decía “camino”. De pronto era una salida. El lugar al que llegaron cuando se los comió el libro, era un bosque de letras. En el suelo había palabras mal escritas. Había un montón de tildes, comas y puntos tirados por todas partes. Y estaba todo tan desordenado que parecía como si allí viviera alguien muy enfadado con el libro. Caminaron buscando una salida, pero solo encontraron una casa en medio del bosque. Entraron para ver si había alguien dentro. De pronto, apareció un fantasma. Flotaba en el aire y aunque no intento asustarlos, era muy feo y todos gritaron como locos.

“Cálmense niños, cálmense” – gritaba el fantasma, pero no paraban de gritar. Entonces el fantasma le dio un libro de animales a Angélica. A Julián le puso un libro de historia delante, de los que más le gustan, y a Violeta, un libro de inventos que le encantan. Todos se quedaron tranquilos porque sintieron que los conocía. Los niños ya tranquilizados, le preguntaron: “¿Quién eres?”. Y el fantasma les conto que los necesitaba y que él los había llevado hacia la biblioteca porque necesitaba que lo ayudaran a liberarse de una maldición. Les conto que él era el fantasma de la biblioteca y había quedado atrapado ahí cuando murió porque se le hizo una maldición por estar siempre diciendo que los libros no servían para nada.

Los niños no tenían idea de cómo ayudarlo, pero el fantasma les explico que necesitaba el Parantaplasma que sus padres habían descubierto para salir de ahí y poder descansar.

“¡Ah, ya entendemos, fantasmita, necesitas pasar al otro lado y el Parantaplasma te puede ayudar!”. El fantasma estaba muy contento. Los niños le pidieron que tenían que ir a su casa y que luego volverían con el suero fantasmagórico. Los dejo ir, pero les advirtió que esa misma noche se cerraría el portal y que solo con la lógica de las palabras podrían rescatarlo y eso no sería fácil.

El fantasma los tele transportó a su casa como si todo hubiera sido un sueño. Era muy tarde y para cuando encontraron el Parantaplasma, Angélica ya se había quedado dormida y decidieron ir al día siguiente.

Cuando despertaron, emocionados, se alistaron y se fueron. Cuando llegaron, la biblioteca estaba abierta. Tuvieron que hacerse pasar por hijos de unos turistas para poder entrar. Ya dentro, se dirigieron directamente donde estaba el cerrojo de la noche anterior. Pero ya no había nada ahí. Una bibliotecaria los ayudo a buscar la sección de ortografía. Los niños buscaron y buscaron, pero no encontraban el título que buscaban. Violeta dijo: “Esperen un momento, creo que no estamos buscando bien – Violeta tenía una teoría – El fantasma no quiere que lo encuentren otras personas, entonces toca tener lógica y creo que está en otro pasillo. Busquemos en la F de fantasma – ¡Buena idea! – dijo Julián. Los niños empezaron a buscar y el libro estaba allí, esperándolos en una esquina. Se sentaron en una esquina para que nadie los viera, y abrieron el libro. Ya no parecía mágico, no brillaba ni parecía un portal a ninguna parte. Y, además, todas las páginas estaban en blanco. Lo hojearon un poco y se dieron cuenta que en la página del centro había un hueco con un texto encima que decía: “AQUÍ”.

Los niños no entendían. Pero Angélica que, aunque era tan pequeña, a veces parecía la más inteligente de los tres, saco el suero de la chaqueta de su hermana, y lo derramo por toda la página. Alcanzo a caer un poco de líquido por el hueco del libro y mágicamente, se cerró el hueco. Y donde antes decía “AQUÍ” ahora decía “Gracias a los tres por ayudarme, descansare en paz y seré libre. No paren de leer. De su amigo para siempre, el FANTASMA.

Los niños se fueron a su casa felices. Cuando llegaron sus padres los niños se tiraron a sus brazos y Angélica no paraba de decir: “Agu, agu, agu…” como si estuviera explicándoles toda la aventura. Se veía muy chistosa. Algún día se dará cuenta que no se le entiende nada, pensó Julián. Pero menos mal no se le entiende, porque quien le iba a creer que ya habían probado con éxito el Parantaplasma.

El papa pregunto: “¿Fueron juiciosos?, ¿Se quedaron en casa?” Y Violeta contesto: “Claro, todos nos portamos bien, ¿Dónde podríamos habernos ido?”. Y los tres hermanos se miraron con cara de: “¡Si ellos supieran!”.

FIN

Marco Hidalgo, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

 

14. Cuatro Dimensiones Sin Ser Paralizado

Había una vez un niño llamado Junior, él tenía 2 mejores amigos llamados Carl y Mariano, los tres tenían 10 años y eran muy aventureros, su peor enemigo, Andrés, siempre les presumía todas sus cosas y siempre trataba de ser mejor que ellos, ya que él era muy rico por eso se creía mejor que ellos. Junior, Carl y Mariano cumplían el mismo día y en su cumpleaños les regalaron un bote muy hermoso pero al salir y utilizarlo Andrés les presumió que el suyo era mejor, los niños tristes botaron el bote y se quedaron sentados en una calle vacía pero lo que no sabían era que ese día todo iba a cambiar porque de repente apareció un auto con unas enormes alas, el auto era muy extraño y adentro había una personaje, cuando salió… vieron que era nada más y nada menos que un niño, el trio de amigos preguntaron: ¿Quién eres? Y ¿Por qué ese auto es tan extraño? El niño les contesto: Hola soy Dash, vengo por una misión y ustedes me van a ayudar, Carl dijo: ¿Por qué nosotros? Ni siquiera te conocemos, entonces Dash dijo: Ustedes me tienen que ayudar, son los únicos que pueden, ustedes son los hijos de Bibiana, todos quedaron más confundidos aun, entonces Mariano pregunto: ¿Y quién es ella?, Dash dijo: se los explicare en el camino pero hay que correr súbanse a mi estrul. Junior dijo: Al decir estrul ¿te refieres al auto? Dash respondió: ha se me olvidaba, en esta época dicen auto a los estruls, que extraño, pero es así, bueno les contare, yo vengo del futuro y este estrul perdón, este auto es mi máquina del tiempo. Carl: Guau, se imaginan una nueva aventura además así podremos demostrarle a Andrés que somos de su mismo nivel. Mariano dudoso respondió: No lo sé ¿Qué dices tú Junior? Junior: Yo digo que lo hagamos, no tenemos nada que perder y además ya quiero ver la cara de envidia de Andrés cuando le contemos de nuestra aventura. Así que el trio de amigos se subió al estrul y Dash les explico todo: Ustedes son del futuro pero cuando eran bebes los trajeron a este mundo para que estuvieran seguros. Mariano le dijo: pero ¿porque nos trajeron a este mundo? Dash: Porque los monstruos trataron de llevárselos ya que ustedes son los únicos que pueden destruirlos, pero ahora esos malvados vinieron a destruirnos, así que me enviaron por ustedes, por cierto, Bibiana es su madre una de las más poderosas reinas de nuestro tiempo, por eso es que ustedes son tan importantes y tienen poderes, a lo que ellos quedaron boquiabiertos, Carl asombrado exclamo: ¿Qué? ¿Tenemos poderes? Junior: ¡Yupiii! tenemos poderes. Dash: Ahora que lo saben necesito de su ayuda aunque para eso deben saber sus poderes, Carl tiene el poder de la fuerza, Junior tiene elasticidad y Mariano rayos laser. Mariano, Carl y Junior se pusieron muy contentos así que ayudaron a Dash el los llevo a el año 30024 días antes de que empezara el ataque, Dash les dijo: Para llegar a los monstruos  tienen que atravesar por 4 dimensiones sin ser paralizados y si son paralizados quedaran así hasta que uno de ustedes llegue a vencer a los monstruos, y así paso cuando los monstruos nos atacaron, paralizaron a todo el mundo, si ustedes quieren salvarlos tienen que atravesar las 4 dimensiones para salvar a todos, 4 guardias los acompañaran y solo tienen 3 días para lograrlo, mañana a primera hora empezaran. Así que al día siguiente el trio de amigos salieron a la primera dimensión llegaron y había un puente muy ancho entonces los guardias y amigos pasaron por ahí pero al darse cuenta habían muchos robots al lado de ellos que empezaron a disparar para paralizarlos, Junior con su elasticidad cogió a los robots y los lanzo muy lejos, Carl con su fuerza los rompía y Mariano con sus rayos laser los derretía, así que pudieron pasar la primera dimensión pero al darse cuenta ya habían paralizado a 2 de los guardias así que solo quedaba el trio de amigos y los 2 guardias restantes, entonces entraron a la segunda dimensión que tenia nada más y menos que extraterrestres que cuando lanzaban su baba te paralizaban, Mariano los quemo con sus rayos laser, Junior al no poder tocarlos porque si lo hacia lo paralizaban, con su elasticidad les lanzaba piedras y Carl con su fuerza se ponía sus zapatos protectores para patearlos, pero al salir el trio de amigos se dieron cuenta que los 2 guardias habían sido paralizados, solo quedaban ellos tres así que fueron a la tercera dimensión y cuando entraron se encontraron con muchos osos de peluche que si te consumes por su ternura te paralizan, Junior trataba de no mirarlos y con su elasticidad los tapaba, Carl con su fuerza alzaba piedras para taparlos pero cuando voltearon a ver Mariano estaba paralizado, Junior grito: ¡MARIANOO! Carl le dijo: Déjalo lo único que podemos hacer para salvarlo es pasar la cuarta dimensión. Así que siguieron, la cuarta dimensión tenía a los nada queridos monstruos, pero no sabían que hacer para paralizar al mayor de ellos entonces pasó lo inesperado uno de los monstruos los descubrió y cuando los iba a paralizar, entro Mariano y los salvo, Carl le dijo: ¿Qué haces aquí? Mariano respondió: A mí no me paralizaron, me queme con mis ojos porque al disparar reboto mi laser y me cayó en la cara, pero el efecto solo duro unos minutos. El trio de amigos pensaron en que hacer pero Carl se dio cuenta de algo que el monstruo mayor trataba muy mal a sus esclavos, Carl ingenio un plan que podía hacer, el trio de amigos pusieron a los monstruos esclavos en contra del mayor porque se acordaron de Andrés y lo malo que era y que al unirse podrían derrotarlo, así que pudieron paralizar al monstruo mayor pero cuando se paralizo estaba a punto de explotar los amigos no tenían escapatoria hasta que vieron su bote el que les habían regalado por su cumpleaños, estaba en la basura de esa dimensión, Junior dijo: miren nuestro bote debió estar en la basura por años tomémoslo y salgamos de aquí, así que pudieron escapar antes de que el monstruo explotara y salvar el futuro del mundo. Una vez hecho volvieron al pasado y Mariano dijo: Miren volvimos al mismo sitio en el que estábamos entonces recogieron su bote y se enfrentaron a Andrés desde entonces Andrés no ha vuelto a molestarlos, es más, finalmente se volvieron amigos y debes en cuando el trio de amigos viajan al futuro a estar con Dash y su mamá. Fin.

Laura Castaño, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

15. Dimensión Desconocida

Un día unos científicos de New York en una charla que tuvieron, decidieron realizar una prueba para hacer un portal que los trasladase a otra dimensión. Trataron muchas cosas, consultaron a los mejores científicos del mundo, leyeron muchos documentos y libros, después de 20 años por fin habían acabado la primera prueba de su portal.

Verificaron que todo estuviera bien hecho antes de entrar al portal, cuando por fin todo estaba listo enviaron a tres de los científicos a través del portal, después de tres horas no habían regresado así que enviaron a otro científico a buscarlos ya que habían quedado en que iban a volver dentro de una hora, pero desafortunadamente tampoco regreso. Entonces decidieron no seguir experimentando ya que habían perdido las esperanzas.

50 años después, los hijos de los científicos que habían fallado el experimento, trataron de reintentarlo. Pasado un largo tiempo de investigaciones y experimentos por fin lograron terminar el portal.

Cuando todo estuvo listo decidieron probar, pero esta vez mandaron a 5 científicos a conocer la nueva dimensión y les dieron un plazo de un día para volver, esta vez parecía que todo estaba funcionando bien.  El jefe de los 5 científicos que iban a explorar se llamaba Mike y el segundo al mando era Erik, los demás eran Thomas, John y Carl.

Cuando entraron todo era oscuridad, parecía que estaban en una cueva, así que ellos encendieron las linternas y vieron que en el piso había un pergamino en el cual había números símbolos y palabras en un idioma que no conocían, trataron de descifrarlo no pudieron. Después de caminar un buen rato por fin lograron salir de la cueva, recién salieron se dieron cuenta de que había un volcán que estaba casi a punto de hacer erupción ellos buscaron un refugio pensaron en esconderse en la cueva por la que habían llegado, pero cuando quisieron entrar se dieron cuenta que la cueva ya no estaba, simplemente se veía el bosque con su vegetación espesa y verde, así que empezaron a correr buscando un sitio donde refugiarse. Como no encontraron ningún sitio y el volcán ya estaba comenzando  a hacer erupción ellos empezaron a subir una  montaña alta para que la lava no los alcanzara, ¨no alcanzaremos a llegar a la cima¨ dijo Erik, pero Mike lo alentaba y le daba ánimos para poder lograrlo, cuando iban a medio camino la lava ya había llegado a la parte más baja de la montaña y los estaba persiguiendo así que ellos corrieron con todas sus fuerzas para poder salvarse, por fin llegaron  a la cima pero la lava seguía subiendo sin parar.

Ellos no sabían que hacer, así que Mike decidió mirar el pergamino a ver si les servía para salir de este apuro y afortunadamente parecía que sí, vieron que había una imagen de la lava saliendo del volcán y destrozando todo a su paso, pero al lado dibujado mostraba personas cosas y animales tirándose a la lava, para ellos fue raro ya que las cosas no tienen vida.

Decidieron entonces tirarse a la lava, cuando lo hicieron, aparecieron adentro del volcán, había tres animales muy grandes parecidos a perros, pero con garras muy afiladas, después de una gran lucha contra los tres animales, lograron salir a su mundo de nuevo por una puerta misteriosa que encontraron en el volcán.

Después de hablar entre todos y sacar conclusiones de lo que había pasado. Mike se despertó en su cama y pensó que todo había sido un sueño, pero debajo de su almohada estaba el pergamino donde estaban todos los jeroglíficos que ellos habían encontrado en la cueva, lo raro es que él nunca había sido científico, ni tampoco conocía a un tal John, ni a Erik, ni a un tal Carl, y menos a Thomas, él lo tomo como un sueño. Pero cinco años después se encontró por la calle con un señor igual a Erik el del sueño, quien se acercó y le dijo: ¿todavía tienes el pergamino que nos encontramos?

Juan Andrés Buitrago, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

16. La Hormiga y La Araña

Hace mucho tiempo existía una hormiga llamada Marta que vivía con gran grupo de hormigas en el sur del bosque de amazonas. Mientras que todos estaban recolectando alimento para el invierno (que estaba pronto a llegar) Marta la hormiga rebelde y muy curiosa pensaba ¡estoy muy cansada de tanto trabajo! Quiero experimentar nuevas cosas no siempre estar en la misma parte y con tantas reglas, quiero conocer a otros animales y vivir una experiencia inolvidable apartarme de mi hogar y nunca más volver a saber de ellos, y eso hizo, se fue sin dar razón, sus padres enloquecieron buscándola y cuando la encontraron la regañaron por lo que no estaba ayudando a la recolección de comida y le dieron un trabajo de recoger 30 hojas antes del anochecer, sola y cansada sigue pensando y reflexionando.

Paso una larga semana hasta que dijo ¡ya no me aguanto más! Estoy cansada de tanto trabajo esta misma noche me escaparé y me iré a un paraíso que nadie me mande y pueda jugar todo el tiempo que yo quiera, ese lugar estaba al otro lado del bosque donde Marta la hormiga vivía, allí habitaban unos animales muy grandes y peligrosos todo lo que veían lo querían devorar.

Cuando todos estaban durmiendo Marta se escapó según lo planeado nadie la logro ver, los guardias se estaban quedando dormidos, pasó lentamente hasta que logro salir corrió al otro lado del bosque sin parar, la luna estaba saliendo y los enormes vientos estaban presentes, cuando alza su vista ve unos enormes algodones colgantes que estaban por llorar, entendió que había empezado el invierno para las hormigas y esto era lo peor que le podían pasar, Marta no tenía un hormiguero ni tenia comida. No sabía qué hacer si regresar o mantener su decisión, temblorosa empieza a buscar un refugio y lo único que encontró fue un enorme palo atravesando el río oscuro y silencioso, le daba temor entrar, pero debido a las circunstancias en que se encontraba no le quedó más remedio, se acomodó para dormir, cerró sus ojos y lloró hasta que se quedó dormida.

Empezó a salir el sol, en el hormiguero se levantaron, la manada y los padres de Marta la empezaron a buscarla, la llamaron por todo el hormiguero, les preguntaron a otros animales que estaban cerca, pero ninguno dio respuesta; estaban muy preocupados no sabían que hacer.

Mientras tanto, Marta, después de esa noche tenebrosa quería conocer el lugar, donde se encontraba, lo primero que se encontró fue un árbol gigante con muchas hojas, sus distintas ramas y los frutos que lo acompañaban, pensó que haría de ese árbol su hogar, cuando iba subiendo de rama en rama se encontró con una araña muy grande y bastante vieja que le hablo a la hormiga – oye hormiguita ¿por qué estás sola? ¿Las hormigas no andan en grupo? ¿Te has perdido?, – la hormiga no sabía qué decir, se sentía como si lo supiera todo, cayada paso de largo y no le puso cuidado.

Más adelante encontró unas hojas hermosas las quería utilizar para hacer su hormiguero, se trajo unas cuantas recolecto tierra y empezó a hacer junto al árbol su casa, estaba muy cansada y aburrida ya eran las horas de la tarde y no había empezado a construir su hormiguero, con mucha hambre no sabía que conseguir para comer ya que sus padres le conseguían y le daban la comida, no le quedaba mucha fuerza, pero se paró y fue a comer lo que primero viera agradable. La araña la estaba observando queriéndola ayudar, pues no sabía lo que había hecho durante el día y quería conversar con ella.

Los padres de Marta le dijeron al grupo que los apoyara con una búsqueda para hallarla, pero no los apoyaron y les toco salir sin ningún apoyo.

Por fin la hormiga encontró un pedazo de pan mojado y sucio no el importo, se lo comió de un bocado, recobró sus energías, pero ya era un poco tarde y los enormes algodones colgantes estaban por derramar sus lágrimas, así diera todo su empeño no iba a alcanzar a hacer el hormiguero le tocaba pasar la noche en intemperie.

Se estaba arrepintiendo por el acto que había hecho, quería volver ya que era muy duro estar sola, que el hormiguero, la comida, todas estas cosas no eran fáciles, las enormes lágrimas del cielo empezaron a caer y un zancudo estaba en la zona, corrió a esconderse en un hueco del árbol, no paraba de llorar hasta se quedó dormida.

Los padres de Marta la llamaban por todas partes, pero no la encontraban, empezaron a buscar un refugio para pasar la noche.

Al día siguiente se levantó temprano y se fue donde la araña a contarle todo lo que había hecho y a recibir consejo, -la araña con voz muy suave la empieza a aconsejar- cuando escuchan  una gritería se asoman y que sorpresa que se dio la hormiga eran sus padres, fue corriendo  a abrasarlos y suplicarle que la perdonara, los padres fueron donde la araña y la siguieron aconsejando, los padres le agradecieron a la araña por aconsejar a su hija se fueron otra vez al hormiguero y cuando llegaron le pusieron un castigo a marta, después aprendió la lección y nunca más lo volvió a hacer, dejó la pereza a un lado y empezó a ayudar en el hormiguero fue reconocida por su colaboración y su amabilidad, todo cambió y vivieron felices por siempre.

Camilo Gómez, Grado 6°, Instituto Paulo Freire

17. El Milagro De Guadalupe

Había una vez familia pobre pero muy creyente en Dios: el Papá, la Mamá y sus tres niños Stephan, Thomas y Nathaniel. Ellos trabajaban en el campo, la vida era muy dura, comían poco, les tocaba trabajar mucho y los niños ni podían estudiar, la mamá era la que los educaba. Un día el papá salió a comprar semillas, en el recorrido escuchó una voz que le decía: “ve al prado, ve al prado” …, él no hizo caso y siguió derecho, a la devuelta paso por el mismo lugar y otra vez escucho la voz: “ve al prado, ve al prado” …, esta vez hizo caso y fue hacia el prado y encontró una canasta con un pedazo de papel que decía: “Por favor compadézcanse de esta pobre niña”, el papá tomó la canasta y con rapidez fue a su casa.

Al llegar con la canasta en la mano la esposa lo empezó a reprender diciéndole que no tenían lo suficiente para darle cuidado a esta pobre niña, entonces el papá con calma le dijo: “tranquila mujer que el Señor provee”, la mujer más tranquila empezó a revisar a la niña y debajo de su manto encontró 10 rubíes intactos, al ver esto llamó a toda su familia y les dijo: “el Señor es grande y misericordioso” entonces para celebrar por la llegada de esta niña decidieron ponerle Guadalupe y empezaron a hacer una gran cena con toda la comida que tenían, pero Nathaniel sentía envidia por Guadalupe porque a ella si le hacían fiesta cuando llegó y a él no.

Después de unos años Guadalupe creció y era una niña muy obediente y humilde con las personas, sus dos hermanos ya eran mayores de edad, pero Nathaniel no, él tenía apenas 15 años y los papas le encargaron la responsabilidad de cuidar a Guadalupe. El en algunas ocasiones trataba de perder de vista a la niña y que ella se perdiera accidentalmente, pero por suerte los dos hermanos mayores siempre estaban hay para rescatarla, debido a esto, ellos le tuvieron que contar a sus padres que Nathaniel no siempre estaba al pendiente de Guadalupe y se podía generar una tragedia al perderla. Entonces los padres decidieron tomar medidas drásticas quitándole lo que más amaba que eran los autos de colección y diciéndole que sino cuidaba bien a la niña vendían estos autos y la plata se la daban a los pobres, Nathaniel desesperado y enfurecido con la decisión que tomaron sus padres decidió estar al máximo pendiente de Guadalupe.

Después de un tiempo Nathaniel le fue cogiendo más amor a su hermana y hasta jugaba con ella, ya le tenía mucho afecto, pero ella iba creciendo rápido y ya casi no jugaban los dos porque ella rezaba mucho, hacia el rosario, ayudaba los pobres, pero aun así él la seguía protegiendo. Después de muchos años ella ya era una adolecente, pero seguía con su humildad y obediencia a Dios, y Nathaniel ya era mayor de edad. Un día ella llegó a la casa con un joven que parecía buena gente diciendo que era su primer novio y que ella sabía que Dios se lo había dado, al ver esto sus padres se pusieron alegres por ella, pero Nathaniel sentía que iba a pasar algo malo con este muchacho, pero aun así sentía felicidad por Guadalupe.

Pasados unos meses de novios Guadalupe no se sentía conforme con el muchacho y decidió decirle que terminaran porque ella quería era ser esposa de Dios, al ver esto el muchacho enfureció y empezó a gritarle y de un momento a otro empezó a golpearla y le dijo que si ella no le terminaba y no le contaba a nadie que la había golpeado entonces no le iba a hacer nada más, ella aceptó. Habían pasado unas semanas y Guadalupe ya no soportaba al muchacho y le pedía a Dios que por favor la rescatara de este infierno, pero él ya quería pasar al nivel de abusar de ella, Nathaniel un día pasando por el cuarto de ella la encontró llorando y orando a Dios, al ver esto el preocupado le pregunto qué le pasaba pero ella no le respondía, pero él le dijo que tuviera confianza que no le iba a pasar nada que él siempre la protegía, al escuchar estas palabras Guadalupe le empezó contar lo que pasó.

Nathaniel preocupado y viendo los golpes que ella tenía entonces alertó a sus padres y ellos alertaron a los guardias para que estuvieran atentos y cogieran a este joven, el muchacho ya sabiendo que Guadalupe habló preparó todo jurando que la iba a matar; ya cayendo la noche, el joven estaba listo para ir a la casa de Guadalupe. Nathaniel decidió quedarse en el cuarto de ella por si le llegaba a pasar algo, después de unas horas el joven subió a la ventana y entrando en el cuarto de ella la cogió y la mandó contra el piso para enterrarle una navaja en el pecho, su hermano Nathaniel se lanzó encima de él y empezó a golpearlo y le dijo a Guadalupe que llamara los guardias y la niña obedeció y se fue corriendo, el joven liberándose de Nathaniel  empezó a hacerle cortaduras en todo el cuerpo y Nathaniel logró defenderse con un palo de escoba que encontró detrás de la puerta.

Ya Nathaniel estaba muy apuñalado y herido, pero aun así no dejaba escapar al joven y tomando fuerzas le dio en toda la cabeza al muchacho dejándolo inconsciente, llegó entonces Guadalupe con los guardias pero era demasiado tarde pues Nathaniel había perdido mucha sangre y estaba tirado en el suelo, Guadalupe empezó a llorar con sus padres y le dijo a su hermano que no la dejara sola  que ella lo necesitaba y él le respondió con voz enferma: “perdóname por todo el odio que te tuve y por no quererte en mi infancia, te amo Guadalupe” y terminando estas palabras cerró los ojos y dejó de respirar.

Ya en el funeral ella se la pasaba llorando y pidiéndole a Dios que le devolviera la vida y entonces de todas esas lágrimas y plegarias a Dios, de un momento a otro apareció Jesús y dijo:  “yo te doy el don de curar y dar vida a los enfermos y dormidos que esperan despertar, ahora coge a tu hermano bésalo en la cabeza y di: “despierta hermano mío despierta”, Guadalupe obedeciendo hizo lo que Jesús le había dicho y unos segundos después Nathaniel se levantó y empezó a caminar, al ver esto todos dijeron que Guadalupe era santa y que había hecho un milagro.

Luego de unos días Guadalupe le preguntó a Nathaniel que si había visto a Dios en el cielo y él le respondió: “es que yo no fui al cielo hermana yo solo estaba dormido esperando a que tú me despertaras” al ver esto la hermana quedó muy sorprendida por lo que había hecho y entonces decidió dedicarse a Dios trabajando como sacristana en la Iglesia del pueblo, haciendo varios milagros como curar a los enfermos que iban a la iglesia de algunas enfermedades que no tenían cura. Pasaron varios años y Guadalupe enfermó de los pulmones y murió, dos años después el Papa la nombró Santa por sus milagros, su dedicación a Dios y a la Iglesia.

FIN

Esteban Rodríguez Parra, Grado 7°, Instituto Paulo Freire

18. El Robo

Estaba alistando todo, era de mañana pero tenía que prepararme; para robar un banco hay que tener estrategia, necesitaba ver donde estaban los tubos de ventilación, las cámaras que habían, el recorrido de los guardias, todo debía estar totalmente calculado; no podía haber ni un solo error, verán, no soy de las personas que les gusta trabajar en equipo, si quieres que las cosas te salgan bien debes hacerlo tú solo; decidí robar este banco porque unos días atrás habían traído un cargamento de 887 millones de dólares, no podía dejarlo pasar.

Transcurrieron las horas pero a mí me parecían días; cuando ya era de noche, para ser exactos a las 11:56 pm empecé con mi plan, lo primero fue coger un perro de la calle y entrarlo al banco para distraer a los guardias, lo que no me esperaba fue que el perro destruyó todos los vidrios que se encontró, me puso muy feliz pues mantendría a los guardias ocupados por un buen tiempo; todo estaba saliendo a la perfección, o eso creía, entré por un tubo de ventilación, el problema fue que el camino para llegar era complicado, y no me podía quedar en un lugar por mucho tiempo pues el tubo no aguanta mucho peso; mientras gateaba miraba el mapa, no me faltaba mucho cuando… Pum! el tubo se empezó a caer detrás mío; gatee lo más rápido que pude, no podía volver a la cárcel ¡No podía dejarme ver! Sin darme cuenta me había desviado del camino, intente ver el mapa y me caí; el golpe no fue fuerte, tenía que seguir, estaba en una rara habitación, no podía prender la luz porque los guardias me descubrirían así que prendí mi linterna; en la habitación se veían carpetas, recibos, ¡nada interesante fue entonces cuando detrás mío encontré una carpeta que decía “Confidencial” la iba a coger cuando escuche pasos eran los guardias!

Desesperado empecé a buscar una salida, al no encontrar ninguna me escondí; los guardias entraron y les pegué lo más duro que pude con mi mochila en la cabeza, los dos cayeron al suelo, cogí el carnet de uno y las llaves, salí de la habitación y los encerré; apenas cerré la puerta me di cuenta que se me había olvidado coger la carpeta, pero no podía arriesgarme así que seguí mi camino, estaba a punto de llegar a la caja fuerte cuando se me cayó una foto de mi hija que estaba en mi morral, empecé a dudar de lo que estaba a punto de hacer ¿Y si me descubren, ella estaría muy decepcionada de mí? pero si yo lo logro podré darle una mejor vida, tuve varios sentimientos encontrados en esos 5 segundos que me quede ahí parado, además de sentir una culpabilidad que no me dejaba seguir caminando, en lo más profundo de mí sabía que nunca me sentiría feliz con el dinero que estaba a punto de robar pero de cualquier manera seguí caminando, no podía dar vuelta atrás, ya había llegado muy lejos para rendirme, sin darme cuenta la gran caja fuerte estaba frente a mí, solo que estaba tan distraído con los pensamientos que daban vueltas y vueltas en mi cabeza; me dije a mi mismo “sé fuerte” mi mano estaba temblando pero aun así cogí el carnet y lo puse en el moderno cerrojo; la gran y gruesa puerta de metal se abrió, mis ojos no podían creer lo que veían, eran innumerables cantidades de billetes, empecé a meter los billetes en mi mochila como si no hubiese un mañana; cogí la otra maleta que estaba totalmente vacía y también empecé a llenarla de billetes, estaba tan feliz por lo que había logrado que me quedé en la caja fuerte jugando, haciendo estupideces, no pensé en nada más; duré 15 minutos en la caja fuerte, miré el reloj, me sorprendí de la cantidad de tiempo que perdí bobeando; camino a la salida del banco recordé algo que me puso pálido, sobresaltado y que me hizo temblar ¡No les quite los celulares y los radios a los guardias! o sea que cuando se despertaran llamarían a la policía; corrí lo más rápido a la habitación donde los había encerrado, pegué mi oído a la puerta para escuchar por si ya se habían despertado, al no escuchar nada abrí la puerta muy confiado, ese fue mi error; ellos estaban despiertos y me tomaron por sorpresa, me amarraron y me obligaron a decir todo; yo obviamente me negué; de cualquier forma ellos llamarían a la policía, estaba tan cerca, tal vez si me hubiera ido no me habrían atrapado, pero entonces sucedió algo inesperado, los guardias me empezaron a preguntar sobre la carpeta que tenía el nombre de “confidencial”; yo solo les dije ¿Qué tiene de especial esa carpeta? ellos simplemente se miraron entre sí y me golpearon muy fuerte en la cabeza.

Cuando desperté me encontraba en una camilla, esposado, las tres enfermeras que se encontraban en mi habitación me miraban con desprecio, no les mentiré era incómodo, de todas formas me hice el indiferente; en la puerta de la habitación a lo lejos se veían los dos guardias, un señor de la policía y un hombre alto y grande que tenía un elegante traje, se veían muy preocupados; yo me extrañé, solo robé una pequeña cantidad de dinero  comparado a lo que había en la caja fuerte, pero ellos ya lo debieron coger; estaba tan confundido y con un dolor de cabeza horrible, me recosté y me quedé dormido; estaba tan relajado cuando me despertaron, me llevaron a una camioneta negra grande; confundido les pregunté ¿Porque no me llevan a la camioneta policial? ninguno me quiso responder, solo me empujaron para entrar a la camioneta; cuando estaba sentado uno de los policías me vendó los ojos y me dijo “Sin preguntas” yo hice caso no quería ganarme más problemas de los que ya tenía, tuve los ojos vendados hasta que llegué a una sala de interrogatorios, era seguro que no estábamos en el cuartel policial; me empezaron a preguntar otra vez sobre la misteriosa carpeta, yo les dije la verdad, no había visto nada de la carpeta; estaba confundido y sobresaltado, no dejaban de hacer preguntas así que sin pensarlo y repentinamente les grite ¿¡porque tanta importancia por una simple carpeta!?, ellos simplemente se miraron y se fueron; yo seguí esposado durante diez minutos, después volvieron a la sala de interrogatorios donde yo estaba, empezaron a formular preguntas más coherentes, como “¿Por qué estabas en el banco?” “¿Cómo entraste sin que te vieran?” yo respondí todo con la verdad. Ya habían terminado todas las preguntas, subí de nuevo en la camioneta y me vendaron los ojos hasta llegar a la estación policial; estuve allí más o menos cinco horas mientras llamaban a mi abogado para el juicio, todo fue muy rápido; me iban a poner dos años de cárcel, pero por el incidente de la carpeta lo redujeron a un año, aunque no lo demostrara me sentía triste, mi hija de apenas cuatro años, estaría decepcionada de mí.

Esa noche no pude dormir, solo pensaba en aquella misteriosa carpeta.

Voy a escapar de esta sucia cárcel y descubriré el misterio de la carpeta, cueste lo que cueste.

 FIN

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Isabella Barrios, Grado 7°, Instituto Paulo Freire

19. Divertidos Ojos Cafés

Siempre pensé que el amor se encontraba una sola vez en la vida, en una persona, y durar toda una vida con ella contando nuestras alegrías y lamentando nuestro sufrimiento. Pero cuando esa persona se va, un vacío entra en tu alma, no sientes nada, ni dolor, ni soledad. Nada.

Era lo que decía mi madre siempre, y tenía razón, pero yo encontré el amor en otro ser viviente, y no puedo imaginar mi vida sin ese amor tan sincero que me regalo ese ser tan especial, que confió en mi sin si quiera conocerme, que aprendió a convivir conmigo, que me amo hasta su último día de vida, mi amado perro Lestar.

Mi vida era normal, tan monótona y común como la de los demás, me levantaba a las 7:00am en punto todos los días, salía a correr a las 7:30am y regresaba a mi apartamento a las 9:00am.Desayunaba y me arreglaba para ir a mi trabajo. Era muy estricto con el tiempo, me gustaba pensar que todos los días tenían que ser productivos. Mi trabajo consistía quedarme sentado en una silla hasta las 12:30pm en una tiendita de desinfectadores de todos los tipos, pero como no vendían casi nada,  me dejaban salir temprano y aun así me pagaban la misma cantidad de siempre, lo cual se ajustaba a mi estilo de vida y me sobraba para cosas que se me provocaran de vez en cuando.

Siempre me gusto estar solo, desde mi niñez me había encantado convivir conmigo mismo, se me hacía divertido jugar con mis pensamientos, nunca necesite ser la persona popular, con pocos compañeros bastaba, por eso no me dio duro dejar mi ciudad natal, tampoco me dio duro dejar a mi familia. Nunca me enamore de alguien en mi vida, tal vez sentí atracción, pero el amor era un misterio que no me interesaba resolver, no quería saber cómo se sentía, me aterraba de solo pensarlo.

 Lestar llego a mi vida por un compañero de trabajo, él tenía una perrita y esta había tenido cachorros y él se quería deshacer lo antes posible de ellos, así que me ofreció uno, yo pensé que sería una buena idea tener un canino de compañía, y luego si no me podía hacer cargo de él lo dejaría en una fundación que lo cuidaran mejor que yo. Uno nunca se podrá imaginar lo mucho que se puede encariñar con una mascota.

 Lestar era el cachorro más adorable que había en el mundo, con ojos cafés intensos que transmitían alegría; Al principio fue un caos total, la sala siempre desorganizada, los cojines del sofá mordidos, siempre habían charcos de agua en la cocina, Empecé a cogerle fastidio al diminuto Lestar, aunque terminaba siempre cogiéndole aún más cariño cuando lo miraba a los juguetones ojos. A medida que fue creciendo dejo de orinarse en todas partes, mordía sus juguetes en  vez de las patas de las sillas.

Empezó a acoplarse al ritmo de mi vida. Esperaba sentado fuera de mi puerta hasta que abriera para servirle su comida, salía a correr conmigo todos los días y me esperaba con la misma felicidad todos los días, batía su cola con intensidad, gritándome que estaba alegre porque había llegado, y luego pasábamos toda la tarde juntos. Pero hoy no les voy a hablar sobre una vida perfecta con una mascota, y aunque suene triste, les voy a  hablar sobre la soledad que abarca cuando aquel ser viviente te deja solo en este mundo.

Cuando una mascota llega a tu vida, no llega solo un animal, llegan sonrisas, llegan alegrías, llega la responsabilidad. Cuidar a Lestar al comienzo no fue fácil, pero luego fuimos aprendiendo los dos, cosas a cerca del otro, por ejemplo, el aprendió que yo era una persona muy puntual para sus cosas, y yo aprendí de él no le gustaba el sedentarismo. El amor que te puede dar alguien no se compara con el amor que un animal te pueda dar, ellos entregan toda su vida para ti y solo para ti.

Algo que aprendí a medida del tiempo fue que no importa que, ellos siempre estarán de tu lado; aprendemos a quererlos y  eso es lo más importante, porque Lestar me enseño que aunque hayan conflictos, el amor lo supera todo y solo con sus acciones lo demostraba.

Este es un relato de la soledad en carne viva, de un alguien que no siente nada en el momento en el que escribió este texto, de alguien al que lo dejo su mejor amigo, su compañía, con el que compartió risas, y momentos memorables, ese alguien que quiere compartir el sentimiento que apodera todo su ser, que recorre cada esquina te su cuerpo haciéndole sentir escalofríos. Ese alguien que les quiso explicar que se siente perder a un ser amado aunque no hubiera sido precisamente un humano.

Ese alguien que solo les puede decir que amaba, amaba con todo su corazón a esos ojos cafés, que irradiaban alegría y entusiasmo, adoraban como a nada ni a nadie en el mundo a esos, divertidos ojos cafés.

María José Jiménez, Grado 7°, Instituto Paulo Freire

20. La Fórmula Mágica De La Felicidad

En un pueblo muy lejano, en la mejor casa que puedas encontrar existe una fábrica de chocolate, el dueño de la fábrica se llama Thomas Le Hout.

Thomas tiene dos hijos, Camille Le Hout, una niña apasionada por el ballet y Christian Le Hout, el próximo heredero de la fábrica de chocolate, también tiene una muy hermosa esposa llamada Elizabeth de Le Hout.

En la fábrica de chocolate el personal no trabaja como cualquier otro, ellos trabajan de una forma muy especial, cuando llegan a su trabajo pasan por un medidor de alegría y si un trabajador no está feliz puede pedir un pase para el mejor parque de diversiones, los trabajadores realizan diferentes actividades, un día bailan, otro día juegan, hacen manualidades, pintan, hacen ejercicio, etc. Pero creo que se estarán preguntando si alguna vez trabajan, pues si, haciendo todas estas actividades la fábrica de chocolate mágicamente absorbe su energía feliz y pone en funcionamiento sus mecanismos creando así, los más deliciosos chocolates, cuando un empleado no es feliz la fábrica recoge esa energía mala y fábrica chocolates agrios y dañados.

Thomas y sus hijos siempre procuraban tener a todos sus empleados felices para asegurarse así de que sus chocolates sean los mejores del mundo.

Hasta que llegó el día en  que apareció un monstruo llamado Envidioso Ferguson que entró a trabajar a la fábrica y siempre lograba engañar al medidor de felicidad  haciéndose pasar por feliz, pero sembraba la envidia y el enojo entre los empleados y la familia Le Hout; al poco tiempo las personas dejaron de comprar chocolate en la fábrica “Chocodivertiwaw” y ahora compraban “Chocoexitoso”, el dueño de la empresa Chocoexitoso era Gustavo Cavarotii un hombre muy malo que no era feliz, también fue el creador de ferguson y un ladrón.

Gustavo robó la fórmula secreta de los chocolates, esta era la felicidad; pero su triunfo no le iba a durar mucho tiempo porque, como era tan malo trataba mal a sus empleados y la mayor parte de los chocolates le salían podridos, además, Christian y Camille se dieron cuenta de que Ferguson hacia cosas malas, y una noche lo siguieron y fue allí donde lo vieron entrar a la fábrica “Chocoexitoso”, y ellos también hicieron distraer al vigilante y lograron entrar justo a tiempo para darse cuenta de que Envidioso Ferguson era en realidad un robot, parte de un plan malvado ideado por su creador Gustavo Cavarotii; lograron salir de allí y de inmediato fueron a su padre y le contaron todo lo que había ocurrido.

Entonces Thomas tuvo una gran idea, decidió crear el mejor chocolate del mundo, al que le agrego: una pizca de valentía, una cucharada de honestidad, media taza de respeto todo esto lo mezcló en una taza de amor y para decorarlo le agregó chispas de felicidad; aunque pasó toda la noche haciéndolo estaba muy satisfecho porque pudo contar con la ayuda de sus hijos y su esposa, y este chocolate no solo era delicioso sino que también estaba encantado porque la fábrica mágica al ver la unión y felicidad de la familia Le Hout agrego un polvo mágico sobre el chocolate para que cualquiera que lo comiera se volviera bueno.

Camille fue la encargada de llevarle el chocolate a Gustavo, porque sabía que a él le gustaba mucho el ballet, y luego de que le hubo mostrado una pieza de ballet, le ofreció el chocolate, y Gustavo no se pudo negar… al comerlo, empezó a sentirse extraño y sin darse cuenta, ya era un hombre bueno, este chocolate le gusto tanto que decidió asociarse con Thomas para distribuirlo a todo el mundo.

Gustavo revertió todos sus malos actos y aprendió que la clave del éxito es la felicidad y que la mejor forma de vencer un enemigo es haciéndolo un amigo.

Fin

Sahian Stephany Monroy Hurtado, Grado 7°, Instituto Paulo Freire

21. Necesito Invitar Una Niña Al Baile y No Sé Cómo

Llegó tarde, muy tarde. No había llegado así de tarde en años. Y es que parecía que el universo le estuviera jugando una broma: todo estaba en su contra ese día.

Camina tan rápido como sus piernas se lo permiten en dirección a su oficina. La recepcionista le extiende una carpeta con lo que le gustaba llamar “papeles importantes” cuando todos sabían que no lo eran, hasta él mismo lo sabía. La recibe sin levantar la mirada de su celular que le recuerda la junta con “Clientes importantes” a las 10: 15 a. m. Eran las 10 en punto.

Después de cerrar la puerta de vidrio y dejar la chaqueta en el perchero, aún sin desviar la vista del pequeño dispositivo en su mano, esta vez leyendo los 23 mensajes de su exesposa, gira la silla de su escritorio que por alguna razón le estaba dando la espalda a este. Nada lo preparaba para lo que estaba a punto de ver.

Gritó lo suficientemente alto como para que todo el decimoquinto piso lo escuchara, algo que había pasado más de una vez, pero esa mañana fue por un motivo muy diferente a lo usual: un niño. Había un niño en su oficina. Había un niño sentado en su silla en su oficina.

– ¡Hola! – dijo el niño en voz alta y aguda. – Quiero una -continúo el niño al notar el silencio de su acompañante.

– ¿Qué haces aquí?

-Quiero una. –repitió el niño

“Es una persona grande, no debe comprender lo que digo.”

-Quiero una Coca-Cola –dijo más claro el niño, señalando con el dedo índice un mini refrigerador que había en la oficina.

Su sorpresa fue tan grande que no pudo desobedecer. Se apresuró tomar una de las Coca-Colas del mini refrigerador y entregársela al niño de ojos enormes. Este se tomó la mitad en tres sorbos.

– ¿Quién eres?

-Necesito ayuda

– ¿Quién eres? –repitió.

-Necesito invitar a una niña al baile.

– ¿Quién eres? –dijo por tercera vez, ahora con desespero.

-No estoy seguro de cómo hacerlo y necesito ayuda.

No tenía ni idea de quién era este niño ni cómo llegó a su oficina, y mucho menos porque se refiere a una situación tan simple como una necesidad. “Puede ser una broma de los del piso tres”. Trató de llevar al niño afuera, que la recepcionista se encargara de él y de buscar a sus padres, pero el niño se negó con la excusa de necesitar su ayuda.

– ¿Qué tengo que hacer para que salgas de aquí?

-Necesito invitar una niña al baile y no sé cómo.

– ¿Eso es todo lo que quieres? –el niño no respondió. Tomó el resto de la Coca-Cola. – Eres un niño, solo pregúntaselo.

-La gente grande siempre dice eso.

– ¿Eh?

-Que soy solo un niño.

-Lo eres, ahora regresa por donde viniste y ve a recepción.

-No, necesito ayuda.

-Ya hice lo que me pediste.

El niño siguió insistiendo en que necesitaba ayuda para invitar una niña al baile, pero no sabía cómo, así que trato una segunda vez que fuera a recepción diciéndole que ahí podía encontrar ayuda. Su desespero aumentó cuando el niño dijo “¡No!, tú tienes que ayudarme.” No sabía que le sorprendió más, la actitud de este curioso personaje o que se atreviera a tutearlo. Después de varios segundos en silencio, se dio cuenta de que la única forma de salir de esto era darle al niño de ojos grandes lo que quería.

-Si quieres invitar a una niña al baile deberías darle flores.

– ¡No! ¡No! No puedo llevarle flores, eso es lo que las personas grandes hacen.

– ¡¿Entonces qué quieres hacer?!

-Quiero hacerlo como lo haría Gabo.

-¿Gabriel García Márquez? ¿Cómo sabes quién es Gabo?

-Necesito invitar una niña al baile tal como lo haría él.

-Está bien, está bien, dime como invitaría a una niña al baile Gabo.

El niño se levantó por primera vez en esa mañana de la silla de escritorio para tomar otra Coca-Cola. Bajo la mirada del adulto y sin decirle cómo Gabo invitaría a una niña al baile volvió a la silla de escritorio y esta vez tomó la mitad de su refresco en solo dos sorbos.

-“Así que decidió mandarle una escuela simple escrita por ambos lados con su letra de escribano.”

-¿Escuela?

-Necesito hacerlo así.

-Es una esquela, ¿acaso sabes lo que significa “esquela”? –frotaba su rostro con las manos constantemente, una señal de frustración, sensación que crecía cada vez que una nueva palabra salía de los labios del niño de ojos grandes.

-Necesito hacerlo cómo lo haría Gabo.

-¿Quieres escribirle una carta? ¿Eso es lo quieres?

-Quiero hacerlo como lo haría Gabo.

-Si es lo que quieres. Le diré a la recepcionista que traiga todo lo que necesitas.

Estaba poniéndose la chaqueta otra vez. Eran las 10:10, tenía solo cinco minutos para recoger más “papeles importantes” con la recepcionista, bajar al piso diez y atravesarlo entero para llegar al salón de juntas donde “Clientes importantes” lo estarán esperando. Si salía de su oficina en ese instante llegaría a tiempo, pero el universo no ha terminado con él

-¿A dónde vas?

-Tengo una junta con unos clientes importantes, después te ayudaré con tu carta.

-¿Cuáles son los nombres de los clientes importantes?

Lo dudó por un momento. En realidad había leído sus nombres más de una vez, solo no estaba seguro de tenerlos en mente. Antes de llegar al salón de juntas los leería en los “papeles importantes”.

-No sé cuáles son sus nombres y no necesito saberlos, ahora tengo que irme.

-¿Si no sabes sus nombres cómo te vas a presentar?

-Ellos ya me conocen.

-¿Y saben tú nombre?

-Sí, sí saben mi nombre

-¿Entonces por qué tú no sabes sus nombres?

-Mira, eso no debe importarte a ti, eres solo un niño, cuando seas grade entenderás. -Abrió a puerta de vidrio. Había perdido un minuto valioso en su tiempo.

-¿A dónde vas? –se detuvo con un pie fuera de la oficina y uno adentro.

-Ya te lo he dicho, a una junta con clientes importantes. -Al niño le sorprendió un poco la forma en la que el adulto respondió a su pregunta, no solo porque no tenía sentido, también por el tono en que lo hizo; suave, compasivo, casi tranquilizador, como cuando un padre le habla a su hijo.

-Pero aún necesito ayuda para invitar a una niña al baile, además no sabes los nombres de los clientes importantes.

Pensó dos veces lo que iba a hacer, era una locura, una estupidez. Aun así decidió hacerlo. Cerro la puerta de vidrio, tomo una silla de madera y dos Coca-Colas frías gracias al mini refrigerador.

-¿Qué quieres escribir en la carta?

Así fue cómo iniciaron, usaron una pluma porque no pudieron encontrar un lápiz. Al final el adulto pudo descubrir varias cosas más sobre el niño de ojos grandes; como cuanto odia a los pájaros, cuando trató de referirse a una cita de Crónica de una muerte anunciada. También aprendió que el niño de ojos grandes no responde ningún tipo de preguntas, aunque de eso se dio cuenta hace un tiempo. Después de una hora y 13 llamadas no contestadas de la recepcionista tratando de recordar la reunión con John y Carlos, los “Clientes importantes”, escribieron una carta con su mejor imitación de la letra de escribano.

El niño necesitaba ayuda, tenía que invitar a una niña al baile y no sabía cómo. El adulto lo ayudó a hacerlo tal como lo haría Gabo.

Daniela Puente, Grado 8°, Instituto Paulo Freire

22. Oscuridad

Anabí es una niña de 13 años bastante tímida y poco sociable, hija unigénita de la relación entre una mujer cuya adolescencia se basó en seguir las absurdas normas religiosas de su madre y un hombre mujeriego y borracho. Todo iba normal en su vida, estudiaba en un colegio público y le iba muy bien, sus padres trabajaban todo el día, y en la noche al menos fingían que se amaban, Anabí era feliz. Pero de pronto comenzó a oír una voz en su cabeza; ésta comienza a manifestarse con mucha frecuencia e intensidad, se siente atormentada, la tortura como una jaqueca que va de arriba hacia abajo y se va expandiendo por toda su cabeza, evitando así, que pueda incluso razonar. Creyendo que es una simple enfermedad, Anabí va al médico y se hace exámenes; pero los doctores le dicen que no tiene nada, está completamente sana. Siguió con su vida, pero la jaqueca no paraba, empezó a asistir a un psicólogo, y este, en vez de ayudarla la tacha de demente y dice que ya no tiene remedio, Anabí se sentía atormentada y con miedo, pues creía que esa voz realmente eran sus abuelos intentando comunicarse con ella. Comienza a tener pesadillas, pero una vez, en la peor de ellas vio a una mujer con un vestido color escarlata, encima de lo que parecía una gran serpiente con 7 cachos,  la mujer le decía cosas, pero ella no entendía, al parecer hablaba en otro idioma que seguramente ya no existía, de todo lo que balbuceaba lo único que escuchó fue: ‘‘Las sombras están en el todo y el todo está en las sombras’’ después de sentarse horas y horas a investigar, pensar y reflexionar sobre esta frase, empieza a darse cuenta de muchas cosas sobre su pasado, y el de su familia; su abuela pertenecía a una secta llamada ‘’Las Sombras’’ aquí se les hacían rezos a las personas y se realizaban sacrificios para su líder ‘‘Cara Borrosa’’, y eso era lo que querían hacer con ella, usarla para convertirse en una seguidora más de ‘‘Cara Borrosa’’.  Sin embargo, cuanto más pasa el tiempo se contradice cuando piensa, las sombras piensan que está sola, pero lo que no saben es que aquella voz la ha acompañado desde siempre, es su ángel guardián; o al menos eso es lo que esta le quiere hacer creer. Aún sin imaginarse si quiera quién está detrás, ni entender nada de lo que dice, Anabí sigue comunicándose con ella. Pero de repente todo comienza a salir mal para Anabí, sus padres se divorcian, sus amigos dejan de hablarle, y sus calificaciones van bajando, Anabí quiere hacer algo al respecto, pero La Voz no la suelta; se vuelve su ‘‘amiga’’ e incluso comienza a entenderse con ella,  se convierte en esclava de su tormento y sin importar lo que pase no la dejará ir. Así pasan los días, las semanas y los meses; La Voz es lo único que le queda a Anabí después de ser abandonada por quiénes más amaba. Pero no todo es felicidad en su relación, no pasa mucho tiempo cuando Anabí comienza a sentirse vacía, pero éste vacío, no podía ser llenado ni siquiera por La Voz, se sentía impotente, no podía hacer nada más que culparla por todo lo sucedido. ‘‘Si no hubiera sido por ti, esto nunca hubiera pasado’’ ‘‘¿Quién eres y qué quieres de mí?’’ Dijo Anabí con voz de furia y lágrimas en los ojos mientras La voz se metía en su cabeza de nuevo para torturarla; en ese momento, ella se convirtió en el todo, Las Sombras hacían parte de ella, y ella hacía parte de Las Sombras, quería morir en ese instante y acabar con el sufrimiento, pero no podía, ésta ya se había apoderado de su mente y su alma, no podía ni pensar por sí misma. Después de más o menos una hora despertó, se sentía algo mareada, sucia y débil; estaba oscuro, casi no podía ver, era una desahuciada, inclinó su cabeza y puso sus rodillas en el suelo, y con lágrimas en los ojos dijo: ‘‘Por favor sálvame, no quiero tomar mucho de tu tiempo, sólo lo suficiente para que salves mi pesada alma sucia ¿puedes limpiarme? Lávame por favor; quiero ser conocida por ti, quiero estar viva cuando mires mis ojos, devuélveme el aliento, devuélveme mi vida’’. Dirigió su mirada hacia la derecha y notó que de un rincón salió un rayo de luz fuerte que titilaba como si quisiera llamar su atención, lo pensó por un momento y se decidió a ir por la luz, pero cuando llegó, ya no estaba, ya no había nada, de nuevo sólo oscuridad, rompió en llanto nuevamente rogando: ‘‘por favor, sálvame’’. La luz fue apareciendo de nuevo poco a poco mientras Anabí seguía diciendo ‘‘Merezco que me des la espalda y te marches lejos, te negué miles de veces, perdón’’. No sabía si era escuchada, pero sí sabía a quién le hablaba, aquél que nunca falla. Nunca obtuvo una respuesta, volvió a rogarle, pero esta vez  con más fuerza: ‘‘Por favor sálvame, soy una desahuciada, necesito que me devuelvas el aliento, quiero ser reconocida por ti y quiero conocerte’’. El rayo de luz al fin salió y fue iluminando todo cuanto Anabí podía ver, su rostro se iluminó y apareció una gran sonrisa, algo que no se veía desde hace tiempo. Una voz de trueno apareció de la nada diciendo ‘‘Sé fuerte, yo estoy contigo’’ Anabí se sintió muy confundida, pues no entendía qué quería decir con eso. La luz iluminó todo, era tan fuerte que quemaba sus ojos, quería salir de ese lugar pero no encontraba la salida. Después de correr y correr sin descansar, se dio cuenta que de  nuevo estaba en su casa, echada en el piso, en el mismo lugar a donde La Voz la tiró, tenía sus mejillas mojadas y sólo había oscuridad a su alrededor, de repente siente de nuevo a La Voz, pero se encontraba con 7 sombras, las sombras de las que supuestamente La Voz quería alejarla, luego Anabí sintió como si alguien estuviera agarrando su cuello con mucha fuerza para poder matarla, estaba muy asustada, incluso pensó en rendirse y entregarse a las sombras, pero a su mente volvieron las palabras de Aquella voz cuando estaba en el cuarto oscuro;  repitió: ‘‘tú estás conmigo’’ y se soltó . Comenzó a luchar con La Voz y Las Sombras, hizo hasta lo imposible por sacarla de su cabeza y arrancarla de su alma, pero aún no lo lograba. Aquella voz del cuarto oscuro, esa luz, apareció, se creó una guerra entre la oscuridad y la luz; las sombras fueron derrotadas, y su líder, La Voz, fue echada a lo más profundo de la tierra. Anabí se sentía débil y cansada, no le quedaba mucha fuerza, pero con la poca que tenía se levantó, llevó su mirada al cielo y esperando a ser escuchada, dijo: ‘‘No puedo creer que todo lo veas, ¿por qué habría de importarte? Tu amor es inmerecido, pero tú nunca cambias’’.

Ivana Arenas, Grado 8°, Instituto Paulo Freire

23. Miss. Penhywen

Hace un par de años, en la nueva Inglaterra, vivía una buena señora llamada Margaret Penhywen, que tenía tres pequeñas sobrinas, a las que les llamaba hadas, y para que ellas comieran su postre de melaza y fresa solía hacerles dibujos muy bonitos, pero claro desde que Battlen no hiciera ninguna travesura. La madrugada después de su cumpleaños les dibujaba una hermosa ninfa.

– ¡que coraje! – exclamo en vos alta cuando su tiza se partió, manchando así su perfecto trabajo- justo cuando terminaba…- se lamentó.

Como podemos ver, a la señorita Penhywen no le gusta equivocarse, y aunque se había jurado no estallar en cólera en la morada de sus sobrinas, no podía evitar soltar un par de palabras de mal gusto cuando se enfadaba, a su hermana no le gustaba ni lo más mínimo.

-bueno, ya que hoy no puedo hacer nada bien, debería encargarme del postre de las niñas. – dijo Penhywen en voz baja.

« ¡Vaya!», pensó Margaret, en el momento en el que abandono su silla de madera y contemplo su perfectísimo trabajo, o… no tan perfecto.

Penhywen no tenía ni la más remota idea de lo que había dibujado, creía haber dibujado a una preciosa y delicada muchacha de largos cabellos negros y piel pálida de porcelana. Pero en cambio había dibujado una sarta de líneas de diversos colores que formaban una silueta de… ¿un delfín?

– ¡oh! ¡Pero que villanía es esta! – vocifero más que disgustada.

« ¡No tienes suficiente con robarme mis pinceles! ¡Ahora robas mi trabajo!

– ¿no crees que es muy temprano para tus rabietas tía Margaret? – dijo Marlene entrando en la sala con un vaso de tibia leche de avellana en la mano.

Marlene era la mayor de sus sobrinas, era su favorita, y con tan solo doce años era toda una señorita, educada y con buenos modales.

– ¡oh Marlene! – Exclamo Penhywen muy aliviada – ¡lo ha hecho de nuevo, Battlen lo ha hecho de nuevo!

Penhywen tenía ciertas visiones con una extraña niña a la que llamaba Battlen, según ella Battlen era el responsable de la perdida de sus abrigos de piel el mes pasado, y no solo eso, Battlen también era la responsable de sus diversas pesadillas y la perdida de sus objetos. Toda la ciudad conocía a Margaret Penhywen, bajo el nombre de la chiflada Penhywen, ya que en diversas ocasiones salía de su casa corriendo y gritando a todo pulmón, anunciando a todo Londres el avistamiento de la niña. La hermana mayor de Margaret, la señora Samantha Penhywen había sido bombardeada en diversas ocasiones por todo su club de bridge, las cuales le reclamaban y le sugerían internar cuanto antes a su hermana en el asilo Rosemary, el cual era el mejor de la ciudad. Samantha tenía un corazón de oro, así que siempre que mencionaban el tema se negaba rotundamente. ¿Puedes creer la bondad de esta mujer?

-tía si te escucharan los vecinos pensarían que estás loca- susurro Marlene negando la cabeza en un claro gesto de desaprobación.

-ellos ya piensan que estoy loca- dijo Penhywen mostrándole su lengua – además esta ves si tengo pruebas – alzo el mentón con arrogancia y superioridad.

«Aquí vamos», pensó Marlene.

– ¿cómo que pruebas? – Dijo Marlene- ¿como las de la semana pasada? ¿O como las supuestas huellas en la piscina?

-no sé cómo pudo borrarlas tan rápido- susurro Penhywen.

Marlene rodo sus ojos cafés, ya exasperada.

-y que ha hecho esta ves Battleim-dijo Marlene resignada.

-su nombre es Battlen, y a echo algo increíble, ella…- miro a su alrededor comprobando que nadie estuviera escuchando – ella robo mi trabajo- bajo la vos melodramáticamente mientras habría sus parpados, para que según ella le diera emoción a la situación.

Marlene le dio una mirada escéptica, y profirió una mala palabra en su mente mientras que adoptaba una postura retadora.

– ¿en qué te basas? – pregunto

– ¡en esto mira, mira! -Dijo Penhywen con entusiasmo.

La pequeña Marlene no sabía porque le emocionaban tanto estas cosas, pero su tía estaba envejeciendo y le gustaba hacerla feliz, así que se inclinó y observo el lienzo que estaba sobre la mesa. Eran líneas que se encontraban y se separaban, y en el centro tenían… ¿un delfín? Suficiente, amaba a su tía, pero esto era suficiente.

-tía- llamo a la emocionada Penhywen, quien se voltio a verla con expectación en el rostro- tía esto es…- sus ojos estaban tan emocionados y tan esperanzados…- ¡increíble! Que pintura tan bella.

-yo no la pinte- dijo Penhywen en un tono casi de ofensa- deberías saberlo, mi trabajo rosa la perfección y esto, esto es… una burla, esto es extraño y nada de mí, por lo general mi trabajo susurra “soy arte” “soy hermoso” “Battlen aléjate de mí”, pero esto no susurra nada, es obvio ¡Battlen lo hizo!

-shhh, tía hay personas durmiendo y tú también deberías volver a la cama aún es muy temprano para estar despierta- susurro Marlene.

-pero tú también estas despierta- se defendió Penhywen.

– ¡si estoy despierta es por tus gritos y chillidos! – la cólera era tanta que lo dijo en un tono más alto del que pretendió, finalmente tomo aire y volvió a su postura relajada- descansa tía, hablo enserio ve adormir.

Para su sorpresa Penhywen hizo un puchero de niña, eso la derroto y soltó una carcajada, que inmediatamente intento ahogar con la manga de su camisón, cuando por fin se calmó, le dirigió una mirada de amor a su tía y dijo:

-descansa tía.

-pero aún no quiero ir adormir- susurro

-descansa- repitió Marlene con cierto tono de autoridad.

Resignada Penhywen dio un pequeño beso en la frente de Marlene antes de dirigirse nuevamente a su habitación.

Ya dormida Penhywen soñó con un campo de girasoles, amapolas y alcatraces. Ella estaba feliz, estaba feliz de ser parte de ese lugar, sin ninguna razón aparente. Con la adrenalina a mil caminaba con la elegancia jovial de sus años de infancia, nada podría ser más perfecto en ese momento, y Penhywen lo sabía.

Mientras tomaba un par de girasoles y los olfateaba maravillada con la increíble sensación sintió mi mirada y se dio la vuelta lentamente, sus ojos se abrieron de par en par y dejo caer aquellas hermosísimas flores.

-hola Margaret -saludé, como no obtuve respuesta lo volví a intentar, pero ella era una estatuilla, no decía nada ni siquiera se movía, así que le sonreí y ese efecto pareció despertarla de su repentino transé.

-tu, tu eres…- balbuceo mientras me apuntaba con un tembloroso dedo.

– sí, soy…- fui interrumpida en ese momento.

– ¡lo sabía! ¡Sabía que existías! – Penhywen empezó a bailar la macarena en el pleno prado, me delito con la graciosa escena por un rato, hasta es su expresión se volvió seria, y adopto una posición rígida, intente acercarme, pero encones dijo colérica:

– ¿Cuál es tu problema conmigo Battlen? ¿Por qué me atormentas?

Mi expresión no cambio, la miré con ternura y dije:

-Yo no hago nada de eso, ¿porque haría eso si somos amigas?

– ¿amigas? – grito- ¡tú y yo no somos amigas! ¡Tú has estado haciéndome daño desde que era niña!

-Claro que somos amigas- dije con una sonrisa e ignorando su malhumor- y no me llamo Battlen, me llamo Lio y es un verdadero placer poder hablar contigo, soy un mensajero que he venido en nombre de Liobaní, el ángel encargado de ayudar a los niños, y durante toda tu vida no he hecho otra cosa que ayudarte Margaret, aun lo hago-dije con una sonrisa en el rostro- ¡oh! -exclame maravillada- ¡qué nombre tan hermoso tienes, podría decirlo todo el día “Margaret” “Margaret”! ¿Podría llamarte?

Margi? – pregunte mientras me acercaba a tocarle el hombro.

– ¿Qué? ¿Cómo puedes decir que me ayudabas? Siempre tuve pesadillas contigo, y si ayudas a los niños ¿porque me ayudas a mí? – pregunto Margaret algo desconcertada.

– se puede ser niño a cualquier edad, tú tienes la edad de tu sobrina, ella tiene la edad de una mujer de treinta años algo amargada- solté una pequeña risita al recordad a la niñita regañando a Margaret.

– ¿y mis pesadillas, las cosas extraviadas y todas esas bromas? – pregunto aun con recelo

– ¿acaso olvidaste que le pediste a Dios eliminar las cosas malas de tu vida, mientras orabas en aquella iglesia? – La mire con ternura mientras le dedicaba una gran sonrisa- tus abrigos estaban hechos de piel de animal, y tus muñecas de trapo no eran tuyas, sin mencionar que las bromas las causaste tu misma. – dije mientras depositaba con cuidado una amapola en su palma.

– ¿cómo que yo misma? – pregunto con algo de cólera- ¡yo no he hecho nada! – aseguró solemne.

¿Penhywen es algo testarudo cierto?

-sí que lo has hecho, usabas tu poder de la imaginación para eso. Normalmente estabas sola mucho tiempo y no tenías nada que hacer, veías muchas caricaturas y usaste tu poder para recrear las bromas, no lo recuerdas, pero es así de simple, con el tiempo al ser una figura constante en tus sueños, me usaste como señuelo para imaginar que yo te hacia esas bromas.

«No volveré a comer melaza antes de dormir», pensó Penhywen «esta niña es muy extraña»

– ¿soy extraña? Pero de dónde vengo todos somos así- dije carcajeándose y dejando petrificada a Margaret.

– ¿Cómo es posible? – pregunto la pobre ya muy confundida.

-esto es un sueño, aquí no hay secretos, es un mundo nuevo. – sonreí amablemente- los sueños son la única realidad, el mundo de los sueños es más grande y real de lo que te imaginas- reí ante la ironía de la situación.

-bien- dije más calmada- me he contactado contigo por algo, Liobaní te necesita, para algo, quiere que escribas un libro.

Mi comentario dejo perpleja a Penhywen, quien tardo algunos segundos para hablar.

– ¿Qué escriba un libro? – pregunto desconcertada, asentí mientras sacaba una pequeña cajita de mi vestido.

-Liobaní es la encargada de ayudar a los niños y… los niños tristemente se convierten en adultos muy rápido en estos tiempos, no imaginan, no aman, ya no son… niños- suspiré algo triste- pero tú puedes ayudarnos, Liobaní quiere que escribas un libro, en el que le des a los niños este mensaje “imaginando, tu mundo se hará realidad” – sonreí bastante divertida al ver la cara que puso Penhywen.

– ¿pero ¿cómo voy a poder hacer eso?  – pregunto confundida- y ¿porque yo sería escogida para algo como eso?

-¿porque no ser escogida?- pregunte con diversión- tu eres una señora muy creativa, pueda que los demás te vean locas, pero ellos olvidaron el ser niños, con tu imaginación y diversión crearas un cuento en donde des la creatividad otra vez a los niños, la creatividad que han perdido, o acaso ¿recuerdas cuando veían Peter pan y sus sonrisas eran más grandes con cada anochecer?- la tristeza era evidente en mi rostro- pero eso era en el viejo mundo, la tecnología ha arrasado con todo, los niños prefieren una pantalla a un árbol, devuélveles el poder de imaginar, con la imaginación todo es posible…todo.

-pero como tú lo dijiste… es imaginación, es solo eso, no existe- dijo Penhywen.

-créeme cuando te digo que los sueños y la imaginación son más reales que tu mundo- sonreí y deposite la pequeña cajita sobre su palma. – esto es real Penhywen.

Penhywen despertó.

Estaba en su habitación, todo estaba en su sitio, no había ningún paisaje, no había flores, solo estaban sus viejas chucherías de siempre, todo estaba en su sitio, absolutamente todo. Los rayos de los se asomaban por la ventana y los pájaros cantaban del otro lado. Todo estaba en absoluta quietud.

«Fue un sueño… un extraño y muy retorcido sueño» pensó, mientras sonreía con suficiencia, y aunque no era momento de presumir y hacer su ya reconocido baile de la macarena, lo hizo de todos modos al recordar que nadie la veía; al poner un pie fuera de su cama noto algo que le tallo la espalda, algo exaltada se dio la vuelta y quedo sin palabras, pues una pequeña cajita reposaba en su cama.

“¿y niños aun tenéis imaginación?”

Sara Juliana Preciado, Grado 8°, Instituto Paulo Freire

24. Challun y Su Dulce Elfa

Dulce, una joven muy aventurada,  estaba de viaje por todo el mundo, se encontraba en el tren subterráneo para viajar a Francia, el tren pasaba por una parte destapada, en ese momento el tren empezó a tomar velocidad, la gente desesperada, empezó a gritar y unos a caer sin saber que les esperaba, en ese salto, preocupada Dulce, buscando una salida se dirige al centro del tren, pero hubo una luz, que irradio los vagones,  Dulce empezó a observar a su alrededor, el tren estaba colgando de un precipicio, la cara de la joven, se tornó pálida, trato de usar su celular, pero no tenía señal, empezó a sentir pasos muy fuertes, estaban levantando el vagón en el que ella estaba, pero luego callo y se escuchó un grito

  • Que te pasa marol – Dijo una voz

Marol un gigante, que había escuchado el grito de Dulce, quiso saber que criatura era… levanto el vagón, estando a 3 metros de que se estrellara contra el suelo.

Cuando Dulce salió del tren, Observo un páramo que era MUY hermoso, con criaturas que se sorprendían de verla, se le acercó un oso y le pregunto

  • ¿cómo te llamas? soy el oso Dirtu
  • me llamo Dulce y no sé qué hago aquí o si es un sueño
  • Claro que no es un sueño, es más hace un par de años hubo una humana como tú, llamen a Orjetal – Dijo Dirtu
  • ¿Orjetal? ¿qué lugar es este? Dijo Dulce
  • No hay de qué preocuparse, este lugar es Challun

Cuando llego Orjetal una ardilla, miro a la joven y se angustio, luego dijo:

  • Yo – dijo con la voz temblorosa
  • Ya Orjetal, sabemos que eras muy amigo de estas bestias, pero conoces las leyes – Dijo el oso interrumpiendo y con una voz fuerte
  • ¿Qué está pasando? – dijo Dulce un poco angustiada
  • Orjetal vas a ser culpado de traición, al parecer el castigo que te dimos no fue suficiente – Dijo Marol el gigante
  • Marol por favor ¿Traición? – No crees que es algo exagerado, además nunca volví a tener contacto con los humanos, ya cumplí mi castigo- dijo la ardilla.

Entre la multitud se escuchaban -es injusto – que se cree -es el líder nos está protegiendo –  tiene toda la razón -entre estas y muchas frases decían las criaturas de este lugar

  • ¿Cuándo me van a devolver a Francia? – Dijo Dulce
  • HAY se me había olvidado, creo que la bestia… es decir la humana también debería ir a prisión, mientras nos encargamos de resolver un asunto. Dijo el oso
  • ¿QUE? Claro que no están locos – Dijo Dulce rezongando

Una vez estaba allí, con Orjetal, quiso preguntarle, que castigo le dieron y de que asunto hablaban, pues parecía que conocía, pero mejor dijo:

  • ¿Orjetal? Me llamo Dulce y quisiera hacerte una pregunta
  • ¿Qué haces aquí? ¿sabes que corres peligro? – Dijo la ardilla estando muy enfadado
  • ¿Qué es lo que pasa? por qué nadie quiere que este aquí- dijo muy seria la joven
  • Primero debes conocer una Historia…

Hace uno, dos, tres o un par de años, existió un paraíso con unos hermosos; árboles, flores, animales y aunque suene un poco extraño había increíbles animales que se comunicaban con niños y con muy pocos adultos, es aquí donde empieza una increíble historia…

Burbuseida un lugar donde la alegría era el protagonista, existían felices criaturas que lograban comunicarse solo con el que “Había, era y seguiría siendo honesto” Una joven que visitaba constantemente, tenía el corazón puro, por lo que hablaba con animales, su mejor amigo era una ardilla, a la que le llamaban Orjetal, puesto que tenía un excelente oído y era un destacable músico.

  • Eres tu – Dijo Dulce

La joven Abril, visitaba a su amigo Orjetal, se divertían mucho, pues les gustaba ir al borde del mar a jugar con la arena, los padres de abril, tenían una juguetería muy cerca de Burbuseida, tenía una vista espectacular, en aquel lugar había loros, que iluminaban con su canto, los amaneceres y lobos que con sus aullidos asombraban y asustaban.

  • ¿Abril? la joven se llamaba abril – dijo Dulce preguntando
  • Si

Por un motivo, las criaturas que habíamos en Burbuseida, decidimos irnos, pero Abril estaba muy preocupada, triste y pensativa, debía hallar una solución, pues no creía que le ayudarán, preocupada Abril sale a visitar a su amigo Saúl, un flamenco muy amigable, sin embargo no le dijo nada, Luego fue a visitar a Rorus un reno profesor, quien  no estaba en su casa, Abril desesperada vuelve a casa y decide aventurarse en esto, alista una mochila con objetos de supervivencia y decide irse con ellos, aunque primero de emprender esta marcha busca al búho Raúl el cual le dijo:

  • Las criaturas están yéndose y yo me iré con ellas pues soy una
  • ¿porque Raúl?
  • No tenemos que hacer aquí, nadie cree en nosotros, Ya todos tienen su corazón oscuro.

A Abril eso no la detuvo y empezó su marcha siendo consciente de que estaba exponiéndose a muchos peligros…

  • Aquí se refería el Búho – Pregunto Dulce
  • El Búho se refiere, a la realidad de la humanidad la codicia, el rencor, el odio, la ira.
  • Que paso luego dijo Dulce

Llego a Challun, pero no encontró más que un rio, cerraron la entrada, Abril debió volver a su casa, pero desde ahí no he podido saber más de mi mejor amiga.

  • Lo, siento – dijo Dulce
  • Tranquila, es verdad lo que dijo Dirtu, siempre me han caído bien los humanos, a pesar de su forma tan rara de actuar, cuando enfrentan un peligro, además creo que tienen una prueba que es muy eficiente – Dijo la ardilla
  • Pero entonces si cerraron la entrada ¿por qué pude entrar? ¿qué tipos de pruebas?
  • Eso lo que quieren averiguar yo trabajo en la mensajería, por lo tanto, viajo alrededor del mundo, entregando mensajes a los mundos mágicos, hubo una expedición hace un año en la que querían averiguar avances de los humanos – dijo Orjetal
  • Bueno es cierto, que puedes hablar con humanos – Dijo dulce

Cuando los mandaron a llamar, Dulce pudo observar que era la primera voz, que había escuchado, cuando había llegado a Challun, era una elfa que se le acercó y le dijo:

  • No te preocupes, vas a entrar al consejo de Challun – le dijo la elfa, mientras se dirigían a un árbol, con unas hojas de color amarillo, algunas eran verdes y muy pocas rosadas y azules.
  • ¿El castigo que le dieron a Orjetal, fue no volver con los humanos? – Dijo Dulce
  • Me llamo Ernides y el castigo que le dieron a Orjetal, fue no tener contacto con nadie del exterior, incluyendo animales sin el don del Coralim
  • ¿Coralim?
  • Si se le dice así, a los que pueden hablar, con todos los que habiten en el universo, desafortunadamente, solo con aquel que” Había
  • era y seguiría siendo honesto” – dijo Dulce interrumpiendo a la elfa
  • Exacto Dulce, lo siento no me he presentado me llamo Ernides y soy tu tía
  • ¿QUE?
  • Si Dulce, soy tu tía, mi hermano es tu padre, pero pronto podrás hablar con él, por lo pronto entremos.

Cuando entro, vio criaturas muy extrañas; Había animales “normales” como leones, tigres, jirafas, pero también había Elfos, Aves muy extrañas, una tenía la cabeza grande alas que se arrastraban, parecía un dinosaurio, también había dragones de todo tamaño incluso dinosaurios… eran un sinfín de criaturas.

  • ¿Disculpa? Dijo un búho acercándose
  • Si – dijo Dulce observando a su alrededor
  • Gracias a ti, volví a estar con mi padre, Raúl – dijo el búho muy feliz
  • ¿Raúl? Él estuvo en challu, verdad – dijo sorprendida Dulce
  • Así es – Dijo mientras se retiraba
  • Bienvenidos Orjetal y Dulce – los saludo Dirtu
  • Dulce gracias a ti, han podido regresar los animales que salieron, a una expedición – Dijo un dragón con un color negro y blanco intenso
  • Pero ¿Por qué, no la pudo abrir Orjetal?
  • Porque él, no tiene una parte humana, no sale a investigar, como lo hicieron estas criaturas – dijo Un Dragón
  • ¡ABRIL! –Dijeron muchos animales, pero Orjetal corrió hacia ella
  • Orjetal mi gran amigo, no sabes cuánto te he extrañado

Dulce, estaba buscando a los elfos, cuando los encontró, pregunto por su padre

  • No lo puedo creer ¿Por qué no tengo las orejas como ustedes? – Dijo Dulce
  • Hola mi Dulce, bueno, Por qué un mago nos ha ayudado a ocultar tu parte elfa, para que pudieras llevar una vida normal, eso fue lo que quisimos tu mama y yo.
  • Lo siento es que no lo creo, ¿puedo quedarme con ustedes?
  • Tienes que terminar tus estudios, pero si lo deseas, lo haremos, las puertas de este y todos los lugares mágicos, están abiertas después de todo, tienen una deuda contigo, pero nunca dejes de creer – Dijo sonriendo

Dulce abrió los ojos, estaba de nuevo en el tren, observo que tenía el puño cerrado, lo abrió encontró una foto con su padre y todas las criaturas de aquel lugar, con una hoja rosa, con un mensaje; te esperare mi pequeña elfa.  Orjetal se volvió un buen defensor, como lo era la tía de Dulce la elfa Ernides, La joven hacia viajes, compartiendo enseñanzas, para que los niños nunca dejaran de creer, que, si tenían un corazón honesto, podrían conseguir todo un mundo a sus manos, que los llevaría muy lejos.   Fin… 

Sara Torres, Grado 8°, Instituto Paulo Freire

25. Características De Una Enfermedad No Muy Común

Había un muchacho con una vida particular estudiaba se le presentaron algunas cosas pero hubo una cosa la cual fue muy ignorada y que fue uno de sus grandes acontecimientos en su vida.

Érase una vez un muchacho de veinte años que tenía un problema en el pecho que en otro idioma es pectus excavatum  que no se veía como peligroso para la vida de la persona esa deformidad le heredo de alguien de su familia pero él lo tiene más agudo y por eso tendrá que sufrir con paciencia el dolor mientras  el proceso de recuperación avanza hasta dejarlo como una persona normal.

PROBLEMA IGNORADO

Desde niño tenía ese problema pero nadie le puso atención y ninguno de la familia sabía que era esa deformidad y se le fue incrementando sin dolor se vivía como una vida normal no había ninguna preocupación por la deformidad que tenía, así vivió sin ningún problema todo iba bien, simplemente era un niño normal que iba creciendo y con él la deformidad también.

Fue creciendo hasta que un día normal le empezó a doler el corazón tenía unos trece años de edad, no sabía porque le dolía tanto nunca había tenido un dolor tan agudo como ese primero se pensó que era un pre-infarto o algo por el estilo pero eso se quedó así y no le dolió más por el momento…

El nunca olvidaba ese dolor el esperaba a que nunca volviera a doler, fue creciendo sin dolor alguno normalmente con algunas enfermedades virales comunes e infantiles que no preocupaban para nada ni a él ni a los padres eso ya era normal, tenía que pasar como comúnmente pasa ahora y con mucha frecuencia.

Él se queda mirando el hueco en el pecho y empieza a pensar ¿es muy grave?   Y las respuestas siempre son incógnitas nunca son sí o no siempre son no, él se empieza a preocupar el dolor es más intenso que antes y son muchas veces las que duele el pecho.

Sospechas del dolor

Ya se está empezando a sospechar, hay muchas sospechas, las sospechas son:

  1. Paro cardiaco
  2. Pectus excavatum x
  3. Pre-infarto
  4. Entre otros

Pensamos que la cirugía iba a tardar mucho ya que se tienen que hacer muchas cosas para hacerla primero hay que ir a donde el anestesiólogo para mirar cuanta anestesia hay que introducirle segundo hay que ver también si es necesaria la cirugía o solo cirugía cosmética lo cual es mucho más caro pero lo bueno es que es necesaria y por lo cual vale mucho menos.

Todo se da para la cirugía en 15 días ya le harán la cirugía del tórax todavía hay que esperar hasta que le aprueben la cirugía él está muy tranquilo porque piensa que no va a doler y eso es muy ventajoso ya que será muy fácil convencerlo, ya cumple 20 años y sigue esperando faltan 3 días para la cirugía y sigue como si no pasara nada solo espera aburrido.

Falta 1 día y esperábamos que estuviera asustado pero no, estuvo normal todo el día nadie hablaba de la cirugía solo se mantenía en silencio y pensativo y nosotros también estábamos en esa misma actitud.

Ya es el día se van muy temprano con un poco de afán se arreglan rápido y se van todos nos quedamos muy callados pensando si era mejor dejarlo así o corregirle esa deformidad nos quedamos pensando casi por una hora meditando hasta que llamaron y dijeron que ya estaban haciendo los papeles para la cirugía ya estaban esperando que el doctor llegara y se lo llevara en ese momento ya le dio un poco de miedo pero se le paso al rato no tenía ninguna preocupación  solo esperaba el momento.

Ya llego el  doctor y le dijo que pasara a la sala, cuándo paso lo acostaron le inyectaron todo lo que le tenían que inyectar hasta que el doctor le iba a poner un catéter en la columna él se rehusó el doctor salió y dijo si no se deja poner el catéter no lo opero porque ya muchas veces ha pasado que me voy y me llaman diciéndome que el paciente se está retorciendo de dolor entonces lo intentaron convencer por 2 horas y no, luego pasó otra hora y accedió.

Pero había que esperar porque se retrasó la cirugía hasta las doce y media de la tarde, luego que ya era la hora comenzaron a ponerle el catéter luego le inyectaron la anestesia y lo último que vio fueron los doctores. Mientras hacían la cirugía todos nosotros orábamos para que saliera bien y vivo ya que por la varilla le pueden apuñalar el corazón sin darse cuenta aunque tienen cámaras y lo hacen con mucho cuidado lo cual es un poco tranquilizante.

Esperamos y esperamos para que saliera y no habían noticias de él solo doctores que iban y venían afanados por otros pacientes menos enfermos y otros más enfermos, pero nosotros solo estábamos preocupados por el que estaba allá en la sala de cirugías no sabíamos cómo estaba si estaba bien o mal o regular.

Estábamos impacientes ya cuando el doctor salió y dijo está bien él está en la sala de recuperación no ha despertado todavía solo esperen un poco más, luego otra vez vino y dijo que ya despertó pero esta mareado todavía esperen más.

Esperamos y vino otra vez y dijo ya está despierto pero hay una persona que está visitando a otro y toca con un traje para que no se contamine por algo que tenga una persona que supuestamente está bien, esperamos una hora para verlo y solo podía entrar una persona en la pieza.

Luego el doctor dejo entrar a una persona con un traje raro lo miro le tomo fotos desde lejos y las mostro y estaba con oxígeno, y un tubo cerca del estómago que sacaba agua y sangre del pulmón se veía tan impresionante luego dieron un traje para poder ir a la sala de recuperación y solo entro uno porque no se podían más, después como de tres o cuatro horas lo dejaron salir a otra sala para asignarle una pieza porque necesitaba estar hospitalizado una semana o diez días dijo el doctor, después nos fuimos y solo se quedó uno esperando a que le asignaran una pieza para poder descansar un poco.

SSEl estaba muy adolorido y pensaba que en unas horas iba a salir del hospital pero se dio cuenta que lo llevaban a una pieza donde había una persona operada y pensó que iba a gritar del dolor que tenía, pero no el otro operado no hizo nada solo se quedó ahí en la camilla sin hacer nada, pero el dolor era muy intenso en la heridas y en el pecho pero igual le aplicaron morfina y le aliviaba un poco el dolor y no se retorcía de dolor cuando le dolía.

Y para entretener un poco ponían muchas películas en el televisor y distraían un poco pero después ponían unas películas aburridas y era mejor quedarse dormido que verlas.

Cuando le asignaron la pieza nos fuimos y él se quedó solo en esa pieza no pudo dormir en el hospital o se dormía diez minutos y se despertaba con un dolor intenso no se aguantó la primer noche se  pasó como muy largo aburrido y con dolores intensos.

Él dijo que no pudo dormir en toda la noche se quedó despierto mirando para todos los lados intentando no gritar para no quitarle el sueño a otros pacientes y operados y demás enfermos que podían dormir un poco y también los que podían dormir toda la noche.

Esa noche fue la primera en la que tuvo dolor insoportable y si no le hubieran aplicado morfina estuviera gritando de dolor.

Cuando amaneció seguía despierto no durmió absolutamente nada en la noche tenia sueño pero no podía dormir por el dolor pero luego de unos minutos se durmió como a las siete de la mañana y durmió hasta las diez de la mañana porque llegaron las enfermeras y le dieron el desayuno a duras penas podía subir los brazos para comer porque las heridas fueron casi debajo de  los brazos.

No se podía acomodar bien y tenía que estar en una sola posición mientras el cuerpo se acomoda a la nueva posición del cuerpo, nosotros fuimos a visitarlo ese día ya que hacíamos una vuelta cerca de ese hospital cuando fuimos a verlo estaba muy mal estaba flaco desnutrido por lo que no tenía ganas de comer nada y no comió nada el anterior día (el día de la cirugía) le preguntamos muchas cosas pero no podía hablar cada vez que hablaba le dolía el pecho , lo llamaban mucho por el teléfono que estaba al lado pero no contestaba porque no alcanza al teléfono sin que no le doliera el pecho y las heridas.

Le preguntamos muchas cosas y nos contestó solo tres de ellas y solo eran respuestas con señas, algunas veces que le daba dolor intenso no sabíamos que hacer se retorcía se cogía de las barandas algunas veces se dormía pero se despertaba a los diez minutos con dolor y eso que le daban morfina que es la que calma el dolor y la que más calma el dolor.

Cuando ya estaba tarde nos fuimos y él estaba un poco malgeniado por el dolor era un poco impaciente, nos fuimos y él se quedó en el hospital y yo diría que estaba bien servido por las enfermeras le daban desayuno almuerzo  comida y hasta onces puntualmente y preciso él come o comía mucho pero ahora como le duele mucho no tiene apetito para comer cualquier cosa que le sirvan.

En la semana nos fuimos turnando para visitarlo el lunes lo visitamos dos personas no más y estaba un poco mejor durmió más, unas 5 horas por la morfina porque sin la morfina gritaría como dijo el doctor.

Cuando estábamos en la pieza asignada vino un señor con pelo largo sin carnet de visitante  como una persona común yo pensé que iba a visitar al compañero de pieza pero no se acercó y lo saludo a mi hermano y nosotros dijimos que clase de amigo es este pero el que estaba al lado mío como conoció al doctor le dijo:

¡Ah buenos Días doctor! Y yo dije ¿doctor? Efectivamente el si era el doctor no sé cómo hizo para no equivocarse mientras hacia la cirugía me sorprendí y bueno lo examino y dijo estar bien por ahí mañana saldrá del hospital está evolucionando mejor de lo que anteayer estaba y el doctor se despidió y se fue nos quedamos ahí hasta la tarde se durmió y nos fuimos otra vez esperar otro día para que viniera a la casa por fin y estaría un poco más cómodo y se supone que descansaría mas pero el problema es que no hay morfina solo pastillas para calmar el dolor pero espero que eso no pase como normalmente pasa a todas las personas que son operadas y eso que las cirugías son menos dolorosas que la que  él tuvo en ese día  al otro día yo me quede en casa y mis padres salieron para visitarlo los llame después para v saber que había pasado pero no contestaron me quede sin hacer anda llamaba y llamaba hasta que a las seis de la tarde me contestaron y dijeron que como había pico y placa tenían que esperar hasta las siete y media para regresar y también dijeron que ya le dieron salida.

Ahí me alivie un poco espere a que llegaran pero me dormí y en la noche empecé  a escuchar gritos eran de mi hermano mis padres subían para ver porque estaba gritando y era porque le tocaba dormir sentado en una sola posición y era la primer noche que estaba así al siguiente día eran las siete de la mañana y nadie se había despertado estaban cansados me quede esperando hasta que escuche el grito de mi hermano y subí y era él estaba muy adolorido estaba casi sentado y me dijo que lo ayudara a parar no odia hacer fuerza en los brazos estaba escurrido lo ayude a levantar y grito otra vez mis padres se levantaron fueron a la pieza y me dijeron ayúdalo en lo que puedas si no puedes llámanos pero mejor ayúdalo tu porque nosotros estaremos muy ocupados.

El primer día que estaba ahí en la cama no podía pararse solo siempre con ayuda de alguien yo lo ayude como 4 veces en el día tenía que estirarse para no estar atrofiado y también tenía que hace un ejercicio de respiración para que el pulmones se expandiera y después que le quiten la varilla pueda respirar perfectamente y sin ningún problema.

Y bueno no había dormido absolutamente nada por eso no hablaba a duras penas hablaba pero era para lo necesario para decir sí o no o decía “me ayudas a levantarme” y lo demás que ahora no puedo recordarlo.

El primer día todos andábamos muy cansados por lo que la anterior noche no se había descansado nada ese día todo estaba aburrido no había nada que hacer solo estábamos caminando por ahí y cuando mi hermano llamaba íbamos muy despaciosamente para ayudarlo hasta que gritaba otra vez ahí si le subíamos la velocidad y llegábamos así era todo el día hasta que ese día nos inventamos algo para hacer, jugar parqués pero el tablero estaba muy pequeño y no acabamos el juego por lo que no acabamos la partida y me acosté a las doce de la noche sin sueño me quede con los ojos abiertos toda la noche y como a las doce de la noche empezó a gritar como siempre yo lo iba a ayudar pero me gano más la pereza que las ganas de ayudar a mi hermano que estaba gritando de dolor y era solo para que lo ayudaran a parar.

Esa noche no se pudo dormir porque todo el tiempo era gritando y gritando y el grito era un poco feo la primera vez me dejo tieso pero después supe que era de mi hermano y me tranquilice un poco, me dormí hasta las dos de la mañana y me desperté a las ocho sin sueño entonces me toco levantarme.

En la tercera noche ya pudo gritar más duro y por eso nos despertamos cada rato y luego que nos acostábamos el sueño no nos cogía nos quedábamos con los ojos bien abiertos y esperando a que mi hermano llamara para que lo acomodaran porque no puede hacer fuerza en el abdomen.

En la noche nos quedamos cuidándolo hasta la noche parecía día y el día parecía noche porque en la noche estábamos bien despiertos y en el día estábamos bien dormidos hasta que se nos quitara el sueño de día y nos levantábamos por ahí a las once de la mañana que para nosotros es muy tarde las visitas seguían sin parar siempre desde temprano hasta tarde no había horario para las personas que llegaban temprano y se iban tarde y las personas que iban tarde son la que menos acompañaban a mi hermano cuando era niño parecía como si les remordiera la conciencia de no haberlo acompañado cuando fue niño y si cuando está grande.

Mi hermano en la noche era el que dormía más nosotros nos quedábamos mirándolo hasta que el sueño nos medió cogía y nos acostábamos y automáticamente se nos quitaba el sueño por alguna extraña razón que todavía no la sabemos, en la noche mi hermano solo gritaba y dormía profundamente después de que le pasaba el dolor nosotros nos poníamos jugar cualquier juego de mesa que se encontraba por ahí hasta que nos cansábamos mucho y nos acostábamos pero ya eran las tres de la mañana y dormíamos como cinco horas por ahí .

Cuando ya paso la última noche llamaron muy temprano y dijeron que ya iban por el pero no le habían aplicado la inyección, pero pronto vinieron unas enfermeras le pusieron la inyección y se quedó ahí en el hospital hasta que le tomaron temperatura y ya bajo hasta treinta y cinco ya estaba normal pero las ampollas no se le habían quitado.

Se durmió mientras llegábamos y cuando llegamos lo vimos dormido hicimos los papeles para sacarlo y cuando fuimos a la pieza para retirarlo del hospital lo despertamos y estaba mejor solo le quedaban unas cinco ampollas pero el virus ya lo había dejado con el tiempo se le quitaran esas ampollas y ya estará normal hasta que le quiten la varilla y se recupere completamente, en el otro capítulo me saltare unos 3 años para que le hagan la cirugía para quitarle la varilla del pecho que lo tiene cansado.

Ya han pasado los tres años la cirugía ya toca hacerla toca esperar a que se hagan todos los papeles para la siguiente cirugía, mi hermano ya está muy bien, tendrá que esperar hasta que le hagan la otra cirugía mi hermano está tranquilo no tiene miedo de nada y ya todas esas enfermedades mencionadas desparecieron y fueron olvidadas mi hermano y yo íbamos con nuestros padres a todos los papeleos de la cirugía siempre lo acompañaba, no tenía nada más que hacer y también me gustaba acompañarlo.

El día de la cirugía él estaba muy tranquilo no hizo nada solo espero a que pasara el tiempo y cuando llego la hora se fue muy rápido con mi padre nos quedamos ahí callados pensando que ya todo iba a acabar todos queríamos que ola cirugía fuera rápida.

Cuando llegaron tuvieron que hacer otros papeles y les toco esperar para la cirugía hasta que salió el mismo doctor y lo vio y dijo esta cirugía ya va a dejarlo como una persona común y corriente es decir normal.

Cuando lo llamaron mi hermano fue a la sala de cirugía le tomaron foto antes y entonces procedieron a comenzar la cirugía, mientras le hacían la cirugía mis padres oraban para que todo le saliera bien nosotros nos quedamos esperando unas dos horas para que acabaran la cirugía y cuando acabó, el doctor salió de la sala de cirugía y dijo que ya se había acabado la cirugía y que todo había salido bien que el paciente ya se podía ver en unos minutos mi padre llamó y dijo que todo estaba bien que había que esperar unos minutos no más.

Esperamos y luego el doctor salió y dijo que ya se podía ver otra vez le pusieron el traje y lo vio y estaba bien y el pectus excavatum ya se le había desparecido cuando despertó le asignaron una pieza y lo hospitalizaron por un día luego de que salió ya podía hacer todo como una persona normal él y todos nosotros descansamos porque ya todos podíamos dormir y ya pudimos hacer nuestras actividades diarias con más ganas y como se deberían hacer.

Pero lo más importante es que ya pudo hacer sus actividades, ya pudo estudiar, y hacer todo como una persona normal.

Ricardo Esteban Molano Quintero, Grado 8°, Instituto Paulo Freire

26. Una Noche Más (Debajo del Árbol)

Ahí estaba yo, pensando que ya había llegado donde quería, en mi destino final, pero no estoy hablando de la muerte, sino de mi destino deseoso. Pero, lo logré, es lo importante… ¿Qué cosa logré? Bueno, la respuesta es muy sencilla, estar una noche más. Era un anhelo tan grande, que la fe alcanzó, con ayuda del Todopoderoso (Dios).

Esta es mi historia: Soy Telémaco (nombre extraño, pero al fin supe lo que significaba); tenía Síndrome de Lynch (rara enfermedad en la que hay mayor posibilidad de tener cáncer). Pero no nos afecta en la infancia; mi vida fue normal, pero algo traumática, tuve muchos temores, al saber que podría tener cáncer. Pero aparte de eso, fue muy “estupenda”, no me puedo quejar. Siempre quise encontrar a alguien que me quisiera, y me amara tanto a pesar de mi enfermedad; fue enrevesado pero lo conseguí.

No fui el mejor estudiante, ni menos, un ejemplo a seguir, pero siempre traté de superarme, y destacarme. Me encantaba pasar la noche en una cúspide, pero… no era cualquier cúspide, era MI CÚSPIDE. Un lugar que hasta el momento de conocerla a ella, era mío, y nadie más sabía de ésta. No encuentro la verdadera razón de por qué me encantaba tanto estar ahí, pero hay una cosa que puedo asegurar, era como estar en el paraíso. Ni ella ni yo, conocíamos cómo hacía la cúspide para que no se escucharan los ruidos de los barcos, del mundo exterior, sólo se sentía paz, algo que muchos buscaban; excepto yo, porque ya la tenía.

La conocí a ella, en una tienda de tecnología (sí, teníamos algo común y eso me encantó, soy un aficionado por esas cosas, y ella también). Departí con ella un poco, al principio solo era de tecnología, y el final de la conversación fue con intercambio de redes sociales y números.

Terminó el día, y yo ya estaba listo, ya tenía todo lo que necesitaba para ir a mi primer día de la universidad (estudiando ingeniería de software), y todo como de película; la encontré en el aula. Ella, atenta, esperando a que comenzara la clase, y con esa mirada perdida, que después giró justo frente a mí; no supe qué hacer, pero, algo era seguro, quería seguir hablando con ella hasta el fin de mis días. Ella era la chica más interesante y misteriosa que pude haber conocido nunca. Aunque haya hecho algo que me hizo sentir un bufón (se había reído de mi nombre, sé que es un nombre algo distinto, sin embargo no es motivo de burla; de igual forma no la culpo). No me podía enojar, era la mejor persona que encontraría en este mundo. Al final del día, empezamos a intercambiar ideas de nuestra experiencia del primer día de clases, todo estuvo fenomenal; hablamos hasta ya no saber qué más decir ni contar. Así pasaron nuestros días y semestres estudiando, llegó el gran momento que estaba esperando. La llevé hasta la cúspide, mi lugar favorito. Ella no creía que fuera cierto lo que le decía, que era como el paraíso.

Hasta que llegó, y me dijo: -¡Gracias!; tú no sabías; pero este fue el sitio con el que soñaba todas las noches cuando tenía 12 años. ¡Te amo! -dijo-. En ese momento supe que ella era para mí, como yo para ella. Pero supe que debía contarle sobre mi enfermedad y serle honesto desde el principio; así que le dije: -¡Yo también!, pero quiero empezar esto como debe de ser,  tengo una enfermedad rara, llamada Síndrome de Lynch, hereditaria, y me hace más fácil contraer cáncer que una persona normal. Si verdaderamente me amas; por favor, ¡apóyame!

Después, me miró con cara de aturdida y a la vez asombrada, con una gran sonrisa “casi como de oreja a oreja”. Le pregunté: – ¿Qué piensas?

-¡Te amo!, y esto lo afrontaremos juntos, no importa que tengas una enfermedad, así sea hereditaria, nuestros hijos siempre van a contar con nosotros, y nunca te dejaré. Yo quedé perplejo, para mí fueron unas bellas palabras, como si lo que ella me hubiera dicho, fuera algo de una historia típica de amor.

Es algo asombroso, pues era una persona muy joven para recibir tanta felicidad, sorpresa y apoyo de otra. Nos tendimos sobre nuestros blazers. Y avizoramos el cielo, tan hermoso y tranquilo como siempre, con esa luna llena. Nos dimos cuenta muy tarde que ya casi iba a ser la media noche, así que la llevé en mi auto.

Le pregunté que si la había pasado bien. Y dijo: -¡No!, ¡no la pasé bien!, la pasé ¡magníficamente genial!

-Me alegro, por un momento se me bajó el alma, pensando que no la habías pasado bien esta tarde conmigo; ah’ por cierto, recuerda, mañana es lo del trabajo’.

Ella respondió que ya la había hecho, la llevé hasta su casa; justo unas cuadras antes le pregunté que si quería ser mi novia. Sin ninguna duda respondió que sí. Me estacioné en frente de su casa, y le dije que la amaba, me dio un beso, y se despidió de mí.

Me dirigí a mi casa, pensando en todo lo que habíamos hecho. Hasta que llegué a mi recámara, todavía con ese pensamiento, que me estaba atormentando. Me dormí. Me desperté muy temprano y reditué ese tiempo para bañarme y vestirme rápido, para poder hablar más con mi nueva pareja (ella siempre llegaba temprano).

Llegué a la UNI, y ese día desgraciadamente al maestro le dio por estar temprano a la universidad y recogió los exámenes precisamente cuando entré. De suerte, los calificó en ese momento, así que sabía que tendría tiempo para hablar con ella, quería decirle tantas cosas, para al finar preguntarle si había entregado el trabajo, dentro de mí, pensé que era un tonto. De todas formas, a ella no le importó y me respondió que sí. Sin importarnos; salimos de la mano, muchos nos miraban con envidia, pero les sonreíamos (como acto de cinismo) y la llevé a su casa. Todo esto fue repetitivo, pero siempre había tiempo para ir a nuestra cúspide, a pensar y meditar de todo lo que nos sucedió, y lo que nos pasará en un futuro, canjeando nuestras ideas, sueños, y metas. Pero algo muy trágico ocurrió…

Después de 2 años y 7 meses de relación, a mis 25 años de edad, pasé por mi mayor miedo, el cáncer. Estaba muy mal en esos días, tenía cáncer de gástrico, y ya estaba muy progresivo, pensaba que ese era mi fin.

Después de tantos tratamientos y quimioterapias, pensaba que iba a morir, pero no fue así. Los médicos pudieron tratar el cáncer; sentí que esto era una señal del Omnipotente, que me estaba diciendo que hiciera mi vida rápido, porque ya estaba el reloj esperándome. Así que lo hice, le propuse matrimonio a Medea; me dio un sí definitivo, fue la mejor noticia recibida.

Pospusimos la boda para el año que vendría para estar prevenidos de alguna enfermedad que me pudiera ocurrir en esos momentos. Y en ese tiempo, tuvimos nuestro primer hijo, que al parecer, no tenía mi enfermedad, era algo que le rogaba a mi Señor, que no sufriera lo mismo que yo.

Meses antes de la boda, nos dimos cuenta que ella estaba esperando otro bebé, una niña. Así que pensamos que lo mejor era esperar a que naciera para contraer matrimonio. Nació, y esperamos un mes para casarnos; algo sucedió en la boda; al momento de sellarla con un beso, me quedé helado, pálido, me desmayé, en ese momento supe que tenía de nuevo cáncer. Ahora era cáncer de faringe, pero no creí que iba a soportar otro cáncer, mi cuerpo ya estaba destrozado.

Yo sabía que ya era mi tiempo de irme, le dejé todo el dinero a mi esposa, que era una de las que más sufriría por mi muerte. Y morí, mi cuerpo no resistió las cirugías, lo que le alcancé a decir a mi esposa fue:

¡Te amo!, recuérdalo siempre, cuida de los niños, diles que siempre los amé, con el remordimiento de que nunca los llevé a NUESTRA CÚSPIDE. Ella sólo lloró con esos hermosos ojos aguamiel, -¡Adiós, los amo!-. Esa fue la peor tarde que le pude haber dado a mi familia.

Esto fue lo que conseguí gracias al Señor y la fe puesta: Antes de morir le pedí a Dios, que me diera una noche más. Morí a las 6:37 p.m. Y Él, me cumplió ese deseo.

Mi esposa, el día de mi muerte llevó a mis hijos, a la cúspide, debajo del árbol, en donde yo estaba ahí esperándolos; mi esposa estaba incrédula, ella no creía que yo estuviera vivo en esos momentos. Me preguntó: Telémaco, ¿cómo es que puedes estar aquí?, ¡tú estás muerto!

-¡Sí, estoy muerto!, te dije que los nombres tienen un significado, y el mío significa: “El que está preparado para combatir”. Antes de morir, le dije al Señor que me diera un tiempo más en la Tierra para mostrarles ese paraíso a mis hijos, y así lo cumplió-.

Ella se calmó y entendió todo, no dijimos ni una sola palabra los 4; después les dije que ya era mi momento de irme y oramos diciendo: “Gracias Señor por habernos permitido estar juntos… UNA NOCHE MÁS”.

Frank Kevin Urrea Rangel, Grado 9°, Instituto Paulo Freire

27. El Fantasma De La Tristeza

María vivía en un pueblo alegre y amigable, junto a su hermano Pedro vivían en una casa humilde. Un día, cuando andaba por el pueblo, escuchó a alguien decir: “En las profundidades del bosque hay un camino que lleva a otro mundo, para encontrar el camino primero hay que pasar por una lago, luego hay que cruzar un camino lleno de flores por todos lados, pero hay que tener cuidado porque el bosque no siempre es lo que parece ser, el bosque es una caja de misterios que impedirá el paso hacia él, solo el que sea capaz de entrar en él y descubrir sus misterios será un valiente.

Esto despertó un gran interés en María, ya que años atrás había sido una gran aventurera y apasionada por el misterio.

Al día siguiente alisto su equipaje y se fue. Antes de irse le conto a su hermano Pedro lo que había escuchado, pero él, le dijo que eso era falso, que lo único que había allí eran almas que se alimentaban de la tristeza del mundo, “Fantasmas de la tristeza”.

Pero a ella no le importó, ella quería ir a descubrir el misterio y si era posible ayudar a las personas que estaban aquí encerradas.

Así que emprendió el viaje, al llegar al bosque habitaba una gran penumbra por todo el bosque, había una gran niebla, espesa que cubría todo el bosque.

Al entrar al bosque se escuchaban voces de todas partes, María quiso ayudar, pero recordó lo que la señora del pueblo dijo: “el bosque no es lo que parece”. Ya estaba anocheciendo, así que busco un lugar donde dormir y unas ramas para así calentarse. Encontró una cueva, allí armó su carpa y encendió una fogata, preparó su comida y se acostó. A la mañana siguiente se despertó de golpe y escuchó una voz que le decía: “Continua, Continua…”, pensó que lo que escuchaba era de algún sueño. Se levantó, prendió la fogata y desayuno, desarmó la carpa y se fue. Trato de buscar el lago, que, después de mucho tiempo lo encontró, se lavó la cara en el lago, llenó su termo y siguió, trato de seguir lo más rápido posible, púes ella sentía que entre más estuviera en el bosque más posible era de que se quedara atrapada. Camino por un largo sendero hasta que empezó a oír voces que le decían “Cuidado, no caigas en la trampa”.

Se sentó a descansar un poco, pues pensó que era por eso que escuchaba las voces. Cuando se sintió lista se levantó y siguió caminando hasta que vio el camino con flores, camino por él, varias veces tuvo la tentación de olerlas pero recordó que el mismo bosque hacia trampas y esa voz la estaba inquietando.

Siguió su camino al llegar al final del camino, el bosque estaba oscureciendo, buscó un lugar donde quedarse, encendió el fuego y comió. Al día siguiente, después de comer había preguntas que le rondaban por la cabeza “y ahora que sigue”; decidió seguir caminando hasta que, a lo lejos vio una casa abandonada, fue allí sin pensarlo dos veces, al entrar sintió un fuerte olor a viejo, había polvo por todas partes siguió caminando hasta que oyó un fuerte crujido del piso, y luego cayó, tuvo una caída larga, hasta que sintió el piso, pensó que no tenía escapatoria, recordó que tenía una linterna en su mochila, la sacó y al encenderla vio que todo a su alrededor era piedra y polvo. Siguió el único camino que había, caminó un rato hasta que vio una luz tenue, se acercó a ella con sigilo, vio a una señora de bastante edad, había con ella una persona arrodillada ante ella, la señora le hizo tomar un líquido que lo dejo inconsciente por unos segundos, luego la señora empezó a decir:

-“Ahora hijo mío seguirás mis órdenes, tu misión es crear el miedo, traerás ante tu reina a cualquiera que entre en mi bosque”.

Esas palabras asustaron mucho a María, después de que la bruja se fuera con la persona misteriosa, fue allí, al lugar donde estaba la bruja, allí había un sinfín de pociones, pero había una en especial, estaba en un altar, bien iluminado, la poción tenía una etiqueta que decía:

“Esta poción tiene el poder de revertir el hechizo, cualquiera que sea rociado con esta recuperara su ser y su conciencia, solo hay que tener cuidado con Ecolástica, la bruja”.

Al instante, María guardo la poción con mucha precaución, luego siguió su rumbo.

Escucho gente gritar, eran personas que habían sido capturadas por Ecolástica, algunos ya se habían convertido, otros trataban de escapar con sus últimos alientos, los liberó a todos, le dio la poción a quienes se habían convertido. Al terminar de liberar a todos, escuchó la voz de una mujer muy enfadada, trató de seguir la voz, está la condujo a una especie de santuario, había bastantes velas en todos lados junto a ellas estaba Ecolástica, que al ver a María, Ecolástica se enfureció más y empezó a gritar:

-¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí?

Ecolástica al decir esto se movía mucho y en unas de estas el vestido se empezó a quemar y en pocos segundos estaba cubierta en llamas; Ecolástica empezó a correr por la cueva, hasta que cayó por un pozo muy profundo.

Después, María y las personas que liberó trataron de salir.

Cuando salieron el bosque era otro, la alegría y la paz corrían por el bosque, la niebla se estaba alejando y con esto aparecieron más personas, mientras iban a la salida las personas le explicaron a María que Ecolástica, era una bruja que le gustaba tener el control y que le tuvieran miedo, así que ella pensó que al controlar a las personas sería la mejor manera de tener el control.

Unas semanas después el pueblo volvió a tener esa alegría que lo caracterizaba y las familias estaban felices de encontrarse con sus seres queridos.

María siempre fue distinguida en el pueblo no solo por descubrir el misterio, sino por las familias que todos los días le agradecían por salvar a sus familiares.

 Laura Alejandra Rodríguez, Grado 9°, Instituto Paulo Freire

28. Cuento

Lilililili… lililili… lililili

Maldito despertador, no entiende el amor de la cama hacia mí, me levanto, me voy al baño, me visto y… ¡A TRABAJAR!, la verdad me gusta ir a trabajar, trabajo en una editorial, amo leer, amo escribir, amo la música, amo todo lo que hago, voy conduciendo hasta el trabajo, tengo un Sedán Deportivo 9-3 2.0T Blanco, después de tanto tiempo lo conseguí, me tocó ahorrar mucho, pero lo hice, También amo mi carro

-AMOR!!!!- Suelto una risa… Esa voz la conozco mejor que nadie

-MI VIDA!!!- Es mi mejor amiga, un día en aquellos tiempos de adolescencia derivado de adolecer, me partieron el corazón, aún recuerdo ese día como si hubiera sido ayer.

Flashback

Estoy sollozando, quien iba a decir que tanto amor se iría a la borda de un momento para otro, intento no sollozar tanto, para que la foca no se despierte

-Jennifer? – Siento una mirada detrás mía… ¡¿Se despertó- Jennifer?!… ¿¡Que te paso!?!

-Nada, estoy bien- Digo

-A ver… ¡Desde que vivimos juntas, no te había visto así!… ¿Fue por el catre ese no?

– ¿Catre?

– ¡Por la olivarda esa!

-A ver tonta, se llama Adams

– ¡Ese man!, ¿Fue por el no?

-Sí

-¿Qué pasó?

-La verdad, ni yo sé- Y empiezo a soltar los sollozos que no había soltado para no despertarla

– ¡A ver tonta, no llores por él, hagamos algo, de hoy en adelante yo seré tu todo, yo seré los piojos de tu cabeza, la mugre de tus uñas, los mocos de tu nariz, tu novia, tu hermana, tu amiga, TU TODO! ¿Bueno?

-AMOR!!!

-MI VIDA!!!… Ya mi cielo deja de llorar

-Te amo tonta

-Y yo a ti, estúpida

Fin de Flashback

Ya han pasado 6 años desde eso, yo ya tengo 22 y ella 23, desde ese día nos llamamos ‘Amor’ La gente nos ve y piensan que somos lesbianas, pero parecemos unas locas mirando hombres

-No puedes querer más a esas latas que a mí- Dice sentándose en el asiento del copiloto

-A ver tonta, pues obvio que te quiero más a ti

-Pues más te vale, si no te pasara lo que le pasó a Anastasia antes de que Grey le comprara uno de estos, Puedes sentirte afortunada tener el mismo apellido que el- 50 sombras de Grey… amo ese libro… en realidad amo casi todos los libros

-Si ya se!, Por eso amo mi apellido…  Te llevo a tu guardería, y después me voy para la mía, hoy tengo harto trabajo

– ¡¿Enserio?!?!… ¡Pero si te la pasas leyendo!

-Eso es verdad, pero tengo que entrevistar a un muchacho que entra hoy, el jefe no está y me toca hacerlo a mí

-Mano derecha?

-Esclava diría yo

-Jennifer

-Carla

-TENIAS QUE VOLTEAR!!!- Pongo los ojos en blanco, Dios, lo que me pasa por andar con esta foca

-NO GRITES!!

-VOY A LLEGAR TARDE!

-Todo tiene arreglo hija

-Pues arréglalo TONTA! – Volteo por la otra cuadra para poder dejar a mi cosa con ojos enfrente de su trabajo, pero alguien se atraviesa, aprieto el freno con todas mis fuerzas, tanto, que los airbags de los dos asientos se disparan

– ¿Quién fue el atravesado? – Dice Carla, alzó la cara y miró a un hombre alrededor de los 29, piel morena, se nota que va al gimnasio, se acerca a la ventana y se queda mirándome

-A la próxima mire por donde va- Digo no muy feliz

– ¿Están bien?

– ¿Pues usted que cree? – Dice Carla

-Perdón, es que tengo afán- Dice mirándome a la cara, pongo los ojos en blanco, y aceleró, miro por el retrovisor, y puedo ver que se queda mirándonos, no sé si es el carro o es a mi o a Carla, parque enfrente al trabajo de Carla

-Llegamos

– ¿Si te diste cuenta?

– ¿De que llegamos?

-No del atravesado, se quedó mirándote hasta cuando le hable no me miro a mi si no a ti

– ¡Y a mí que me importa, más bien, mueve el trasero que tengo que ir a mi trabajo si no llego tarde! ¡MUÉVETE!!

-Ya voy, ya voy… Chao mi vida- Dice estirando el pico

-Chao mi amor- Digo poniendo mi cachete, aceleró para intentar lo más rápido que puedo, parqueo en el parqueadero que está en la editorial, me arreglo el vestido y entro a al edificio, llegó al ascensor y me llega un mensaje

Carla

Te queda bien ese vestido blanco con esos botines, te los voy a robar cuando llegues al apartamento, te los habría robado esta mañana, pero… ya sabes, nos vemos más tarde, te quiero

El típico mensaje de Carla cuando entro a trabajar, siempre hace eso, llegó a mi oficina y el teléfono empieza a sonar

-Dime Bryan

-Llegó el de la entrevista

-Mándame la hoja de vida antes de que pase, tengo que saber de qué voy a hablar

-Ya te los llevo

-Gracias- empiezo a organizar mi papeleo y golpean a la puerta

-Siga

-Aquí está la hoja de vida del señor

-Gracias Bryan

-Sabes para qué es que lo van a entrevistar?

-Creo que va a ser el secretario del jefe

-Imagínate

– ¿Qué?

-No es para eso

-Entonces

-El jefe no te lo dijo?

-No

-La secretaria del jefe renuncio, y como llevo tantos años aquí me pasaron a ser secretario del jefe- Bryan llegó un poco después que yo lo pusieron de mensajero, cuando me ascendieron a mí, lo ascendieron a él, y desde ese día ha sido mi secretario

-O sea que este va a ser mi secretario?

– ¡Qué inteligente!- Volteó los ojos

-Bobo… Ahora te llamo para que me lo mandes

-Hay jefa… cuanto te voy a extrañar

-Bryan, vamos a estar por mucho a un piso de distancia

-Lo sé, lo sé- y sale de mi oficina, abro la carpeta y… A quien se le ocurre dar una hoja de vida sin foto!, Tonto

-A ver- Raymond Lerman, 28 años, ya casi 29, levantamiento de pesas, estudió contabilidad y literatura, cojo el teléfono y marcó a mi casi ex secretario

-Bryan, hazlo pasar

-Claro, espera… Ya lo mandé, oye ¿cuándo va a estar Carla?

-Y tú para que quieres saber

-Preguntaba

-Después hablamos

-Yo te llamo

-Ok, ¡BRYAN!

-Sigo aquí no te preocupes

-Me haces un favor?

-Dime

-Mandas mi carro al concesionario?, tiene revisión hoy, y hoy un individuo se me atravesó y disparó el airbag

-Voy a llamar, en un ratito voy por las llaves

-Gracias, gracias, gracias

-De nada, de nada, de nada- Y Cuelgo, cojo una carpeta y… Se regó todo, Burra, empiezo a recoger todo, estoy terminando y alguien golpea mi puerta

-Siga- La puerta se abre pero no puedo mirarle la cara ya que estoy terminando de recoger el reguero, pongo todo en su sitio, y observó al sujeto,… Creo que entre en Shock

-Buenos días

Capítulo 2

-Buenos días- Puedo ver que está tragando saliva, miró sus manos y le están sudando

-Siga siéntese

-Gracias

-Le recomiendo que le ponga una foto a su hoja de vida- Le digo estirando la hoja

-Si, que pena- Saca de su billetera una foto, y mira mi pegastic que está en mi escritorio, Siempre supe que iba a ser necesario, Alargar el brazo y se lo pasó, cuando termina de pegar la foto me la pasa

-Así que estudió contabilidad y literatura

-Sí señora

-Por qué estudio dos cosas completamente distinta?

-Mi padre siempre quiso que yo estudiara contabilidad ya que es era contador, pero yo siempre quise estudiar literatura, así que hice las dos

-Que tan bueno es en la mecanografía, aquí dice que muy bueno, pero que tan bueno es

-Muy bueno

-Perfecto- Alguien golpea a mi puerta

-Siga

-Jefa, qué pena interrumpirla, vine por el encargo

-Si claro, Ven- Me acerco a mi bolso y empiezo a buscar las llaves, en eso mi celular suena

-Bryan mira quien es

-Carla…- Volteo a ver a Bryan y tiene los ojos rojos en mi celular

-Pásamelo- Bryan estira el brazo y me lo pasa

-Hola mi amorrrrr

-Hola mi amorrrrr

-Dime

-Estás ocupada?

-Si

-Estás en la entrevista?

-Si

-Estas con Bryan?

-Si

-Hmmm ya

-Solo me llamabas para eso?

-Si

-A qué horas vas a llegar?

-Como a las 4

-Perfecto yo llego a la 6 alista el apartamento que tenemos visita-Digo mirando a Bryan que al escucharme abre mucho los ojos

-QUIEN?!

-Hazme caso y ya, cuando llegue te darás cuenta

-Al fin que paso con el de la entrevista

-Después te cuento hija

-Con vino?

-Con vino

-Chao mi amor

-Chao mi vida- Cuelgo y sigo buscando las llaves

-Mira las llaves Bryan, que lo tengan listo para las 4:30

-Sí señora, y…

-Después hablamos

-Sí señora- Dicho eso sale de la oficina

-Listo, Qué tan lejos vive de aquí?

-No tanto, quince minutos a pie

-Es decir que no tendría problemas con las llegadas tardes?

-No señora

-Qué pena preguntar esto pero es necesario

-Que sería

-Tiene relaciones sentimentales? , Es decir, Novia?- No es que me interese, pero el jefe me mandó a preguntar eso, y bueno, también tenía curiosidad

-No señora

– ¿Hijos?

-Tampoco

-Perfecto

-Perdón, ¿para qué era la pregunta?

-Por si lo llegamos a contratar, no tener problemas con permisos, a menos que sea por salud de usted

-Sí señora- Cojo el teléfono y marcó el número de Bryan

-Señora

– ¿Cuándo es la revolución?

-Mañana

-Y porque el jefe puso esta cosa para hoy?

-No sé

-Pónmelo en la línea por favor

-Sí señora ya te lo pongo

-Gracias

-Jennifer!

-Jefe!

-Como estas

-Bien jefe gracias, que pena interrumpirlo en su muy cómodo viaje

-Ya hiciste la entrevista?

-Si señor

-Mándame la hoja de vida

-Dame un segundo… Listo

-Ok… Estudió Literatura!

-Yo dije lo mismo

-Llama a el contador para que haga el contrato para mañana

-Si señor

-Le preguntaste lo de…

-Si señor

-Por eso eres mi mano derecha

-Gracias jefe

-Manda a hacer el contrato

-Si señor- Dicho eso me cuelga y yo marco a Bryan

-Señora

-Manda a hacer el contrato y mándamelo ya

-Sí señora en 5 minutos de los mandó

-Perfecto

-Creo que empezamos con el pie izquierdo… Mucho gusto, Jennifer Revelan- Digo estirando mi mano

-Raymond Lerma- En teléfono empieza a sonar

-Perdón

-Siga

-Dime

-Ya te lo mandé

-Ahora sí que te voy a extrañar

-Lo sé lo sé- Cuelgo busco el contrato y lo imprimo lo grapo y se lo pongo enfrente

-Me contrataron?

Laura Cañón, Grado 9°, Instituto Paulo Freire

29. Hada Humana

En un hermoso país de contraste entre historias y fantasía, entre arcoíris y hermosas flores de colores;  entre mundos reales e imaginarios nace esta hermosa historia.

En una gigantesca ciudad abrasada por el frio de la noche, sus calles frías y congestionadas con el ruido diario y nocturno de sus automóviles y con el gigantesco calor de su gente. Aparece uno de los muchos milagros de esta ciudad sus protagonistas un par de padres jóvenes he inexpertos, esperan con muchas ansias uno de los milagros más lindos de la vida el nacimiento mío.

Una bebe que desde que fue engendrada, ya traía dones especiales a su vida, puesto que mi mama tenía conexión visual con otros mundos. Y al referirme a otros mundos era muy real; en el momento en que ella se enteró que estaba embarazada le empezaron a pasar cosas muy interesantes, empezó a ver espíritus los cuales Vivian en su día a día junto a ellos.

Aquellos espíritus le hablaban a mi  mama y le mostraban mundos alternos al suyo, mi mama no podía creer lo que le estaba pasando ella, mi papa fue a buscar al padre de la parroquia para que fuera a su hogar a ver porque le sucedían todas esas cosas tan raras.

El padre llego junto con ellos a la casa y sintió una energía de paz tranquilidad y espiritualidad el padre toco a mi mama y le dijo: TÚ ERES UNA PERSONA CON UN PODER ESPECIAL EL CUAL NO HAS SABIDO EXPLOTAR TU ERES UNA VIDENTE ; en el momento en que el padre le dijo eso a mí mama yo salte en su pancita y mi mama se asustó, pues no podían creer lo que estaba pasando él le decía que se hiciera amiga de ellos que se comunicara mentalmente con ellos para ver qué era lo que ellos le querían decir o mostrar. Y así fueron pasando mis meses de gestación  en el mejor hotel que pude tener la pancita de mi hermosa mama faltando dos días para nacer la princesa más esperada de mama y papa  sucede lo inesperado  mi mama  se encontraba acostada a las tres de la madrugada cuando aparece el alma de la persona que iba a  rencarnar  en mi vida, mi mama queda asombrada al ver a ese cuerpo gelatinoso color violeta, que gateaba por la cama hasta llegar a ella, pero al darse cuenta el alma que la estaban observando retrocedió gateando por la cama y se escurrió, desapareció mi mama llamo a mi papa y le conto lo que paso.

Amaneció y ella no volvió a observar nada más, al otro día al caer la noche siendo alrededor de las nueve de la noche mis papas se acuestan a descansar de nuevo, mi papa esa noche se había trasnochado para esperar a el espíritu que los había visitado la no che anterior, pero paso la noche y el nunca apareció. Paso otro día y es noche si apareció pero se posó sobre  mi mama y la dejo inmóvil ella no podía ni parpadear, al otro día empezaron los dolores de parto, por supuesto estaba naciendo yo, ese día todos celebraron mi nacimiento fue un gran día o buen eso me conto mi mama, con el tiempo fui creciendo llena de amor, alegría y paz, mis papas siempre estuvieron ahí educándome, cuidándome y dándome amor, bueno les voy a contar que paso después.

Mis papas duraron unos años en Bogotá;  nos fuimos a otra parte porque era una ciudad  muy pesada para vivir así que nos fuimos a un pueblo, mi mama en el pueblo al que nos mudamos primero tuvo un restaurante después lo cambio por la compra y venta de casas, compraban casa las arreglaba y las vendían. Después volvió a tener un restaurante y hoy en día tiene una tienda de ropa, mis días eran muy comunes, me levantaba desayunaba, me alistaba para el colegio llegaba almorzaba en fin muy normales, cuando cumplí los 11 años a mi mama  la llamo un tío y le pidió que si le cuidaba  por un corto plazo a Sara y a Juan Camilo mis primitos, mi mama acepto, no me acuerdo muy bien del día  pero sé que llegaron en diciembre, mis hermanos casi nunca jugaban con Sara así que me tocaba a mí. Yo era como su amiga claro cuando no estaba en el colegio porque cuando estaba se olvidaba por completo de mí, como Sara era pequeña su mente era muy fantasiosa Sara siempre me decía que ella quería tener poderes y que quería ser una princesa, así que un domingo salimos al patio, teníamos un patio grande, como en toda película de princesas siempre cantaba la princesa y las aves siempre llegaban y la acompañaban, yo le decía a Sara que cantara, pero al igual que yo cantábamos horrible en vez de atraer la aves con nuestro canto las espantábamos así que probamos con algo más que era acercarnos a las aves poco a poco lento y silencioso, pero tampoco funciono de echo todos fueron un desastre  silbábamos no servía, le dábamos comida no servía, bailábamos no servía en fin nos dimos cuenta que con las aves jamás iban a ser nuestros amigos así como las princesas, entonces probamos con abrir portales jajaja porque la risa porque me acuerdo que cerrábamos los ojos pensando que al abrirlos un portal estaría hay y nos llevaría con Elsa ( mi primita amaba la película frozen); pero no funciono, después comencé a decirle a mi prima que yo era muy amiga de Elsa recuerdo que tenía un collar que  a Sara le encantaba, ese collar yo le decía que si se lo ponía podría tener los poderes como los que tenía  Elsa, yo a veces le prestaba el collar mi prima era feliz, entre semana no podía jugar con ella ya que estudiaba en la tarde y en la mañana , así que salíamos al patio los fines de semana, yo cogía las sabanas y le hacía vestidos le ponía el collar y jugábamos era gracioso verla le quedaba inmenso el vestido pero igual ella era feliz, era divertido jugar con ella ya que con ella era como si de verdad nos acercáramos a un mundo mágico,  un día deje cantar a Sara  me di cuenta que mientras ella cantaba lo arboles se movían como si les diera alegría o como si bailaran o solo la  aplaudieran no lo sé , pero dije entre mi misma que solo era coincidencia comencé a darme cuenta que cuando cantábamos o gritábamos que queríamos tener poderes era como si la madre naturaleza nos escuchara y con el movimiento de los arboles nos hablara, le pregunte a mi hermana si los arboles eran espíritus recuerdo que ella me dijo que ella les hablaba para que crecieran desde ese entonces me comencé a sentir atraída por los arboles   siempre que llegaba les hablaba desde mi patio mentalmente  y ellos se movían era algo que ya se estaba volviendo muy real  pues me di cuenta que tenía una linda conexión con ellos.

Como el colegio mío que quedaba cerca siempre me iba caminando en ese recorrido habían arboles yo les contaba cómo me había ido les contaba todo y sentía que ellos me respondían con el moví miento de hojas, Sara y yo salíamos al patio a hablarles yo le decía que con ayuda de ellos podíamos ir a otro mundo así que cada vez le tenía más y más fe de que ellos eran mis amigos, mi mama puso en venta la casa yo no me quería ir, porque ellos para mí ya eran más que unos simples árboles, los días en los que mi familia estuvo buscando una nueva casa la cual tomaría en arriendo,  comencé a sentir que yo ya tenía conversaciones con ellos antes solo yo les contaba cosas ahora sostenía una conversación era muy extraño pero yo nunca pedí la fe, nadie sabía lo que me estaba pasando bueno tal vez Sara si pero era una niña, así que no me preocupe mucho, cuando vi la casa a la que nos mudaríamos me dio miedo, la verdad,  parecía embrujada tenía unos closet horrendos que al abrirlos sonaban como en la películas de terror cuando se abre la puerta, el patio era embaldosado  y pequeño y lo triste era que no tenía ninguna planta pero por suerte se podía ver algunos árboles , la verdad es que la primera vez que vi esa casa dije – en esta casa por fin voy a poder ver un espíritu, pero nunca vi uno la verdad la casa después de unos días ya no asustaba y yo aún habría los closet para ver si me salía algo, pero nunca me salió nada, pasaron días y me hice amiga de los nuevos árboles los veía en las mañanas en las tardes y me despedía de ellos en las noches, en esta casa encontré una mara saben esta mara no era cualquier mara después los sabrán en fin con esta mara yo podía ver seres mágicos siempre la acercaba a mis ojos para poder ver mi mundo, pasaron unos días y la mara se me perdió, yo estaba muy desanimada así que fui con Sara a jugar pero este nuevo patio no era como el otro, una mañana me levante y Salí y visualice a los arboles saliendo de la tierra para alzarme era increíble la sensación por un momento pensé que era muy real, ellos en ese momento me hablaban luego cerré mis ojos y los volví a abrir, al día siguiente mi mama me conto que la señora que había comprado nuestra antigua casa había talado algunos árboles, sentí mucha rabia ese día, porque gracias a ellos yo había empezado a entrar en este mundo, mis papas compraron una nueva casa pero tenía que ser remodelada la casa tenía una cocina pequeña que parecía de bruja ese día me divertí mucho y también me alegre la casa tenía un patio enorme, mientras la casa era remodelada vivíamos en la casa que tomamos en arriendo, Sara me pidió que le enseñara a cantar bueno no es por nada pero escogió a la peor profesora de canto Sara se reía mucho al escucharme cantar una noche nos dejaron solas nosotras estábamos encerradas en la piensa cuando escuchamos un ruido extraño fuimos al patio a ver qué era lo que pasaba y en el piso habían seis flores y en el centro estaba la mara que yo había perdido fue muy extraño por qué una mara no podía hacer el ruido que este había hecho yo cogí la mara muy asustada y dándome cuenta de que lo que me estaba pasando no era cualquier bobada Sara cogió una flor que entre sus pequeñas manos se dé siso mientras los otras eran llevadas por el viento hacia el cielo.

 Unos minutos después yo le pedí a Sara que no dijera nada pero ya saben cómo son los niños y Sara le conto todo por suerte no le creyeron esa noche no pude dormir puse mi mara debajo de mi almohada veía el techo y sentía que estaba acostaba en un prado viendo las estrellas, al día siguiente fui al colegio ya faltaban pocos días para salir a vacaciones mientras hacíamos la formación los arboles no dejaban de moverse las aves salían y volvían a entrar después de esa mañana no volvió a pasar nada más sentía que todo había terminado y que ellos solo querían dejarme la mara Salí corriendo a mí a habitación ya que en el televisor me aparecía mírala cambie de canal y los atores decían mírala no entendía bien hasta que en mi mente apareció la imagen de la mara, cuando entre mire debajo de ni almohada y solo vi un papel que decía NO PIERDAS LA FE PORQUE ESTE ES EL UNICO PODER QUE SE LES DA A LOS HUMANOS CON EL PUEDEN HACER MUCHAS COSAS, ese papel lo vote ese día después Sara llego a la habitación diciendo que le dolían las manos se las mire y vi como de ellas salían espinas de rosas me acorde que Sara había cogido una de las flores se la mostré a mi mama pero ella me dijo que no veía nada, en ese momento se me vino a la cabeza que escribiendo en una hoja que ayudaran a mi prima y luego quemándola les llegaría el mensaje así que la escribí y la queme al día siguiente mi prima estaba mejor, pasaron los meses y mi familia se mudó a la nueva casa tenía una vista hermosa, yo cogí la alcoba con vista a la calle mi ventana era grande y con ella yo podía ver los arboles ya no había necesidad de ir al patio me la pasaba todo el tiempo en mi habitación hablando con los árboles, yo bailaba y cuando me di cuenta yo ya había creado con mi fe duendes que bailaban era divertido pasar la tardes con ellos,  pasaron las vacaciones y Sara se tuvo que ir mis dos primos ya se iban, tenía miedo porque Sara fue la que me ayudo a encontrar este mundo, así que si ella se iba tal vez yo dejaría de crear cosas pero por suerte no fue así extrañe mucho a Sara y una tarde fui a sacar agua de la pila y cuando vi habían muchas flores de distintos colores flotando encima como una obra de arte, ese día me alegre tanto que Salí corriendo a mi habitación y grite mentalmente de la emoción los árboles se movían yo bailaba y gritaba, todo era fascinante, mis papas me  inscribieron en un colegio nuevo era virtual muy buen colegio por cierto.

Pasaron dos meses y me di cuenta que de uno de los árboles que había en el patio me llamaba mucho la atención pero a la vez me dada como miedo, pero tranquilos no era un espíritu maligno que me quería matar, la historia era un poco triste los arboles me contaron la historia de ella  se trataba de una niña  llamada Laura tenía 5 años sus padre siempre peleaban y no la escuchaban así que ella se hizo muy amiga del árbol lloraba junto a él, jugaba con él, le contaba a él todo, ella era un poco tímida no hablaba con nadie más, cuando cumplió seis años vio a su papa matar a su mama y luego el suicidarse, la niña tuvo que mudarse ella no quería irse agarraba al árbol con mucho fuerza pasaron los años y ella cumplió 84 años así que decidió volver llegando cerca tuvo un accidente en el cual murió. El espíritu de ella cuida el árbol para recuperar el tiempo perdido, si muy triste la historia pero con un final feliz, espero que a mí no me pase lo que le paso a ella que mis papas se mataron entre ellos y eso, un día me pelee con mi mama tenía tanta rabia que me fui corriendo a mi habitación pero cuando abrí la puerta ya no estaba en mi casa por suerte era un prado y estaba despejado Salí corriendo y cerré los ojos porque sentía que así volvería a mi casa pero no fue así al abrirlos estaba en un bosque abrí bien los ojos.  Salí corriendo y vi la cosa más maravillosa, se acuerdan que con mi prima intentamos hacer portales bueno estos eran portales que me transportaban a distintos lugares de mi mundo eran arcoíris pequeños que al pasarlos llegaba a otro lugar, cuando deje de ver el arcoíris me di cuenta de que estaba en el océano y yo no sabía nadar lo cual me asusto y comencé a gritar como loca ¡auxilio!, en ese mismo momento volví a mi casa mi alma entro en mi cuerpo, voltee a mirar y me di cuenta de que el tiempo no había pasado mi mama me miro y me abrazo, esa noche  al dormirme me di cuenta de que había un aroma raro en mi habitación no le puse mucha atención, el aroma no me dejo dormir así que me levante cuando mire el reloj eran las dos de la madrugada encendí la luz y en frente mío había un rosa pero esto rasa tenia los pétalos de la rosa los mismos colores de la rosas ella me dio la mano y soplo en mi frente parpadee y estaba observando duendes, hadas, unas extrañas cosas que salían de la tierra y podían convertirse en cualquier cosa llamados shirakays, etc. Quede paralizada en ese momento así que una de las hadas me susurro al oído ESTE ES EL MUNDO QUE TU CREASTE,  después de ese momento iba más seguido  a mi mundo era divertido pasar tiempo con las hada ella me dijeron que yo era parte hada y parte humana, eso era increíble cada vez tenía un poder nuevo, ellas me contaron que al nacer un hada en su pecho se forma la mitad de una semilla y la otra mitad es de la única pareja que tiene en toda esta vida  con el solo pueden tener un hijo, la pareja de hadas mueren al mismo tiempo y las dos partes de la semilla se unen en donde su hijo pasa de este mundo al mundo de nosotros los humanos donde  se siembra la semilla,  cuando es talado el árbol finaliza el ciclo de un hada, pero tranquilos porque en ese trascurso ellos dejan semilla pero igual está mal talar, era difícil manejar tus poderes pero igual nunca me rendía, con el tiempo he aprendido mucho sobre mi mundo, cuando un duende quería podía tener el tamaño de una persona normal ellos solo podían tener ese tamaño por solo tres veces cuando vi el primer duende crecer fue gracioso porque primero le crecían las piernas luego el torso entonces los brazos y la cabeza era chiquititos y se veía muy gracioso de solo imaginarlo me dan ganas de reírme, cuando cumplí  los 15 años me llevaron y me sentaron enfrente de un árbol era grande y bonito al árbol lo cuidaban mucho ya que el cambiaba los malos pensamiento por bueno me fui haciendo muy amiga de él y cuando tenía rabia iba a mi dimensión o a mi mundo y razonaba con él era fantástico no quería irme nunca  además me hacía reír mucho él siempre me decía que una sonrisa hacia el cambio, las hadas me presentaron sus nuevas mascotas una era un tigre y la otra tenía un puma, al verlos me asuste en ese momento el tigre paso por mis piernas como lo hace un gato al verlo me di cuenta de que eran inofensivos las hadas me dijeron que los alimentaban con animales muertos, todos allí eran vegetarianos lo cual era chévere ya que a mí no me gustaba la carne, habían unas cosas que eran los jorts ellos eran delgados y largos con textura de madera ellos sostenían la cuerda mientras  algunos duendes , Laura y yo  la saltábamos cuando cumplí los 18 ya era una adulta así que comencé a cuidar a mi mundo era difícil porque en mi mundo no había maldad y siempre quería entrar así que a mí me tocaba luchar porque el bien y el mal no se mesclaran en mi mundo era agotador pero divertido porque cuando matabas a un demonio este disolvía en arañas y yo le tengo miedo a las arañas, cuando tenía una batalla con el mal casi siempre él llegaba a mi mente porque allí era más fácil confundir me así que a mí me tocaba llega a mi mente más que nada a mis miedos el comenzaba a hablar sobre mis temores a veces los demonios se disfrazaban de ellos cuando se disfrazaban de personas era fácil pero cuando se disfrazaban de títeres o muñecos era difícil ya que al verlos me entraba un frio por todo el cuerpo que alteraba mi sistema nervioso pero gracias a dios me acorde de algo me  había dicho el árbol que era TODO LO QUE TE CAUSA TERROR CONVIERTELO EN ALEGRIA Y DIVERCION así que lo puse en práctica y los títeres ya no eran títeres sino que eran pelotas de futbol las personas ya no eran eso eran mariposas gracias a ese concejo era fácil vencer a el mal él siempre se terminaba yendo  y yo  salía de mi mente,  han pasado ya mucho tiempo ya cumplí  20  años,  me hice muy amiga de Laura  la niña que hablaba con el árbol pero eso no es nada,  cuando cumplí los 20 me coronaron como reina fue increíble ya soy reina y lo mejor fue que todo esto lo logre creyendo en mí y teniendo fe, cada humano en el mundo tiene poderes solo tiene que saber utilizarlos.

Luisa Fernanda Pico, Grado 9°, Instituto Paulo Freire

30. El Salto De Fé o El Último De Los Asesinos

Inspirado en la saga de videojuegos Assassin´s Creed de Ubisoft®

Templarios[1] por doquier. Estoy acorralado. A mis espaldas, hierro y acero a montones. Al frente, el vacío. Más de seis mil metros hacia abajo se ve lo que la avalancha dejó a su paso.

“Una lástima: el único poblado turístico al pie del Monte Everest” pienso. “Si tan solo Yhashid me hubiera escuchado…”. Pero es demasiado tarde para esas consideraciones. Debo poner la “Partícula del Infinito”[2] a salvo.

Más de mil cien años de lucha. Desde Altaïr Ibn-La´Ahad y Ezio Auditore, pasando por Edward Kenway y Arno Victor Dorian, hasta los invencibles gemelos Frye[3] y ¿para qué? Ahora resulta ser que la Orden de los Templarios y el Credo de los Asesinos siempre estuvieron luchando por banalidades. “Al menos si mi teoría es cierta”.

Nunca creímos que encontraríamos algo más poderoso que las Armas de Destrucción Masiva. Bueno, pues la ciencia se equivocó. “Eran los Fragmentos del Edén. Siempre fueron los Fragmentos[4]”.

Y hasta eso cambió…

“Mierda. Se me olvidaba que…” Hasta ahora, los templarios estaban dudando. Saben que soy muy fuerte para ellos. A fin de cuentas, soy el único de los Asesinos que ha sobrevivido.

Un templario quiere hacerse el héroe.

-¡Que el Padre del Entendimiento nos Guíe[5]!- exclama y carga contra mí, blandiendo su espada.

“Pronto irás a conocerlo” pienso. Otros dos templarios se suman a la carga.

Muevo las muñecas y un centelleo plateado los despista un instante.

“Todo esto es mi culpa, también”, reflexiono mientras contraataco.

Las voces de mi mentor y los miembros del Consejo de la Hermandad retumban en mi mente.

“Aleja tu hoja de la carne de los inocentes[6]”. He incumplido ese primer mandato varias veces, pero estos sujetos no son inocentes. Las hojas se clavan en el cuello del primer templario, al tiempo que mis manos lo agarran del cuello. Tiro hacia atrás y le arranco las Hojas Ocultas[7], al tiempo que estampo mi rodilla contra su cabeza. El primero de ellos muere.

Los dos templarios restantes se separan: uno carga contra mí, blandiendo dos estiletes; el segundo me apunta con una escopeta. A lo lejos se oyen sonidos del ejército Templario llegando a mi posición.

“Ocúltate a simple vista[8]”. Pero en este momento estoy expuesto a la luz. Uso las hojas para detener el movimiento de estocada del primer estilete, mientras que le doy una patada a la mano del segundo estilete, el cual sale volando. Arrojo hacia un lado la segunda arma mientras oigo que se carga la escopeta.

“Jamás pongas en peligro a la Hermandad[9]” pero ya no queda hermandad alguna; solo yo. Aplico una llave y agarro al templario por el cuello; lo uso como escudo a la vez que la escopeta se dispara. Mientras el segundo templario se desliza sin vida hacia el suelo, me llevo una mano a la nuca y lanzo una daga; acierta en el centro del cráneo del tercer templario.

Ya no hay tiempo. Debo hacerlo. Nuca he conseguido hacerlo. Pero ahora debo hacerlo. Para salvar este pedazo de metal que llegó con un asteroide. Para salvar al mundo. Para redimirme.

Me calo la capucha, a la vez que oigo claramente a los miembros del Consejo que, hace ya diez años, me dio la bienvenida a la Hermandad de los Asesinos y que, hace tan solo un mes, me nombró Maestro Asesino y Líder de la Hermandad, justo antes de un bombardeo templario al Santuario de la Hermandad. Nadie sobrevivió, salvo yo.

“Cuando otros busquen ciegamente la verdad, recuerda”.

-Nada es verdad- digo en voz alta. Corriendo, me dirijo al borde del abismo.

“Cuando otros se limiten por la moral o la ética, recuerda”.

-¡Todo está permitido[10]!- exclamo.

Un águila grita en el cielo. Los templarios gritan detrás de mí.

Extiendo los brazos…

“Por el mundo. Por mi redención. Por el Credo”.

Y hago el Salto de Fe[11].

Empiezo a caer a una velocidad de más de cien kilómetros por hora.

Saco la “Partícula del Infinito” de mi mochila. El suelo se acerca rápidamente. Lo bueno es que la Partícula sigue en mi poder. Lo malo es que no estoy seguro de cómo usarla.

Entonces lo pienso. Lo deseo con todas mis fuerzas que funcione. El suelo llega…

Y se desvanece.

Me veo recorriendo un túnel dorado, con gigantescos destellos de luz. Atrás de mí, los Templarios llegan al borde del abismo, sin parar de exclamar y señalarme, a los costados veo este último mes: los tres soldados muertos, la persecución por el Everest, el bombardeo a la Hermandad. Y delante…

Todo se desvanece. Y de nuevo estoy frente al Consejo de la Hermandad,

Nadie parece sorprendió de verme. De hecho, por sus expresiones satisfechas, supe que ellos siempre supieron que lo lograría.

-¿Y bien…?-pregunta Yhashid, mi Mentor.

-Lo logré, Maestro-.

-Habla pues: ¿estabas en lo cierto, mientras que todos los demás estábamos errados?-.

Mi voz es humilde y orgullosa al contestar:

-Así es, Hermanos. La “Partícula del Infinito” nos permite controlar el tiempo mismo- Y muestro ante el Consejo, al Consejo de hace un año, la Partícula –Esto permite controlar el curso de la vida-.

-Esto, permite controlar a Dios-.

 

[1] La “Orden de los Templarios” es la eterna enemiga de la “Hermandad de los Asesinos”. Para entender mejor el texto, aconsejo ver este video: https://www.youtube.com/watch?v=59iVoRiLtwA&index=22&list=FLQpMq2Nie_osGDlvE3xT6tA

[2] Elemento ficticio, no perteneciente ni al mundo real, ni tampoco al universo de Assassin´s Creed.

[3] Varios personajes del universo de Assassin´s Creed. Están ordenados cronológicamente. Todos tienen algo en común: tuvieron contacto con los denominados “Fragmentos del Edén”.

[4] Objetos ficticios del universo de Assassin´s Creed. Los fragmentos del Edén son objetos históricos muy poderosos, procedentes de una raza ya desaparecida y muy arcana llamada “los Precursores”. El Fruto del Edén (Altaïr, Ezio) controlaba la libertad de pensamiento. El Observatorio Precursor (Edward) permite observar a las personas a distancia. La Espada del Edén (Arno Dorian) vuelve invencible a quien sea que la esgrima. El Sudario del Edén (los gemelos Frye) concede la inmortalidad. Sin embargo, en esta historia aparecen solo por mención: no tienen efecto alguno en esta.

[5] Consigna Templaria, del Universo de Assassin´s Creed.

[6] Primera norma de la Hermandad de los Asesinos.

[7] Las armas tradicionales de los Asesinos: una navaja adherida a un brazalete, que se activa al hacer un movimiento de muñeca.

[8] Segunda norma del Credo de los Asesinos.

[9] Tercera y última norma de los Asesinos.

[10] “Nada es verdad; todo está permitido” es la consigna de la Hermandad de los Asesinos, y se repetía cada vez que un iniciado entraba en la Hermandad. Muy a diferencia de lo que parece, esta frase no incita a la anarquía, ni a la desobediencia, ni a la rebeldía. Por el contrario, lo que busca es que los Asesinos hagan lo que crean que es correcto, y que aprendan a asumir y a vivir con las consecuencias de sus acciones.

[11] EL salto de Fe (The Leap of Faith en Inglés) es un movimiento que solo un verdadero Asesino puede ejecutar. Para muestra un botón (un pequeño gameplay de Assassin´s Creed Syndicate): https://www.youtube.com/watch?v=XCvx1IyDYtQ

Mateo Eduardo Mendoza Moreno. Grado 10°, Instituto Paulo Freire

31. Inocente Pensar

Todos tenemos nuestro lugar favorito, en el que somos quienes somos y descubrimos nuestra alma.

Solía estar sobre una roca muy grande en una hacienda al aire libre, con la brisa moviendo mi cabello, allí me sentaba a pensar y desde entonces era “mi roca de pensar”; me gustaba porque sentía que estaba en la cima del mundo y veía todo de una manera más amplia…

Todo en mi vida solía ser muy feliz y tranquilo, pero realmente no sabía que el mundo estaba por derrumbarme.

Una tarde estando sobre mi roca de pensar vinieron a mí pensamientos retorcidos, y un sentimiento nunca antes acogido por mi ser interior, me quedé pensando sobre lo efímero de las cosas, sabía que algo en mí había cambiado ese día, estaba decidida a hacerlo. Ese mismo instante caminé por una vereda bastante solitaria, todo muy silencioso, una y otra vez me preguntaba sobre el sentido de la vida, tratando de hallar una respuesta inmediata, pero solo conseguía mil y un razones para hacer lo que me había predispuesto; Prontamente sentí una voz que me guiaba y me dejé llevar por ese dulce pero tormentoso sonar, ya entrada un poco la noche sigo andando y no sé a dónde me llevará todo esto, creía saber muchas cosas, pero me dado cuenta que se poco… Casi nada.

La voz ha callado, ha llegado el final de mi camino, Diviso el esplendor de lo que admiran mis ojos.

Estoy en el barranco más alto, por primera vez mi espíritu se sentía libre, como desde un principio debió ser.

– ¡La voz ha vuelto! – He susurrado, quizás de una forma temblorosa

-Me dice que salte a lo profundo del vacío para sentirme llena. –

 Suena ilógico lo sé, pero es más fuerte su insistencia que mi propia voluntad y que mi propio poder, ella se apodera de mí.

Solo alcanzo a decir: “Fue una vida plena” mientras tengo una sonrisa en el rostro y una lágrima recorre mi mejilla mientras desaparezco.

Adriana Marcela Gutiérrez, Grado 10°, Instituto Paulo Freire

32. Si Me Preguntas…

Letras y más letras. Párrafos incesantes. Páginas infinitas que conforman capítulos memorables. Esas cosas han conformado mi vida desde que tengo siete años.

Leer es mi vida. He llegado a la conclusión de que leer es algo más que un deber escolar, o un simple método para redactar tu maestría. Leer es un arte, una pasión, una filosofía, un estilo de vida.

Leer te puede llevar a lugares en los que jamás creíste poder estar; hará que te sumerjas en el más bello y profundo de los mares, o que te deslices desde la nube más alta y radiante de todas. Leer desarrolla tu subconsciente, tu creatividad… Leer te lleva a imaginar, a vivir.

En cierta ocasión, George R. R. Martin, autor de mi saga de libros favoritos “Canción de Hielo y Fuego” (A song of Ice and Fire) expresó, por medio de uno de los personajes de dicha saga una frase que me lleva a una lluvia de reflexiones: “Un lector vive mil vidas antes de  morir. Aquel que no lee vive solo una”. Pocas veces he leído algo tan cierto.

Si algún día yo le comentase a un grupo de personas que, en cierta ocasión ayudé a la Doctora y arqueóloga Nina Wilde y a su excéntrico guardaespaldas exmilitar del SAS (Fuerzas Especiales Británicas de Asalto), Eddie Chase, a descubrir la mítica Atlántida y, de paso, juntos impedimos que Christian Frost y su hija, Kari, destruyeran el mundo por medio de un arma biológica[1], probablemente me mirarían y murmurasen entre ellos “ese tío está chalado”.

Pero lo cierto es que mi vida abunda en este tipo de trances y aventuras. Desde mis siete años, me he visto acompañando a Otto Lidenbrock, a su sobrino Axel y a Hans, el cazador de patos islandés, en una épica epopeya hacia el centro de la Tierra, siguiendo, a través del Sneffels, las huellas del misterioso explorador Arne Saknussemm[2].

También me he estado debatiendo entre el amor por los hombres y el salvajismo característico de mi especie, al igual que Buck, el invencible perro asilvestrado procedente del soleado valle de Santa Clara[3]. Me veo resolviendo intrigas, conjuras y traiciones, al lado de los inseparables Athos, Porthos, Aramis y el joven D´Artagnan[4]; conquistando los Siete Reinos, codo con codo, con Daenerys Targaryen y sus dragones, a la vez que combato a los temibles Caminantes Blancos al otro lado del gigantesco Muro, bajo las órdenes de Jon Snow (Targaryen y Stark de nacimiento, ascendido de bastardo a mayordomo, y ahora lord comandante número novecientos noventa y ocho de la Guardia de la Noche), mientras maquino una despiadada venganza contra mi familia junto a mi inseparable compañero en el juego de tronos, Tyrion Lannister[5].

He conspirado, al igual que Katniss Everdeen, evitando que mis seres amados se enfrenten a los mortales “Juegos Anuales del Hambre”[6]; mentido y sobrevivido al lado de Beatrice Prior y su amante, Tobías “Cuatro” Eaton, cuando parecía que estábamos solos contra el mundo[7]. También he sufrido junto a Robinson Crusoe por nuestro desdichado sino, náufragos y abandonados en una isla inhabitada, en la cual habremos de pasar veintiocho años de nuestras vidas completamente alejados de la civilización[8]. Finalmente, he llorado la pérdida de mi amor verdadero, la bellísima y manipuladora Sheccid, cuando me convertí en el virtuoso joven C.C.S.[9] (quién nadie se imaginó jamás que sería mi colega y amigo Carlos Cuauhtémoc Sánchez)…

La cantidad de vidas que he vivido, disfrutado, sufrido y atravesado son tan incontables como los granos de arena en la playa, las estrellas en el firmamento o el número de letras que he escrito y leído en mi vida.

Y es por ello por lo que amo leer. Hay tantas vidas por vivir, tantos amoríos que disfrutar, tantas aventuras que explorar, tantos mundos que descubrir… En el mundo de los libros, tú juegas tu propio juego: un juego en el que eres un héroe que, contra todo y contra todos, sale adelante.

Te conviertes en lo que tú desees: un intrépido cazador de tumbas como Lara Croft o Indiana Jones; en un auténtico y romántico galán como Rodrigo Díaz de Vivar “el Cid Campeador” o como el inmortal Diego de la Vega “el Zorro”.

Puedes ser un héroe de leyenda, como el semi-dios Heracles, con su fuerza igual a la de cien hombres juntos; sin embargo, los hados te trastornan y de repente te ves en medio de una lucha entre el bien y el mal, representado por John Silver el Largo, aquel temible pirata de una sola pierna; finalmente, las injusticias del mundo y de la vida, y las afrentas de la sociedad hacia ti te terminan convirtiendo en Cersei Lannister, quién, a pesar de todo, hace lo que hace por amor a sus hijos.

Los libros son el verdadero mundo: un mundo donde todos son felices y donde todo es posible.

Si me preguntas “Mateo, ¿por qué te gusta leer?”, lee nuevamente esta carta.

Y, de ahora en adelante, cuando te pregunten “¿Por qué te gusta leer?”…

¿Qué vas a contestar?

[1] McDermott, Andy. The Hunt for Atlantis. Plaza Janés. 2007.

[2] Verne, Julio. Voyage au Centre de la Terre. 1864

[3] London, Jack. The Call of the Wild. ANAYA. 1903

[4] Dumas, Alejandro (padre). Les Trois Mousquetaires. Grupo Editorial Tomo. 1844.

[5] R. R. Martin, George. A Song of Ice and Fire. Plaza Janés. 1996.

[6] Collins, Suzanne. The Hunger Games. Editorial del Nuevo extremo S.A. 2008.

[7] Roth, Verónica. Divergent; Insurgent; Allegiant. HarperCollins Publishers. 2011.

[8] Defoe, Daniel. Robinson Crusoe. 1719.

[9] Cuauhtémoc Sánchez, Carlos. La Fuerza de Sheccid. Ediciones Selectas Diamante. 1997.

Mateo Eduardo Mendoza Moreno, Grado 10°, Instituto Paulo Freire

33. No Te Metas Donde No Te Han Llamado

Una corriente helada le atravesó la espalda apenas vio aquel lugar.

Sabía muy bien lo que significaba estar a las afueras de un lugar como ese; locura y perdición, fueron las palabras que invadieron su mente al instante. La joven tragó fuerte y soltó un suspiro tembloroso, para finalmente dar el primer paso hacia el lugar.

El olor a viejo y abandonado asaltó fuertemente su olfato, provocando que tirara del cuello de su saco para tapar su nariz del hediondo olor. Probablemente cuando abra la puerta las pulgas me comerán viva, pensó la chica y con determinación empujó la pesada puerta del hospicio. El polvo que levantó la ligera ventisca que se produjo al abrir, entró en sus ojos e hizo que estos ardieran, la muchacha parpadeó varias veces, tanto para quitar el polvo de sus ojos como para acostumbrarse a la oscuridad infinita que se extendía por todo el lugar.

Tragando en seco, Blair decidió echar su destino a la suerte y entrar por completo al lugar, un golpe sordo sonó a sus espaldas, avisándole que ya no había vuelta atrás, ahora la puerta se encontraba cerrada.

Se quedó estática en el lugar, observando su alrededor, con ayuda de la luz de la luna, la cual se filtraba por el enorme vitral, que reflejaba a Jesús siendo clavado en una cruz. Otro molesto corrientazo le cruzó el cuerpo desde la punta de sus pies hasta la punta de su cabeza. Ella sabía muy bien en el embrollo en el que se estaba metiendo, había rumores de aquel lugar, unos decían que estaba maldito y habitado por espíritus, mientras otros afirmaban que aún seguían vivas las personas que alguna vez estuvieron internados ahí, obviamente Blair no creía aquellas historias de fantasmas, lo que a ella verdaderamente le asustaba era que la policía la atrapara invadiendo lugar privado, pero necesitaba respuestas y urgentemente.

La joven se armó de valor, y tomando de su maleta el mapa del hospicio se dirigió a la administración. Tomó por el pasillo de su derecha y con una linterna que se había asegurado de guardar en su bolso, alumbró la oscuridad. Era un pasillo interminable desde donde podía ver Blair, había cantidades de puertas tanto a su derecha como a su izquierda, todas – o al menos la gran mayoría estaban abiertas – la chica de vez en cuando alumbraba al interior por solo curiosidad. Cuando finalmente la castaña llegó hasta el final del pasillo, otros dos pasillos se abrían a sus laterales, miró el mapa con concentración y finalmente tomó por el pasillo de la izquierda, en este a comparación del anterior corredor, no había muchas puertas, pero si fotos en blanco y negro, y también en tonos de sepia, cubriendo cada rincón de las paredes blancas de típico hospital. Recuerda que no estás en un hospital normal, le dijo una voz en su cabeza y ella aumento la velocidad del paso. Aquello era muy arriesgado.

Cuando llegó “supuestamente” al lugar de la administración, una enorme pared fue lo que encontró a cambio. Blair frunció el ceño e iluminó el mapa con la linterna. Aquel era el lugar correcto según el mapa. ¿Pero por qué no había nada allí?

Blair volteó el mapa, pensando que tal vez, lo había tomado al revés, así que volvió a hacer los pasos que anteriormente había dado y nuevamente llegó al que ella pensó era el corredor “principal” decidió echar a correr para matar tiempo, pero mientras más se adentraba al pasillo, este se hacía más profundo, cuando Blair fue abatida por el cansancio se recostó contra la pared y respiró profundo. Ella no recordaba que aquel corredor fuera tan profundo y largo.

-Sal de aquí – la joven escuchó aquella voz única e inconfundible de la que fue su abuela, al final del pasillo. Blair se quedó estática y tiesa en su lugar, ya había empezado a alucinar y aquella advertencia solo hizo que se le pusiera la piel de gallina.

Cuando la muchacha quiso tomar el mapa, se dio cuenta de que este ya no estaba. ¿Y ahora como carajos regreso?, podía percibir su propia preocupación en todo su ser al preguntarse aquello. Ignorando la voz que le seguía advirtiendo a sus espaldas, la castaña salió corriendo de nuevo, pero esta vez se metió por otro pasillo con objetos tirados en el suelo, que le impedían el paso, por la adrenalina Blair no notó que aquellos objetos eran juguetes, y que ella se encontraba en la sección infantil del hospital.

-No se permite el paso a personal no autorizado – Blair paró en seco al oír aquellas palabras a su espalda. El pánico la embargó y un temblor incontrolable la poseyó.

La voz era dulce, suave e irradiaba dolor y crueldad. Blair empezó a girar sobre su propio eje y cuando finalmente se hubo dado vuelta, una niña de no más de quince años se encontraba parada a unos metros de ella mirándola fijamente. Su cabello era negro como el carbón y por la luz de la luna que se filtraba por la ventana su piel era de un tono muy pálido, vestía con un camisón de pijama que por lo que vio Blair al parecer antes era de color blanco.

Algo en el interior de la chica se removió bruscamente al fijar su mirada en el rostro de la niña, notó que su mirada era una sombra oscura. Blair cerró los ojos con fuerza, tal vez era una alucinación y ya se estaba volviendo loca. Cuando abrió los ojos, la niña estaba mucho más cerca de ella de lo que estaba antes, Blair dio un paso atrás y enfocó la luz de la linterna en la cara pálida de la otra muchacha, y lo confirmó, las cavidades en las que se supone debían de estar los ojos estaban vacías e inundadas por una oscuridad profunda que hizo que el color de la cara de Blair huyera de pánico, la castaña también notó que la “suciedad” del camisón era nada más ni nada menos que sangre oxida, fue ahí cuando Blair notó el asqueroso olor a putrefacción que emanaba la niña.

-No vas a encontrar lo que quieres – susurró la niña con miedo. – Deberías de irte… los más rápido que puedas – volvió a hablar, pero Blair permaneció quieta en su lugar. – ¡VETE! – Aulló la chica, quien rápidamente, casi en un pestañear de ojos, apareció justo en frente de Blair.

Debido a un rápido reflejo de la castaña, la linterna dio directo en la cabeza de la chica, quien cayó al piso, como si estuviera sin vida. Todas y cada una de las extremidades de Blair estaban tiesas, pero aprovechó ese tiempo y salió corriendo al mirar hacia atrás, la niña estaba detrás de ella, acercándose a una velocidad increíble con una expresión de pánico en su rostro que literalmente le cortó el aliento a Blair.

– ¡Huye! – fue el desgarrador susurro que soltó la niña en el oído de Blair, antes de que esta pasara por una puerta que impidió que la niña la siguiera persiguiendo, ya que de la nada esta desapareció.

¿Qué rayos había sido eso?, se preguntó Blair cogiendo su cabeza entre sus manos.

Cuando Blair levantó su cabeza, se dio cuenta de en donde estaba. Por fin había llegado a la administración, lo supo por la cantidad de documentos que habían tirados en el piso, como si alguien hubiera desquitado su furia golpeando todo y dejándolo regado por todos lados. Blair alumbró cada rincón con cautela y miedo, cuando verificó que no hubiera nada extraño, ni nadie, se adentró directo al escritorio que tenía un ordenador en este.

Se aseguró de que encendiera y empezó a buscar en los archivos confidenciales, buscando el nombre de Marie Duncan, su abuela. Desde que Blair tenía cinco años empezó a predecir muertes a su alrededor, algo que solo su abuela padeció en la familia. Hubo una serie de eventos desafortunados a su alrededor y todos estaban conectados con la misma persona Marie Duncan. Blair necesitaba saber, como detenerlo, o los siguientes serían sus padres. La chica siguió buscando en la plataforma, hasta que dio con el dichoso nombre que buscaba.

Marie Duncan. Diagnosticada con esquizofrenia e inducida a un coma por drogas.

Blair frunció el ceño, ¿Eso era lo único que había? No, no, ella necesitaba el número de habitación en donde su abuela estuvo recluida, necesitaba algo para contactarla. Buscó algo más para complementar la información, pero no había nada. Entrecerró los ojos pensando en primer lugar, cómo salir de ahí y en segundo, encontrar la habitación de su abuela.

Vete, volvió a escuchar la voz de su abuela y con los nervios a flor de piel, rebuscó en los cajones del lugar en busca de un mapa. Blair no se podía ir de ahí sin obtener respuestas.

Bastaron dos pasadizos totalmente oscuros, un loco asesino que quería quitarle la cabeza y un montón de escaleras, para finalmente llegar al sótano, el lugar en donde alguna vez encerraron a los casos más extraños que recibió el hospital.

La habitación 520, quedaba exactamente en la última puerta qué podía ver Blair, desde donde estaba. Avanzó con cautela, observando cada detalle con atención, por fin, tendría sus respuestas y podría salvar a la gente de su alrededor.

Se acercó a la puerta y lo que encontró al otro lado fue lo último que vio, antes de morir.

Danyella Avella, Grado 10°, Instituto Paulo Freire

34. Somos Luz

“Podremos estar decepcionados si confiamos demasiado, pero viviremos atormentados si no confiamos lo suficiente”
Confucio.

Tomando el vaso blanco de cartón, lo acerca a la cafetera y sirviéndose un poco de café orgánico, escucha entonces en la distancia un coro de gritos de niños que iban corriendo emocionados hacia el patio en donde se estaban reuniendo todos ellos al ser separados de sus padres que se dirigían al salón que se encontraba junto a este lugar.

Tras oír esto bebió rápidamente su café y se dirigió hacia el patio donde todos los niños ya se encontraban allí jugando y gritando.

Al llegar al patio Hikari reúne en un punto a todos los niños que se encontraban dispersos, para empezar las actividades que tenía planeadas.

Una vez reunidos todos los niños en un punto, Hikari empieza a contarlos minuciosamente, verificando que todos los niños hayan llegado. Se dio cuenta entonces que faltaba una niña; rubia de tez blanca y ojos claros que reflejan el hermoso color aguamarina que se presencia en un arrecife marino.

Pensó por un momento que aquel angelito, que parecía una muñeca de las más bonitas que puede haber, no llegaría esta vez. Desilusionada por esto se dispone en empezar sus actividades planeadas para los niños.

Cuando empezó a realizar las actividades pensadas los niños descontrolados y juguetones, empujaron bruscamente (aunque sin culpa alguna) a aquel angelito que apenas estaba entrando… ¡Vaya bienvenida! -pensó- y con rapidez Hikari, como vio lo que estaba pasando, levantó a Mariana y revisó si se había hecho algún daño, y afortunadamente no había pasado nada. En ese preciso momento Hikari, sintiendo un vacío en el estómago vio dos destellos blancos pasar frente a ella, y sintió cerca de su rostro un suave aleteo que pasó enfrente de ella que luego se desvaneció detrás suyo; acompañado de un susto impresionante, se volteó a ver qué fue lo que pasó enfrente y vio al fondo irse dos palomas blancas.

Sorprendida decidió no contarle a nadie, porque quería ver si podrían regresar aquellas palomas, para que los niños pudieran presenciar su belleza. Después de un tiempo de estar pendiente en su regreso, se llevó una gran decepción al ver que no volvieron a ese lugar.

Al ver el desánimo y el cansancio de los niños por seguir en la misma actividad, Hikari propuso cambiar de actividad. Empezaron entonces a jugar ‘‘Pato, Pato, Ganso’’, debajo de un árbol un poco tupido, algo que emocionó a los niños.

Como estaba oscuro tuvieron que tener mucho cuidado a la hora de salir corriendo, algo que tenía ya previsto Hikari.

Siendo las 9:00 de la noche, estaban jugando ‘‘Pato, Pato, Ganso’’, huyendo de Mariana evitando que la atrapara, Hikari fija su mirada a la parte posterior del árbol, mirando más allá de las hojas, su mirada llega hasta el cielo oscuro, un poco estrellado con un tinte suave de color naranja difuminado en el amplio firmamento. Tras unos segundos de estar mirando hacia arriba y pensando, ve cinco haces de luz en el cielo, cada uno intercalado entre sí elevándose cada vez más.

Por un momento creyó que se trataban de estrellas fugaces, pero descartó rápidamente esta idea, porque aquellos ‘‘ases’’ de luz estaban más cerca y pasaban con más lentitud; que una estrella fugaz.
Nuevamente no le quiso contar a nadie, no porque nadie le creyera sino porque, quería averiguar qué significaban aquellas luces. Muy confundida se sentó en el piso donde estaba el círculo de niños que estaban jugando. En ese instante salió otro niño del círculo a perseguir a otro ‘‘Ganso’’, tras varias vueltas corriendo, tuvieron que frenar en seco porque por un momento todo quedó en penumbra.

En el salón donde se encontraban todos los padres, el sonido del auditorio murió tras un silencio repentino debido al apagón. En ese mismo instante que el silencio reinaba, entre todos los integrantes del salón  y los niños que se encontraban afuera de este, descendió gradualmente una estela de luz que impregnó a todos los niños fuera del gran salón. Tal cual como nieve fue llenando poco a poco completamente el patio dejándolos a todos inmóviles y tornando el ambiente cálido y prendido a un ambiente frío y apagado.

Entonces Hikari mirando con dificultad a su alrededor advirtió que todos los niños estaban estáticos, congelados como si estuvieran jugando a las “estatuas”, sin embargo en este caso, no estaban jugando era la luz azul que estaba generando una influencia en los movimientos de los niños. Después de esto Hikari empezó a sentir una paz dentro de s; la cual es inexplicable porque esta paz estaba mezclada con una grandísima impresión, pues lo que estaba experimentando era muy extraño. Se sintió un poco mareada y aturdida.

Después de sentir esto, tal cual como un remolino que ha sido absorbido por un agujero negro, así mismo se fue la profunda y misteriosa luz azul.

Tras la ausencia de la luz quedó el vacío desolador, todos  asustados e impactados por lo que acababan de vivir, se dirigieron al salón donde atendían a los bebés agrupándose en una esquina, mirándose a los ojos empezaron a preguntarse sobre aquella mística luz, surgieron varias preguntas, pero había un niño que estaba confundido ya que él no sabía de lo que estaban hablando después de varios minutos de discutir el tema, aquel niño confesó que él no vio la luz de la cual todos estaban hablando. Después de su intervención duraron un rato más dialogando sobre el suceso y después abandonaron el lugar dirigiéndose a cada una de sus casas.

De igual manera Hikari se dirigió con su familia y unos amigos a su casa que quedaba a unos cuantos kilómetros del lugar. Camino a su casa, dentro de la camioneta verde y espaciosa de su madre. Hikari habla con su hermana, y unos amigos que la acompañaban; quienes estaban con ella en el lugar del suceso.
En la camioneta, los adultos empezaron a contar cómo les había ido esa noche en la conferencia que hubo. Mientras tanto los chicos estaban atentos escuchando lo que ellos compartían, para de esta forma cuando terminaran estos, ellos (los chicos) pudieron compartir su experiencia con aquella extraña luz que se les presentó.

Entrando la camioneta al garaje de la casa, Hikari solicitó que se encontraran todos en la sala principal de esta, para poder contarles su experiencia.

De esta manera todos se reunieron, Hikari y sus amigos algo temerosos, empiezan a relatar con los adultos su historia.

Después de todas las diferentes intervenciones por su cuenta, los adultos empiezan a analizar la situación, y así surgen diferentes hipótesis de lo que podía representar aquella luz. Después de varios minutos de silencio de Hikari y sus amigos, los adultos no tuvieron nada que decir, fue algo que no pudieron explicar o incluso entender. Todos cansados y confundidos se fueron a dormir, mientras que Hikari con muchos pensamientos en su mente que la atormentaban, impidiéndole dormir, estaba ansiosa por lo que pasaría al día siguiente, pues quería revivir esos mágicos y extraños momentos para entenderlos más.

Así transcurrió el siguiente día, en el cual ella y sus amigos expectantes por lo que podía pasar decidieron seguir la misma rutina del día anterior. Después de varios minutos, nada raro fuera de lo común estaba pasando, así que aburridos por seguir haciendo lo mismo, votaron por jugar “Ponchado cadena”.

Después de dos horas ya había finalizado la reunión de los adultos, Hikari y sus amigos decepcionados por no volver a vivir el momento maravilloso y único del día anterior, entendieron entonces por qué no pudieron volver a tener aquella experiencia.

Ella lo reunió de esta manera en su mente: No tengo por qué volver a vivir este momento fue único y maravilloso y eso es suficiente para mí, porque de tan solo pensar en aquella experiencia me quedo sin palabras y sin explicación alguna, tal vez pase el tiempo y mi memoria no recuerde con detalle, pero sé que nunca se va a borrar de mi corazón.

Fin

Nicole González Cortázar, Grado 10° y Francisco Javier Fonseca, Grado 11°, Insituto Paulo Freire

35. Un Recorrido Para Encontrar La Felicidad

Me encontraba con la suerte, desde el día en que nací, de tener una familia que lo diera todo por mí, que veló siempre por mi bienestar…

Toda mi vida (la que he vivido hasta hoy) conté con la fortuna de irme a dormir con el estómago lleno, en una cama suave y calientica, con unos amorosos padres que cuidaban mis sueños para que fueran tranquilos y dulces.  Conté además con una excelente educación, con todos los juguetes y regalos que quise, en mi vida era tan sencillo como pedirlo y tenerlo así que jamás tuve que mover un dedo para hacer algún trabajo y ganarme las cosas, y mucho menos caía en cuenta de cómo era la realidad.

A pesar de todo lo mimada que fue mi vida siempre agradecí tener mis padres y mis cosas, pero nunca les di el verdadero valor  que estas tenían, hasta hace algunos meses en donde todo cambio.

Un día ahogado por tanto lujo y mimo, me vi en el absurdo deseo de irme de casa, a aprender, conocer y vivir las cosas que los cuentos de hadas no nos dicen o que ignoramos, mi idea era hacer un recorrido por el mundo y ya, despegarme de mis padres y sus cuidados, esta idea sonaba bien solo que “no sabía que el mundo  era tan frío y que no llevaba chaqueta”.

Para poder empezar mi recorrido, debía empacar algunas cosas que consideraba necesarias; unos libros, una libreta en blanco y pluma, algo de ropa, una cobija, algo de comida empacada, un poco de dinero, un reloj de oro y una vieja foto familiar.

Antes de salir de casa me despedí, mi mamá me abrazaba con mirada perdida, mientras me decía ¿Qué tienes en la cabeza para querer hacer esto? En el fondo yo mismo me preguntaba ¿qué sentido tiene un viaje sin destino? Sin embargo ya no había marcha atrás aunque sentía que el miedo estremecía mi cuerpo, mi corazón de alguna manera sabía que era algo que debíamos hacer y después de todo vale más el camino que el destino, así que simplemente salí de casa y empecé a caminar hacia el sur, para tomar algún transporte que me sacara de la ciudad.

Luego de dos horas seguidas de viaje estaba en otro lugar (del cual olvide su nombre) , era de noche, camine un poco y conseguí un hotel que a pesar de no ser de lujo era muy acogedor, esa noche dormí bien (fue la más sencilla de todo el viaje), en la mañana me duché, desayuné y salí a seguir caminando como un loco por la calle, los paisajes eran muy lindos: habían montañas, altos árboles y un aire fresco y frío que movía mis cabellos, llevaba cuatro horas caminando pero no importaba, me dolían los pies pero el paisaje lo valía. Puedo decir que iba por aquel camino de tierra casi solo, pero no fue así porque hacia el mediodía encontré en el camino tres niños que caminaban descalzos hasta sus casas; la niña mayor tenía alrededor de diez años, le seguía un niño de más o menos siete años y otro de tres años, me pareció tierno el instinto de cuidado de la niña mayor sobre los otros pequeñines y también me causó curiosidad el verlos sin zapatos, así que empecé a conversar con ellos:

 -Hola, ¿cómo están?

-Hola, bien

Y caminaron un poco más rápido, yo los seguí y les dije:

-No corran, no les haré daño

El más pequeño de ellos fue el único que paró y se quedó mirándome, para luego decir:

-¿Tu como estas?

-Bien gracias, ¿puedo acompañarlos? Estoy solo

La niña y el otro niño se devolvieron por su hermanito y por razones que aún no conozco ellos sintieron confianza en mí y me invitaron a su casa. En el camino me dijeron sus nombres, la mayor se llamaba Sara y tenía once años, el siguiente se llamaba Mateo y tenía siete años como yo había supuesto y el más pequeño se llamaba Juan y tenía tres años recién cumplidos, todo iba bien hasta que hice y perdón la expresión una pregunta estúpida

-¿Por qué no usan zapatos?

Noté la expresión de enojo de Sara y de la tristeza de Mateo, sin embargo Juan mantenía su sonrisa y fue quien me respondió:

-Mami dice que fueron caros y que se pueden dañar, así que los usamos los domingos y los días importantes, además papi dice que es sano estar en contacto con la tierra y el pasto.

-Son muy sabios tu papi y tu mami- dije a Juan y luego intente reparar mi error- Sara y Mateo disculpen si les ofendió mi pregunta.

 -Tranquilo, no pasa nada- dijo Sara

Luego de cuarenta y cinco minutos de caminata llegamos a su casa, era tan distinta a la mía; la de ellos era de madera, mientras que la mía era de concreto y mármol, tenía tres cuartos pequeños; en uno dormía Sara con su hermanita de dos años,  en otro dormía Mateo y Juan y en el otro los dos padres, mientras que en mi casa éramos solo tres y teníamos cinco cuartos.  Juan me mostró toda su casa; tenían la puerta abierta todo el tiempo excepto en la noche, había una quebrada con agua cristalina, árboles frutales,  un paisaje hermoso; de esos que enamoran y un perro que saludaba moviendo su colita. Luego Juan me mostró su cuarto y sus tres juguetes, uno estaba ya muy viejo, el otro era heredado de su hermana y el último lo había hecho el mismo: era un carro hecho con botellas de plástico y tapas de gaseosa, ese era su tesoro. Todo esto me hizo pensar tanto: mi casa era gigantesca y a veces me sentía muy solo en ella, en cambio ellos vivían en una casa no muy grande, compartían sus habitaciones y eran extremadamente unidos, además vivían felices sin tener lujos, felicidad que tal vez no sentía desde niño ¿es posible que entre más cosas se tengan, más lejana se siente la felicidad?  Creo que sí, porque a pesar de tenerlo todo, la felicidad hace un tiempo no habitaba mi corazón.

Ese día los padres de Juan me invitaron a cenar con ellos y a quedarme a dormir, la cena era silvestremente deliciosa y era grandioso que todos olvidaran sus obligaciones y se sentaran a comer en la mesa con el único propósito de compartir en familia, algo que en mi casa no se hace desde que yo tenía trece años; mi padre durante la cena recibe varias llamadas y mi madre a veces sólo habla del trabajó, es triste haber perdido esa unión tan bella que mi familia tenía cuando era más joven.  Después de la cena me contaron un poco de sus vidas, resulta que cuando Juan tenía un año llegaron grupos armados a la finca que habían conseguido con el trabajo de toda su vida y tuvieron que dejar  todo lo que poseían para poder salvar su vida y las de sus hijos, y que cuando llegaron a este pueblo por fin habían encontrado tranquilidad y seguridad para su familia, aunque no tuvieran nada y tuvieran que empezar de cero.  Esa noche mi mente no me dejó dormir casi, de tanto pensar y recriminarme, soy un desagradecido, jamás tuve que andar descalzo, ni jugar con botellas, ni perder todo lo que tengo, ni me han hecho daño, pero aun así no soy feliz y no le doy valor a lo que tengo como debería hacerlo.

Al día siguiente, antes de irme, le di a Juan algo que nadie sabía que llevaba conmigo, era mi juguete favorito de la infancia, un oso de peluche:

-Te voy a dar una de las cosas que más amo y espero que esto te haga tan feliz como a mí.

Juan es la persona más agradecida que he conocido, me abrazaba con tanta sinceridad y  el brillo de sus ojos me mostraban que hice feliz a mi nuevo amigo. Le di las gracias a la familia, dejé un dinero para que les compraran zapatos a los niños y me fui.

Luego de una hora de caminar conseguí una carretera y un carro que me llevo hasta la ciudad más cercana, me dejaron en una parte hermosa de la ciudad, había casas bellas y lujosas, todos andaban en carro y nadie se fijaba en el que iba a su lado. Camine un rato y antes de cruzar un semáforo vi una niña de más o menos catorce años vendiendo flores a una señora que andaba en su convertible, al principio me dije: debe de tener un gran corazón esa señora para ayudarle a esa pequeña, hasta que escuche que empezó a gritarle:

-¡LADRONA! QUE TE CREISTE, QUE ESTA TIENE CARA DE BOBA Y ME VA A COMPRAR LAS FLORES MÁS FEAS QUE TENGO, TRAIGA ALGO BONITO ANTES DE QUE ME ARREPIENTA

A lo que respondí:

-Usted que se cree para tratar así a una niña

-Es su trabajó vender flores. Además no la defienda que es una ladrona

Evidentemente era inútil hablar con una persona sin cerebro y sin emociones, solo me aleje y me fui hasta donde la niña estaba y le dije:

-No le vendas nada a esa señora de malos modales, yo te compró todas las flores que tengas, quédate con ellas y a cambio permíteme invitarte algo de comer.

La niña aceptó y conversando con ella me enteré que su mamá estaba en el hospital, que su padre se quedó sin trabajo y que entonces ella dejo el colegio para ayudarle a su padre a vender flores y así conseguir para los doctores que su mamá necesitaba, otra cosa que era evidente en la niña es que estaba muy hambrienta, así que le di algo de comer y compre otras cosas más para que tuviera para más tarde. Deje de nuevo a la niña en el semáforo deseándole que su madre se recuperara pronto y seguí caminando, a dos cuadras encontré una banca y me senté en ella y empecé a escribir en mi libreta todo lo que había visto, sobre todo lo injusto que era que una niña estuviera trabajando en vez de estudiar, además su vida era muy dura, lo injusto de la manera en que esa señora la trato y lo increíble que una personas pueda tratar mal a otra, sabiendo que eso mismo le puede suceder a ella o alguno de su familia. No entiendo porque las personas deben vivir situaciones tan injustas y ser tratados mal por su condición.

Camine unas cuadras más hasta que mi estómago rugió de hambre y me senté para comer los alimentos que traía en mi maleta, hasta que vi un hombre que habitaba en la calle y estaba pidiendo de comer y sólo recibir malos gestos de algunos transeúntes, así que tome varios de los alimentos que tenía en la maleta y se los di, es cierto que quede con poca comida, pero había comido lo suficiente en mi vida como para sobrevivir sin ella algunas horas, además ese señor lo necesitaba y se debe de tener un corazón muy frío para comer delante de unos ojos hambrientos y cansados.

En esa ciudad dure cuatro semanas, caminando de un lado para otro, conociéndola por completo, hasta que en la última semana llegue a un barrio pobre,  allí conocí una familia, la única que me abrió las puertas para quedarme en la noche, allí escuche historias bastante tristes; el padre los había abandonado, la madre trabajaba para poder llevar de comer a casa, el hijo mayor renunció a sus estudios para ayudar a su madre y la niña de más o menos quince años me contaba que en el colegio se burlaban de ella y que cuando tenía diez años habían abusado sexualmente de ella. Todas estas cosas me llevan a pensar: ¡qué clase de mundo es este!, ¿cómo un padre deja a sus hijos abandonados? y ¿cómo un sujeto es capaz de hacer tal abuso a un niño?, los niños son tan tiernos e inocentes que nadie jamás debería de hacerles daño.

Al día siguiente al despertar salí de la casa de esta familia a vender el reloj de oro que llevaba, pues así me dieran poco por él, sabía que eso serviría de mucho a esta  familia y así fue, resulta que mi reloj valía el trabajo de dos meses de la madre, ¿pueden creerlo?, un reloj que no valoré equivaler a el trabajo y sacrificio de una persona por dos meses.

De nuevo me marche a la avenida para que me llevaran a otro lugar, pues era el colmo una ciudad con unos barrios tan bonitos y otros tan tristes, por suerte una señora que pasó en su auto me llevó, fueron seis horas de viaje, pues ambos queríamos ir a algún lugar lejano, esta señora lloraba pues sentía que su vida ya no valía nada: sus padres habían fallecido recientemente, su único hermano cayó en la drogadicción y su esposo la engaño y dejo por otra mujer. Yo solo pensaba que la vida está llena de situaciones muy difíciles y que llegan a todos, solo que es más fácil solucionarlos con estabilidad económica, sin embargo el dinero no lo es todo, y no puede arreglar todas las dificultades. Esta señora al igual que yo ha tenido una vida lujosa, y aun así no pudo curar a sus padres, no pudo salvar a su hermano de ese terrible vicio y no pudo hacer que su esposo estuviera con ella eternamente. Intente dar consejos de aliento que ojala sirvan a esta mujer, porque hasta el día de hoy no sé nada de ella.

Cuando llegamos nos separamos, en el lugar que ella me dejo los hoteles eran muy caros y no tenía dinero para pagarlos, así que las dos semanas que allí dure tuve que dormir en la calle; debajo de puentes y en los parques, un día encontré otro hombre que habitaba la calle; temblaba por el frio de la noche y su ropa no era apropiada y estaba rota, así que le di la ropa que tenía y mi cobija, quedando únicamente con mi libreta, mi pluma y la foto, ese día extrañe tanto mi cama, mi mamá y su amor, mi padre y sus constantes consejos que me propuse al día siguiente empezar el viaje de regreso a casa. Esto me tomo varios días pues no había salido del país pero si me había alejado mucho de mi hogar. Dos días después de partir llegue al pueblo y al hotel de la primera vez, éste era atendido por dos señores de la tercera edad, al principio no me querían dejar  pasar porque había dormido en la calle: estaba sucio, con el pelo largo y con mal olor, además de eso tuve que pedir que me dejaran hospedar por menos de la mitad del precio (pues no tenía más), la señora sintió compasión de mí y me dejo subir, además me prestó jabón para lavar mi ropa, una bata para estar y unas tijeras para cortar mi cabello. Subí a la habitación que me dieron, entre al baño a bañarme y a lavar mi ropa, cuando salí corte mi cabello, me puse la bata y mientras mi ropa secaba en la ventana, me quede dormido. Al día siguiente me veía físicamente como era antes, ya olía mejor y no estaba sucio, antes de irme la señora me dio desayunó y no dejo que le pagara todo lo que había hecho por mí, sin embargo antes de irme escuche a los señores hablar sobre su deuda al banco la cual iba a ser que les quitaran su hotel.

Ahora que me vieron limpio, un carro accedió a llevarme hasta mi casa, cosa que no hicieron al verme sucio, en fin, llegue a casa y mis padres corrieron a la puerta al oír que esta se abría, como si hubieran esperado mi regreso desde el día en que me fui, mi madre lloraba de alegría y mi padre me alzaba y giraba como si tuviera cinco años, tal vez en el pasado esto me hubiera enojado, pero las cosas ya no eran iguales, he cambiado, he crecido, soy más agradecido, soy feliz, amo mi vida y sé que seré un mejor ser humano.

 Se deben preguntar por las personas que conocí en mi viaje, pues a los señores del hotel les pague la deuda del banco, era lo mínimo que podía hacer después de su buen corazón, a los que pude ayudar en mi viaje siento que hubiera podido hacer más y es por eso que he cambiado, porque ahora sé que haré todo lo posible por ayudar a quien lo necesite, porque situaciones como las que vi deben haber muchas más y  nuestro mundo necesita de un cambio.

Laura Tatiana Medina,  Grado10°, Instituto Paulo Freire

36. La Noche Interminable

El verano pasado tuve un encuentro formidable con una persona que jamás olvidaré, uno de los mejores relatos que he escuchado en mi vida y, debido a ello he decidido plasmarlo.

La historia comienza con un hombre y una pequeña balsa en una noche perfecta llena de silencio y profunda oscuridad. El hombre era pescador, y de vez en cuando le gustaba salir a navegar en aguas calmadas cuando la jornada no había sido productiva. Le encantaba la noche, su lugar eran esas aguas, calladas, oscuras y sensibles; el leve movimiento del bote en el agua hacía vibrar aquel espejo magnífico repartiendo ondas que brillaban con la luz de las estrellas.

El pescador se quedaba quieto, mirando el cielo infinito dejando que su mirada se perdiera imaginando una escalera que lo llevara a la luna, imaginaba como sería aquel lugar, la luna tan…imponente; brillando para la humanidad en las noches despejadas y huyendo de calor del sol en el día.

Lo más curioso en esta historia es que la noche parecía interminable, el bote no se movía de su sitio y las estrellas jamás desaparecían. La oscuridad nunca se iba.

-Pero entonces… ¿Cómo sabía que la luna se escondía del sol?-Pregunté al narrador, intrigado.

-Eran leyendas- Respondió con una sonrisa suspicaz, y continuó con el relato.

Pasaban las horas y el cielo no cambiaba, nada en el paisaje era diferente y así seguiría durante mucho tiempo. Pero el pescador era astuto y muy curioso, no pensaba esperar toda su vida para ver si las leyendas eran o no ciertas y se propuso a hacer lo que fuera necesario para alcanzar el cielo.

Aunque su amor por el mundo nocturno era tan grande, estaba decidido, cogió su abrigo y aseguró los remos, segundos después estaba en el agua.

Se sumergió dejando atrás las cientos de luces diminutas que alumbraban esa noche y no se detuvo hasta quedar en la más pura oscuridad; pasaron minutos y el aire se terminó en sus pulmones, su cuerpo se estremeció en el último aliento dando fin a su vida.

Cuando recuperó la conciencia se encontraba en una superficie árida, fría y gris; corrió en busca del mar y de su balsa pero todo lo que tenía alrededor era…nada. Desesperado subió a una pequeña colina con la esperanza de ver la más mínima seña de algo que le resultara familiar pero el terreno no era tan amplio como para tener una visión clara del medio en el que se encontraba.

Inesperadamente el cielo empezó a transformarse, una tenue luz se divisaba en la lejanía como un farol en una carretera desolada, el firmamento se tornaba cada vez más claro, y más y más, hasta tomar el acogedor color del amanecer. El pescador estaba asombrado, nunca había sido testigo de ver luces diferentes a las nocturnas y en su rostro se reflejaba una inmensa satisfacción. Lo había conseguido, había comprobado la leyenda, ahora podía estar tranquilo.

Se sentó en la colina a observar el color salmón que poco a poco desaparecía dejando un rastro anaranjado que simulaba heridas en el cielo, lentamente el amanecer desapareció por completo y el pescador se quedó solo, sentado en aquella tierra árida y desierta, jamás olvidaría la luz, el calor que impregnaba en la piel todavía lo protegía del frío que ahí reinaba. Un momento más tarde la sensación de tranquilidad volvió al ambiente, una vez más el silencio retomó su lugar predilecto. El pescador, con un dejo de nostalgia regresó sin obstáculo alguno a su balsa descendiendo lentamente por una escalera de mano hasta el  apacible océano; al pisar la madera del barquito la escalera se desvaneció en un parpadeo. El hombre se sentó en su silla, a gusto de estar nuevamente en donde pertenecía, con suavidad acomodó los remos y se dedicó con satisfacción renovada a mirar el cielo y con él la interminable noche.

Nicolás Lenis, Grado 10°, Instituto Paulo Freire

37. De Amor Verdadero

Para Lucy y mi madre.

¿Crees en el amor verdadero?, era la pregunta que su madre le había hecho unos días antes de  morir y que desde hace 16 años no había abandonado su mente. ¿Creía Robert en el amor verdadero? aún no había podido dar respuesta. De niño sí que creía, su madre le había dado esa ilusión entonces, pero a medida que fue creciendo sus ideas cambiaron y la idea del amor verdadero se convirtió en algo así como un mito. Que le preguntaran a Robert si creía en el amor verdadero era como si le preguntaran si creía en duendes. Claro que tenía sus dudas, sobre todo cuando en las mañanas abría los ojos y veía junto a él una chica que desaparecería de su vida tan rápido como había llegado.  Robert siempre había querido creer en el amor, siempre había querido una chica que cuidase de él, que en las mañanas lo despertara a besos, que lo recibiera cada noche con una ancha sonrisa y los ojos llenos de ilusión, que pudiesen salir a caminar y compartir una taza de café juntos o ver el atardecer desde su balcón. Y aunque espero mucho tiempo por ella, un día Robert perdió la esperanza y decidió contentarse con el placer momentáneo y efímero que genera el sexo casual. ¿Había dejado Robert de creer en el amor?, una parte de él sí, pero en realidad yo creo ningún ser humano puede dejar de creer en el amor y más si ha tenido una madre como la de Robert.

Una ruidosa alarma lo saco de sus pensamientos y le recordó que ya debía irse a trabajar.  Tomo una ducha rápida, un desayuno corto y con el morral al hombro salió de su apartamento. Saludo al portero y tomo el periódico el cual leía solo los días lunes. Salió del  edificio y tomo un taxi hasta el hospital de la calle 93, lugar en el que trabajaba como ginecólogo.  Robert inicio su jornada laboral con la alegría que siempre lo caracterizaba y así continúo durante todo el día. Finalmente cuando el reloj marcó las 5 de la tarde Robert tomó sus cosas y se fue rumbo a su hogar. Al salir estaba lloviendo por lo que le fue imposible tomar un taxi, podía esperar a que escampara o que alguien lo llevase hasta su apartamento, más decidió tomar un paraguas e irse caminando y aunque a los cinco minutos estaba completamente empapado siguió avanzando. Al pasar cerca de un restaurante pensó en lo asqueroso que era que dejasen las bolsas negras de basura tiradas frente a la entrada. En su indignación no se percató que en las bolsas no había solo basura, al acercarse un poco más algo se movió y creyó que se trataba de ratas pero para su sorpresa lo que había dentro de la bolsa era una cachorrita de color negro. El corazón de Robert palpito con fuerza y un millón de ideas pasaron por su cabeza, no podía llevarse a ese animal a su departamento, podría estar enfermo además era muy pequeño y probablemente moriría antes de que se pudiera hacer algo. Tomo aire y siguió caminando pero una cuadra más adelante no pudo soportar la culpa en su corazón, se armó de valor y regreso. Abrió la bolsa y coloco la sombrilla en el suelo de modo que cubriese al animal, se quitó la chaqueta y con cuidado la envolvió. Casi corriendo llego hasta una clínica veterinaria y una vez estuvo dentro la ayuda vino de inmediato. La asistente del veterinario, llamada Daniela, le pidió algunos datos y le dijo que podría regresar más tarde. Robert sabía que en la sala de espera no podría hacer nada, así que fue a su casa, tomo una ducha caliente y bebió una taza de café amargo. Pensó en la pobre criatura, ¿Qué haría con ella?, no podía quédasela, simplemente no podía. Por ahora lo importante era que sobreviviera. Robert regreso a la clínica veterinaria y una vez allí Daniela lo recibió.

  • ¿Señor Matus?- Robert asintió- me complace informarle que la perrita que ha traído está estable, sin embargo es muy pequeña y debe quedarse en observación por las próximas 24 horas. El veterinario asegura que tiene muchas posibilidades de vivir.- Daniela sonrío más Robert mantenía una expresión neutra.- Señor ¿qué piensa hacer con la cachorra? – Robert suspiro.
  • Si supiera se lo diría, pero me he hecho la misma pregunta desde que la encontré. – Robert regreso a su casa y a la mañana siguiente lo primero que hizo fue llamar al cuando termino su trabajo partió rumbo a ese lugar. Al llegar Daniela lo recibió.
  • Buenas noches, señor Matus. El doctor López lo está esperando. Sígame – una vez en presencia del veterinario este le explico el estado de la perrita, haciendo énfasis en lo milagroso de su situación y cuando termino le mostro a la pequeña bola peluda. Era realmente tierna. La cachorrita ladro con emoción al ver entrar a su visita y con una mirada que podía robarse el corazón de cualquiera, se robó el de Robert. De niño, Robert había tenido mascotas y le había ido muy bien. En su departamento tenía mucho espacio, contaba con la capacidad económica y podría sacar el tiempo para cuidar del animal. Y quien sabe tal vez le vendría bien una compañía, así que decidió quedarse con ella. El veterinario y su asistente llenos de alegría se despidieron y deseándole lo mejor a Robert y a su nueva compañera, le vendieron y explicaron todo lo necesario. Durante el camino a casa estuvo pensando en un nombre para ella pero su mente estaba en blanco.

Una semana después Robert sentía que habían sido los peores días de su vida, la pequeña bola peluda, que aún no tenía nombre, lo enloquecía. Había destrozado su corbata favorita, mordisqueado el sofá, orinado su cama y no había aprendido a defecar en el periódico. Robert considero seriamente regalar a aquella desesperante criatura pero un día la chiquilla hizo algo que lo conmovió: había defecado en el periódico y a partir de aquel día nunca más volvió a defecar fuera de este. Y fue entonces cuando las cosas comenzaron a mejorar.

Los días pasaron y la perrita, que aún no tenía nombre, ya tenía seis meses. El  tamaño de su cuerpo no había cambiado mucho, seguía siendo pequeña sin embargo sus orejas y su cola eran algo grandes para su cuerpo. Robert la llamaba “Negris” más él lo consideraba un apodo y se sentía realmente culpable de no haberle encontrado un nombre. Robert y Negris se habían hecho muy buenos amigos y ambos amaban su rutina diaria: cada mañana Negris lo despertaba a lengüetazos justo un minuto antes de que sonara la alarma, cosa que causaba mucha alegría a Robert. Luego Negris lo acompañaba a desayunar, sentándose en una de las sillas del comedor, esperando con ilusión a que terminara y le diese un bocado de su comida, a cualquiera le podría parecer desagradable pero a Robert le encantaba. Una vez terminaban de comer salían a jugar al parque durante dos horas y esa era la segunda hora favorita del día para Negris; cuando volvían Robert debía ir a trabajar y su amiga peluda lo esperaba con tristeza echada sobre la cama de su amo. Unas horas más tarde el medico regresaba y Negris saltaba tan alto como le permitían su patas, movía la cola súper rápido, gritaba y mandaba lengüetazos a su amo para expresar lo alegre que se sentía de volverlo a ver, esa era la hora del almuerzo y cada día hacían algo distinto, a veces iban a algún restaurante, otras veces hacían picnics o simplemente se quedaban en casa. Luego de tomar una siesta, Robert volvía al hospital y más tarde salía rápidamente a su casa. A esa hora daban un paseo más corto, compraban algo para cenar; Robert se sentaba en su balcón con Negris acostada entre sus piernas  y mientras disfrutaba de un amargo café, juntos observaban el atardecer. Finalmente llegaba la hora favorita de Negris: la hora de irse a dormir. Robert se colocaba su pijama térmico y luego le ponía el pijama a Negris, se metían debajo de las cobijas y dormían profundamente hasta el amanecer.

Una noche Robert despertó sin razón aparente, miro el reloj y este marcaba las 3 de la mañana. Se estiro un poco y sintió el calentito cuerpo de su pequeña junto a él, con cuidado levanto las mantas y la observo en silencio, una sonrisa le recorría no solo el rostro sino también el corazón, ¿cómo es que podía amar tanto a una criatura tan frágil? Entonces lo supo, su nombre era “Luz”, luz por qué eso era lo que ella había traído a su vida: Luz, una luz infinita, una luz amarilla que le ilumino el corazón y el alma y que desde ese momento y para siempre lo acompañaría, en las buenas y en las no tan buenas.

¿Crees en el amor verdadero?, resonó la voz de su madre en su cabeza, ¿Creía Robert en el amor verdadero? sí, claro que sí, Robert creía, cree y siempre creerá en el amor verdadero.

FIN

María Paula González, Grado 11°, Instituto Paulo Freire

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38. El Estanque De Uno y Mil Deseos

Era una mañana hermosa de verano en las playas de Santa Marta, las olas del mar estaban perfectas para irlas a enfrentar con coraje y jugar hacer castillos de arena bajo una palmera, Sam salió de su habitación hacia el balcón de su hotel para admirar ese paisaje de postal, luego de unos minutos se puso sus sandalias y decidió salir a caminar un rato por la infinita arena del mar. En Cali había dejado a su mejor amiga que últimamente se estaba convirtiendo en su hermana, mientras caminaba imaginaba todas las cosas que podría estar haciendo si su amiga Catt estuviera con ella en esas vacaciones, todas las locuras infinitas y fotos que jamás olvidarían ellas dos.

Distraída y un poco melancólica Sam se aleja mucho de su hotel, cuando se da cuenta esta perdida y muy desorientada tratando de recordar de donde vino empieza desesperadamente a  correr a cualquier dirección con tal de volver con su familia, mientras corre se tropieza con una piedra y cae a un gran  hueco  que ha dejado una gran roca, las olas chocaban muy fuerte contra las formaciones rocosas que habían al frente de ese hueco, se levantó, se sacudió, buscaba algo para sujetarse y salir de allí, accidentalmente agarro una cuerda que jalo una tabla que encima tenía unas buenas capas de arena por lo cual antes no se podía ver que había algo allí, extrañada y con mucha curiosidad se acercó para ver que había allí y encontró que había un texto escrito en alemán, el cual recordó al instante a Catt, ya que su padre es alemán y va cada diciembre a Alemania para pasar navidad con su familia, Sam sacó su teléfono y le tomó una foto al texto que aún estaba con una ligera capa de arena, después se fijó en la hora y vio que era tarde y que su familia ya empezaría a preocuparse por ella, busco una gran piedra y con todas sus fuerzas la llevo hasta un costado de aquel hueco para poder salir de allí, casi resbalando se subió a la roca y salió de aquel sitio extraño y perturbador.

Sam siguió corriendo y logro visualizar las torres de su hotel, con una llama de esperanza corrió con más velocidad, llego a su habitación y noto que sus padres le ocultaban algo se les veía una sonrisa pícara en sus rostros, pero no le puso atención a eso ya que en su mente solo esta saber que dice aquel texto, quito el modo avión de su teléfono y espero a que llegaran todas las notificaciones para poder enviarle la foto a Catt, impaciente y con su curiosidad llegando al límite deseo que Catt estuviera despierta un domingo a las 12:15 de la tarde, Catt como cosa rara también tenía su teléfono en modo avión, así que a Sam no le quedo de otra sino llamar a el hermano menor de Catt, el como siempre contesto el teléfono emocionado ya que Sam siempre le dice que le dará un caramelo cuando lo vea, David le lleva el teléfono a la habitación y Catt aun duerme, despertándola de un almohadazo le grita “Tigger te necesita”, ella aun tratando de procesar todo responde con una voz casi entendible -Hola?- – QUIBO PELAA – ¿qué pasó cariño?- Pelaa necesito que se ponga a traducir en el acto, le envié una foto de una vaina que me encontré muy rara mientras salí a caminar- -por casualidad no te habrás perdido como siempre?- -ehhh puesss tal vez, pero supe volver otra vez al hotel- -jummm algo me dice que me necesitas allá para que no te pierdas como sabes hacer- -exacto, bueno pelaa ayúdeme pues, voy a irme a mi lugar favorito- – una panadería?- seep, bueno bye- -bueno cariño, bye, te cuidas.-

Sam como siempre tiene una especie de radar interno para encontrar una tienda o panadería cercana así que encuentra una a media cuadra, pide unos cuantos bizcochos y un té, mientras espera pacientemente que Catt conteste, justo cuando Sam se está terminando su ultimo bizcocho Catt llama al teléfono, Sam casi atragantándose responde: -Quiubo pelaa que dice esa vaina- – Sam eso es como místico o algo así, no lo entendí, parece un refrán o un dicho, no se-  -mmm ya- – en que andarás metida care rancho?- – nada de qué preocuparse pelaa- -eso espero no sea que tenga que irte a sacar del bochinche como siempre- – no, pelaa relájese solo son vacaciones- -jummm- – chao pelaa, saludos- – bye-. Sam estuvo pensando en eso el resto que quedaba de tarde, mientras estuvo con su familia disfrutando de un asado en casa de un amigo millonario belga-árabe amante a las armas, Sam solo esperaba que fuera de mañana otra vez para volver a aquel lugar extraño. Ya de noche Sam escucho que su madre  les deba la dirección del hotel a los padres de Catt, la mama de Catt esa misma tarde cansada de la rutina y el estrés de la ciudad propone ante la familia irse a unas vacaciones en santa marta, lo cual le sonó muy bien a todos, sobre todo a Catt que ya se moría de ganas por saber en qué líos se estaría metiendo Sam, esa misma noche arreglaron sus maletas y dejaron todo listo para mañana, Catt no quiso decirle nada a  Sam ya  que quería llegarle de sorpresa, a las 10 de la mañana Catt ya se había instalado en el hotel y estaba lista para darle un abrazo de oso a Sam que por cierto estaba deseando dárselo hace rato ya que Sam es muy abrazable, Sam estaba con su familia en la playa haciendo figuras con la arena, estaba tan concentrada que no se percataba que Catt estaba acercándose, Catt aprovecho ese momento y se balanceo encima de ella, Sam que tiene poca paciencia ya se estaba preparando para insultar al que se le había caído encima pero cuando vio que era su Catt no sabía si abrazarla o decirle que casi le parte el cuello, después de explicarse cómo fue que se encontraron otra vez  Catt le pregunta a Sam donde esta eso que le había  mandado a traducir, Sam acercándose a su oído le dijo que irían más tarde cuando los demás no se dieran cuenta, Catt con una cara de preocupación mira a Sam y le dice que espera que no sea nada malo ya que sam es experta metiéndose en cosas raras.

Después de almuerzo creen que es buena hora de ir a ese hueco donde había caído Sam,  en una mochila llevan unas cuantas cuerdas, agua y comida ya que sam ama comer todo el día y cosas podrían necesitar allá, en el camino se encuentran a Jack el amigo belga-árabe millonario de Sam que curiosamente estaba grabando una bolsa de plástico al borde de la playa para un proyecto de la escuela, Jack las saludo y les pregunto por qué iban tan solas a esa dirección, Sam trato de no decirle mucho a Jack, pero Jack era conocedor de una antigua leyenda y se conocía mejor que nadie ese pedazo de la playa, por lo cual le pareció buena idea que las acompañara, Jack dejo de filmar su bolsa y se unió a esta locura de Sam. De camino Sam le empezó a contar a Jack como fue que se encontró ese hueco y ese texto, Jack que se sabía todas las repuestas dijo que había una leyenda por esos lugares, que según eso había un estanque de agua sagrada, Jack que es demasiado incrédulo le dijo a Sam y a Catt que tal vez eso lo decían para venderle recuerdos a los turistas que no era cierto, pero de todas maneras Sam quería ir más a fondo de todo esto, llegaron al lugar y notaron que la piedra que Sam había dejado como escalera no estaba  que todo estaba intacto como si Sam nunca hubiera se hubiera caído allí, Catt y Jack se miraron entre sí pensando que Sam probablemente les haya mentido, Sam salto al hueco y empezó a buscar esa cuerda que levantaría las capas de arena y podrían ver el texto, no quedándole de otra a Catt y a Jack saltaron para ayudarle a Sam, pasados unos 2 minutos de intensa búsqueda de los 3 Catt  encontró la cuerda y la jalo descubriendo otra vez el texto, Sam saco de la mochila unas brochas y con Jack empezaron a sacudir cada letra pera que Catt las pudiera leer con claridad, cuando ya no tenían arena encima Catt puedo leer lo que decía allí: (pongo lo que dice en alemán)  “solo el deseo de intenciones puras y sinceras será concedido” los 3 con caras de estupefactos al ver la traducción del texto se les enciende un fuego  por dentro por saber a qué se refiere, cuando de repente sale de la arena un hombre con ‘`¡+un aspecto antiguo pero con un estado deplorable a intentar matar a los 3 jóvenes que estaban allí, los jóvenes tratando de salvar su vida le tiran piedras y  al ver que los acorralo  Jack saca una navaja se la clava a este hombre, mientras él se retuerce de dolor ellos logran huir despavoridos de allí.

Llegan a casa de Jack agitados y con miedo en sus ojos, la abuela de Jack les ofrece limonada ya que los ve sudando y agitados, después les pregunta de dónde venían, ellos sabiendo que ella sufre de anzaimer le contaron con confianza todo lo que les había pasado ya que de todas maneras después de un rato a ella se olvidara todo, cuando terminaron de contarle ella fue a su habitación y saco un libro antiguo el cual nadie lo había visto, ella lo abrió y leyó unas cuantas páginas, los jóvenes con curiosidad se hicieron al lado de ella y escucharon todo lo que decía, resulta que en ese hoyo hay una puerta escondida para entrar a una cueva donde hay un estanque sagrado el cual concede los deseos, pero que esa cueva había sido profanada por lo cual estaba escondida y la protegía un guardián que había sido obligado protegerla por la eternidad por el pago de su deseo, siguieron investigando incansable mente sobre esta cueva, sus poderes y su historia, los padres de Sam y Catt llamaron a casa de Jack avisándoles que llegarían tarde para ver la función de juegos pirotécnicos en la ciudad.

Sam y Catt salieron de casa de Jack al hotel, haciendo caso omiso a la orden de sus padres, llegaron al hotel y decidieron no ir a ver la función con el pretexto de que estaban muy cansadas, así que decidieron quedarse en la habitación y pasar tiempo solo las 2, hablaron de lo que paso en el día, comieron pizza, y jugaron una corta guerra de almohadas, después simplemente se quedaron viendo tv, Catt coge el teléfono de Sam para ver los memes que ella hacia como de costumbre, se reía viendo los memes, de repente llega un correo a Sam, pero esa vez  la curiosidad pudo más y Catt abrió el correo, en él decía que los papeles de nacionalidad italiana ya estaban listos, después llego otro correo, un tiquete de avión a Italia solo de ida y para rematar un mensaje de sus abuelos que decía que ya pronto se verían, que sus amigos allá le estaban preparando una bienvenida  y que ya todo estaba listo para entrar a la facultad de medicina en Italia. Catt solo el teléfono de Sam, Catt: – porque no me habías dicho que te vas a vivir a Italia? – -te hubieras enojado mucho con migo- – y pensabas irte y dejarme sola sin decirme nada?- Sam solo la miro, y con la mirada Catt supo todo. Catt salió de la habitación, salió del hotel a llorar y caminar sin ningún rumbo, Sam pasados unos 5 minutos de Catt haber salido del hotel salió a buscarla desesperadamente, busco en todas partes, en los lugares que probablemente podría estar, pero no la encontró, luego ya sin esperanza alguna de encontrarla la encontró caminando a mitad de la calle en completo silencio, Sam: -¡OYE CATT ESPERA¡- Catt responde con furia pero con calma:- esperar que, si ya te vas, todo se acaba- -¡NO¡ déjame explicarte- -no tienes nada que explicar me quedo muy claro, solo vete- -no me iré a ningún lado- -vete, no te quiero ver, no confías en mí, no fuiste capaz de decirme- – no te dije porque sabía que te pondrías así, además no te dejaría sola esta Jack y yo vendría de vacaciones- -¡que ridícula eres¡- -disculpa?, tu no entiendes nada por eso no te dije  y por eso no te he dicho muchas cosas- -claro, y me imagino que confías más en tus otras amigas como la pelirroja esa que en mi- – a ella no la metas- – ¿sabes qué? Esto se acabó- – ¿ah sí?, pues por mi está bien, vete al carajo-

Las 2 cogieron caminos opuestos, Sam subió al andén y Catt siguió caminando por la mitad de la calle, un camión venia sin luces y a toda velocidad, Catt que andaba totalmente distraída no se dio cuenta que un camión venia directamente hacia ella y antes de que ella reaccionara el camión la atropello ocasionándole graves heridas y dejándola casi muerta… Sam al escuchar el fuerte impacto se dio vuelta y corrió hacia ella tratando de tragarse sus lágrimas y deseando que no le haya pasado nada, cuando llego a ella la vio llena de sangre con la cabeza abierta, la tomo en sus manos y lloro como nunca antes. La ambulancia llego, Jack, policías y los padres también y rápidamente se llenó el accidente de muchas personas alrededor, los paramédicos trataban de quitar a Catt de los brazos de Sam, pero ella no quería soltar a la que quería como su hermana, Jack se acerca a Sam y toma  a Catt y se la entrega a los paramédicos, Sam queda totalmente untada de sangre de Catt y se queda viendo con lágrimas en sus ojos  como la ambulancia se lleva a Catt a urgencias. Pasan los días y Sam va todos los días al hospital con Jack a visitarla, pero no pueden interactuar con Catt ya que ella quedo con muerte cerebral, Sam no se perdona lo que paso, se echa toda la culpa a ella y desearía al menos  tener 5 minutos más con ella para decirle que lo siente que no la dejaría sola y que la ama muchísimo, un día la enfermera le dice a Sam y a Jack que pronto desconectaran a Catt, Sam le dice a Jack haría cualquier cosa para devolverle la vida Catt y Jack se acuerda del hoyo, le propone ir a buscar el estanque sagrado que tal vez eso sería verdad que solo bastaba tener fe, Sam sin pensarlo 2 veces acepta y salen rápidamente en busca del estanque, cuando llegan al hoyo sale de la arena otra vez aquel guardián del estanque a intentar matarlos con más furia, Jack sale a defender la vida de los 2 pero es fallido ya que el guardián lo toma del cuello y no piensa soltarlo, Sam le grita ¡SUELTALO¡ ya perdí una amiga no quiero perder otro, Sam le dice todo lo que paso y por qué buscan el estanque, el guardián conmovido suelta a Jack y decide ayudarlos, les abre la puerta secreta que conduce a la cueva donde está el estanque y ellos sin parar a preguntarle al guardián por que los ayudo entran y solo esperan un milagro.

Encuentran el estanque, el agua es transparente y de ella sale un resplandor que inspira reverencia, Sam grita ¡AYUDENMEN¡ y del agua sale una luz que le dice a Sam que tenga más respeto en ese lugar que es sagrado, Sam pide el deseo de devolverle la vida a Catt, pero la luz le dice que alguien debe dar la vida a cambio para que puede cumplirse el deseo, Sam con honor le dice a la luz que ella la daría, Jack le grita:¡OYE NO, DEBE HABER OTRA MANERA¡, y Sam le responde con calma que no la hay así que solo le queda a Jack dejarla, la luz concede el deseo y le quita la vida a Sam para dársela a Catt, Jack sale asustado de allí para el hospital, cuando llega, Catt esta aterrorizada, no recordando mucho y con muchas preguntas que hacer, Jack llega a su habitación agitado y con miedo y solo le dice que lo acompañe que en el camino le explica y que se trataba de Sam, sin pensarlo 2 veces salen rápido a la cueva, Jack le ha contado todo a Catt, ella aun no puede creer lo que paso y busca como sea una solución, llegan al estanque, le tiembla el cuerpo a Catt cuando ve a Sam sin vida,  Catt decide pedir un deseo también, la luz le dice que debe dar algo a cambio, Jack interrumpe y dice que prefiere verlas a las 2 vivas que decide dar la vida por ellas, la luz se queda en silencio por un momento y les dice que va consultar con Destiny que es la que concede los deseos, después de minutos de larga espera aparece la luz y Destiny y les dicen que nunca habían visto tanta lealtad en amigos entonces les concederán vivir a los 3 con la condición de estar juntos para siempre, entonces Sam despierta.

Marianna Díaz, Grado 11°, Instituto Paulo Freire

39. Historia De Una Vida Monótona

En este clásico lunes algo se sale de mi rutina, recién despierto sintiendo una lengua húmeda pasar por mi cachete, mientras un ligero escalofrío recorre lentamente mi espalda. Me hubiera gustado un final más emocionante que el de darme cuenta de que era mi perra que llegaba a despertarme, pero bueno, lo nuevo no siempre es malo, sobre todo en esta aburrida vida.

Me levanto de la cama cansado, como siempre, como todos los días, a veces pienso que estoy condenado a esto; camino hacia mi baño, un gran y lujoso baño; me miro al espejo, al mismo espejo de todos los días, en el cual me veo, todos los días, con la misma cara de cansancio, ojeras bien marcadas, ya sea por la falta de sueño, o por mi pronunciada herencia Árabe. Después de mirarme durante una decena de segundos en el espejo, segundos en donde uno no piensa,  segundos en donde solo me miro, luego reacciono e inmediatamente regreso a este mundo y camino hacia la cocina para desayunar lo mismo de siempre, leche natural, libre de químicos, biológica, orgánica, y no se sabe que títulos nobiliarios más; pan árabe; mantequilla y Zatahar con Lahbne.

Me ocupo de hervir la leche, y como casi siempre, mi cabeza se escapa a un mundo imaginario, un mundo imaginario raro para un chico de 15 años, ¿cómo mejoraría la ciudad si fuera alcalde?, ¿Qué pasaría si se cumple mi sueño de ser ministro de defensa?, ¿Cómo implementaría mis estrategias militares en contra guerrilla, aprendidas de las apasionantes revistas que mi padre me trae de Europa o de los tantos documentales de history 2?… Y de repente siento el ruido de la leche derramarse y entrar en contacto con la llama de la estufa, otra vez, ya se ha vuelto costumbre, igual que el mismo regaño de cada mañana cuando esto sucede, lo peor del caso es que debo limpiar.

Después de esa aburrida tarea, casi cotidiana, toca estudiar, esa premisa que tantos odian  « estudiar », sorpresivamente soy del 01% que no le teme, lo cual no implica que me guste; el hecho es que algunas materias me parecen tediosas e innecesarias, o los profesores no saben dictar esa cátedra.

-Emprendimiento: El manejo de redes sociales, promoción de marca personal, enseñar a hacer publicidad de tu  empresa a unos chicos, de los cuales el 80% no sabe que empresas crear, y del 20 % restante que sabe qué hacer, ni la mitad tiene capital para crearla.

-Química: Apasionante, pero poco útil, menos del 5% de nosotros usara el « modelo Schrodinger » o la configuración electrónica del numero cuántico, el cual se relaciona con la energía del electrón y bla bla…

-Filosofía, la mejor materia que pueda existir, lo malo son los profesores comunistas, socialistas que arreglan todo con subsidios, eso es lo malo de la clase de filosofía.

-Catedra de la Paz: Un país con nobel de paz, y donde los supuestamente «Consientes y defensores de la paz, de los animales etc… » muestran su descontento explotando una bomba hiriendo a 30 policías; ¡al parecer esas clases sirven mucho! En los presenciales la mayoría se duerme en esa clase, que lastima que yo no pueda. Profesores que ven como culpable de todo a la burocracia, en Colombia el Uribismo, en otras partes el imperialismo, ¿y en dónde no están ellos? Están peor que nosotros, lo cual les hace perder toda credibilidad.

El clásico profe que critica todo, pero cuando les dices que propongan una solución las únicas palabras que sale de sus bocas son « subsidio y diálogo ».

-Competencia ciudadana: He estado viendo lo mismo desde que conocí esta materia, la paz es un derecho, un deber, todos tenemos que respetarla y  todoooo tiene que arreglarse por el diálogo. Lo único interesante que vi sobre competencia ciudadana fue una clase que yo dicté durante mi obra social sobre las diferencias entre  la ética y la moral, una experiencia bastante interesante.

Regresando a mis « Magnificas clases »  abro un pequeño trozo de metal, increíblemente complejo. En ese trozo  ocurren más cosas que en el mundo real. Parelelipedo rectángulo de 56 cm3  « se preguntaran porque tan poquito: es apple, »

En esos 56 cm3 de metal y plástico puedo hacer más cosas que en una hectárea de tierra, más que en toda una ciudad, más que en todo un país ; estudio ; leo ; conozco ; miro pelis, documentales ; conozco gente, me comunico con ella ; pero sigue siendo metal con una increíble cantidad de luces led. Es verdad, las cosas hasta se ven mejor en esa pantalla, pero no son auténticas, no son reales, son copias, copias mejores que la original, pero siguen siendo copias. Eso es como el pan, las maquinas lo hacen mejor, más rápido, más fácil, pero a algunos panaderos aún les gusta meter la mano en la masa, estar en contacto con lo que hacen. Yo soy de esos panaderos a los que les gusta sentir la textura de la cubierta de un libro ( aunque no lea muchos) ; sentir el olor a revistas ; mancharse los dedos con las páginas del periódico, sentir el olor a palomitas de un cine ;  saludar y abrazar a una chica y sentir su pelo suave, su perfume, sentir sus labios calientes y sus mejillas frías ; esas experiencias no las brinda un computador, no las puede brindar una máquina, por eso, aunque lo virtual es mejor, prefiero lo clásico.

Prendo esos 56 cm3 de metal, pongo a funcionar la computadora. En mi mente tengo todo preparado, un cronograma perfecto, fríamente calculado, como mis estrategias del Ajedrez ; según mis cálculos, soy capaz de terminar todo en un día, pero como dice un dicho militar « ningún plan termina como se planea, todo cambia cuando existe el primer contacto con los enemigos » en este caso, mi enemigo en el estudio es Skype, pero yo amo a ese enemigo, como cuando un hijo ingrato le pone tutela a su padre, como cuando un esposo le pega a su mujer o un drogadicto consume sus sustancias ; el perjudicado sabe que lo están perjudicando, pero no le importa, aun así, lo ama ; el padre nunca dejara de amar a su hijo, la esposa nunca dejara de querer a su esposo ( bueno este caso no siempre es cierto), el drogadicto nunca abandonará a su mejor amiga « la cocaína », como un chef nunca abandona a su sartén y a su cuchillo.

Empiezo a estudiar, no entiendo nada. Algo clásico, empiezan a llegar los mensajes, muchos mensajes; intento concentrarme, no puedo, la tentación es muy fuerte, reviso « 7 chats abiertos, 7 chicas súper cool », pero no la que yo quiero que me escriba, ella se olvidó de mí. Bueno, ya se me ha vuelto costumbre, después de completar mi jornada de mensajes, intento estudiar otra vez, pero nuevamente no entiendo nada ; me levanto de mi silla puteando a todo el sistema educativo y la poca relevancia de algunas tareas; empiezo un debate con mi madre sobre la educación, partiendo de que todos los gobiernos quieren tener los mejores sistemas educativos, las mejores iniciativas, y es cuando yo siempre me doy cuenta de la falla, Suecia que siempre obtiene los mejores resultados solo da 4 horas de clase, pero los altos mandatarios se empeñan en aumentar la jornada a 8 horas y hasta más. Los chicos terminamos teniendo una vida más estresante que nuestros padres, una vida monótona. El caso es que ese profundo debate termina siempre de igual manera, – muy interesante Miguel ahora habla menos y ve a estudiar – En conclusión, regreso a sentarme ante los 56cm3 de metal, ya he pensado en explotarla y gritar Allahu Akbar, pero recuerdo que después no puedo chatear.

Intento hacer la tarea de tecnología mientras refunfuño y escucho música, ¡ahh la música!, lo que lo saca a uno de este mundo, lo único que aparte del fútbol, y chatear con amigas que te desconecta de este mundo, -una bala en la cabeza también, pero después de eso no te vuelves a conectar-, así que mejor continúo con la tarea ; llego a un punto en donde no entiendo debido a la pésima redacción de algunos profesores del módulo pasado, primero pregunto a mis compañeros  -nadie entiende-, entonces le mando un mensaje a mi profesora, mientras contesta, no se me ocurre mejor idea que leer noticias sobre mi país natal, Bélgica, de poca relevancia para mí, digamos que del mismo nivel de relevancia que el modelo Schrodinger, pero bueno, cuando la profesora me contesta, no sé si estoy más o menos confundido que antes que le hiciera la pregunta, en definitiva le digo que entendí perfectamente para no enredarme más.

De repente llega mi abuela, con la misma frase de todas las mañanas -“aún no has limpiado la piscina“- le contesto que lo haré más tarde, y vuelve el juicio final -“eso dices siempre“-, pero es cierto.

Además de todas las tareas, los mensajes, mi uniforme que aún tengo que limpiar y esa piscina que da más asco que el caso de Odebrecht. Me gustaría ponerle pausa al mundo y hacer todo eso, lastimosamente no soy Dios, me acerco a él, pero no lo soy. Son las 11:30 a.m,  me la he pasado chateando e intentando progresar con esas tareas, estoy estresado, me traqueo los dedos para relajarme, la columna-el cuello-la columna-los tobillos -y hasta los pulgares de los pies; mi hermana me tira un libro porque disque no le gusta que haga eso, que culpa tengo yo que soy una bola de nervios.  Bueno, me recuerdo, cuando son las 11 :45 a.m. que entreno a las 2:00 p.m. y salgo corriendo a limpiar mi uniforme, tiene más tierra que tela, no se le quitan las manchas, pero bueno, ya me resigne, lo pongo en la secadora, vuelvo 2 minutos después,  «el sistema ha fallado por favor reiniciar », ¡Malditas máquinas, solo son eficaces cuando quieren !, reinicio el sistema y vuelvo 5 minutos después para ver si la centrífuga ha hecho su trabajo ; lo hizo, tan bien que torció las espumas de mi uniforme, -¿Por qué todo me sale mal?-

No sé, pero ya me acostumbre, pierdo 10 valiosos minutos intentando componer las espumas de mi uniforme, 10 minutos perdidos gracias a las máquinas. otra vez miro el reloj, el enemigo del hombre, « el tiempo », ya sea por la falta de él, o por el exceso de su presencia, pase lo que pase, el tiempo será nuestro enemigo, y cuando tenemos el <timing perfecto>, ni muy poco, ni demasiado, queremos tener un poquito para estar seguros, pero la mayoría de veces, es mejor tener demasiado tiempo que muy poco, y ese no era mi caso, necesitaba apurarme, y  ¿por qué?, para terminar las tareas rápido , y eso ¿para qué?, pues para pasar la materia rápidamente, y eso ¿para qué?, pues para poder graduarme en el menor tiempo posible y eso ¿para qué? pues para conseguir un trabajo de manera oportuna. Pero eso sigue sin contestar mi pregunta ¿POR QUE? es cuando empiezo a filosofar, por qué corro tanto, pues porque es así, por qué todo el mundo lo hace, porque así funciona el mundo.

Siempre me doy cuenta que esa respuesta es insulsa y sin fundamentos, en realidad no existe otra respuesta a esas preguntas. Una vez, en una estación de metro, me di cuenta de que todo el mundo corría, todo el mundo estaba apurado, y no sé por qué ; también me estresé, y empecé a correr, y de repente pienso, ¿por qué corro? no estoy tarde, algunos le llaman a eso « Globalización », otros «Contagio del estrés » yo simplemente pienso que el cuerpo se acostumbra e estar en un mundo que corre, y siente la necesidad de hacer lo que ve, y lo que ve es un cúmulo de personas, en saco, corriendo porque van tarde a su trabajo. El problema no es correr, eso es hasta bueno, el problema es no saber hacia dónde, o porque correr;

Ese es el problema de nuestra sociedad, una sociedad que corre sin saber por qué.

12:00 am,

Hora de almuerzo, carne asada con arroz y ensalada, un almuerzo muy rico, algunos dirán que es banal, pero yo pienso que la banalidad bien hecha también es linda, hermosa, como un mensaje de buenos días, quizás sea el mismo todos los días, pero un lindo mensaje, aunque sea repetido, es hermoso, y más si viene de la persona que quieres.  Regresando a mi rico y banal almuerzo, (me encanta la hora del almuerzo),  hablar, dialogar (como diría mi profe de filo) reunir a toda la familia. Y es mejor si no están las lentejas, eso sí es hermoso, las lentejas, el alimento más amado de los padres y más detestado de los niños, las madres lo adoran debido a sus propiedades nutritivas, una proteína baja en grasa, los padres la adoran porque es proteína barata, cuando alguien les diga que la diferencia entre el hombre y la mujer, es su órgano reproductor, la manera en la que piensan, con que género se identifican, todo eso es mentira, la diferencia radica en cuánto gastan, eso es lo que separa al hombre de la mujer.

En el almuerzo se tocan los temas clásicos, como fue nuestro día, que hemos hecho, noticias relevantes y actuales, y de repente llega ese tema, el tema que no quería escuchar pero sabía que iba a llegar, ya estaba preparando mis argumentos de defensa como cuando un abogado defiende a un culpable, unos argumentos tan bien preparados, que el inocente termina pidiendo disculpas al culpable, -yo soy bueno en eso, muy bueno, hasta logro convencer a mi padre, pero a mi madre no, nunca lo he logrado, quizás porque es mi madre, no se-, pero el caso es que pronunció esa combinación de palabras que no quería escuchar, «  Tu profesora me llamó, eso a qué se debe » esa diminuta frase que hace más daño que un puñalada en la espalda, empiezo a defenderme, como debe ser, en donde está la gracia de aceptar que no has hecho nada.

Los argumentos son buenos, se apiada de mí, solo me quita el iPad, pero puedo ir a entrenar, es lo único que quería, entrenar, algo que te desconecta completamente del mundo, un balón y 11 personas, ¿Por qué algo tan simple te hace olvidar todos tus problemas de manera tan fácil?

Es la 1:30 p.m., no he salido de mi casa, no me he puesto ni el uniforme, en realidad ni he recogido la mesa. Salgo corriendo a cambiarme, me alisto, empaco mis guayos, mis guantes y me voy ; me olvido de despedirme, no importa, igual están durmiendo, salgo, abro esa inmensa puerta de madera, la que corta mi casa del resto del mundo, esa puerta es una pequeña línea que separa el silencio del ruido, el orden al caos, la tranquilidad de la bulla. Afuera es otro mundo, un mundo de concretos y motos, aunque me puedo sentir afortunado de no vivir en Bogotá. Salgo del parqueadero, pongo un pie en el andén, mi vida corre peligro, cada pisada en los andenes de una ciudad es un peligro, ya sea por lo atracos, las motos, el acoso de los vendedores ambulantes… etc,

Me dirijo hacia mi cancha de fútbol, mientras más me acerco, más depresivo se pone el ambiente, gamines descalzos en las calles, casas humildes, cada vez más humildes ; desde esa cancha se pueden ver todas las casas de invasión en los cerros, ¡cuánta pobreza !, enfrente de esa cancha, se reúnen decenas de chicos, todos humildes, es una realidad diferente a la que están acostumbrados a vivir los niños de papi y mami, viviendo un mundo de fantasía en donde siempre tienen quien les haga todo « 3 nanas solamente para ellos », por eso no me gusta entrenar con esos chicos, solo van allá a mostrar quien tiene el mejor guayo, exceso de lujo, lo admito, me gusta el lujo, bastante, pero no a un nivel tan ostigante, como un chocolate muy dulce, eso empalaga, disgusta, así es toda la clase alta de esta ciudad, ricos corronchos, la educación no es su fuerte, por eso prefiero entrenar con esos chicos, aunque no me parezca a ellos, ni en lo más mínimo. El Brayan y yo no compartimos muchos puntos en común, en realidad son pocos los chicos que se parecen a mí; hasta ahora no conocido uno apasionado de la estrategia militar que desee ser ministro de defensa. Abecés también tengo mis crisis de normalidad, ser futbolista, ser piloto de carrera, simplemente ser famoso, aunque después se me pasa, me vuelvo otra vez racional, pero al parecer mis compañeros de futbol, no, siguen esperando superar su pobreza pateando un balón, quizás uno lo logre, pero eso será uno entre mil.

Aunque todo tiene sus lados buenos, y mi práctica deportiva tiene muchos, un entrenador que no se preocupa tanto por tener buenos jugadores, sino buenas, personas, usa como excusa el fútbol, les hace creerse un sueño que él mismo sabe que es imposible ; un entrenador que sabe que ni el 5% de sus jugadores serán profesionales, pero qué bella mentira, una mentira que los aleja de los vicios de esta sociedad, la cual afecta más que todo a los chicos de bajos recursos ; el fútbol los protege de eso, de este mundo tan corrompido ; el hecho de que se crean este engaño les permite llegar a edad adulta sin haberse emborrachado o embrazado a su novia.

El embarazo, lo que tendría que mantener en pie a la sociedad moderna, es lo que puede causar su perdición. Nunca se vieron a tantas abuelas de 30 años, una cantidad escalofriante de embarazos adolescentes. Y ellos llaman  a eso  « bendición », eso es similar a que alguien llame a la bomba que lo va a matar «  bendición » no entiendo cuál es la necesidad de quemar tantas etapas, ¿por qué? ¿En dónde está el sentido a eso ? hacer lo que se hace en 100 años, en tan solo 40, ¡vamos tan rápido !, hacemos todo tan rápido, que cuando uno debería empezar a gozar plenamente de la vida, nos aburrimos, nos deprimimos, porque o hemos hecho todo, ya hemos sido, hijos, padres abuelos, todo eso en menos de 40 años, y ante eso tenemos varias, opciones, la mayoría nocivas, depresión, generar cualquier clase de adición, quizás suicidio, no es de extrañar, si ya lo hemos hecho todo, ¿qué más nos queda por hacer ? nada, no nos queda nada ; por eso, yo admiro la labor de ese entrenador, mantiene cuerdos a unos chicos con una mentira, como lo hace un pastor con sus fieles, esas mentiras que mejoran el mundo.

Empieza el entreno, el clima no se apiada, el estado del terreno es horrible, el material de entreno peor; pero es que me gusta hacer mucho con poco; trabajo del di: físico y terminar con definición. Empezamos a correr, yo corro porque me gusta, pero cuando uno le ve la cara a esos chicos, parece que el hecho de correr  más les puede cambiar la vida, y, triste o alegremente dependiendo del punto de vista, es cierto, la vida de ellos puede cambiar si corren más, se volverían protagonistas del show a mayor escala mundial, «El fútbol » lo admito, a veces, muchas veces, me gustaría ser pieza principal de ese show, me encantaría, la fama, el dinero, pero por suerte, recapacito y regreso a mis locos sueños de Ministro de defensa.

Última parte del entrenamiento, mi favorita, arquear, saltar, volar. Cuando me despego del suelo siento que vuelo, que soy un pájaro, que cada segundo en el aire es un minuto, como un video en cámara lenta que se acaba cada vez que vuelvo a tocar tierra, es una sensación mágica, hermosa, casi placentera ; pero lo bueno siempre tiene fin, como esa sesión de entrenamiento. Tengo que regresar a mi casa a hacer tarea, apenas pongo un pie en la calle, salgo de esa hermosa burbuja que me brinda el entrenamiento, vuelvo a pensar en mis problemas, en mis tareas pendientes. Cada pisada es un  nuevo problema que me viene a la mente, son más o menos 600 pisadas hasta mi casa, 600 problemas, a veces alguno se repite, pero eso en contadas ocasiones. Abro la puerta de mi casa ; me saludan mis perros, las cositas más lindas de este mundo ; trato de no ensuciar nada con mi inmundo uniforme ; llego hasta el patio interno en donde me desvisto ; mi mamá me dice que me bañe, no quiero, prefiero ir a estudiar, lo se suena raro ; me siento adelante de los 56 cm3 de metal, abro el curso en el que estoy más retrasado, escojo una actividad y eso es comparable al hecho de que un condenado a muerte escoja el arma con que el que lo van a matar ; miro el material, estoy en total desacuerdo con lo que está escrito, me doy cuenta que hemos complicado todo, ingeniosos software para generar ideas, diagramas de solución ideas, si a mí me tocara solucionar un enigma con eso, me lo complico más, no entiendo porque hacer todo más complejo, sabiendo que acostarse, relajarse y dejar fluir las ideas es lo más sencillo del mundo, en realidad, es lo único que de verdad se necesita; pero obvio, en mi trabajo de cómo solucionar problemas no puedo poner : relajarse y meditar, es lo que opino, pero no lo que el profe quiere oír, entonces, escribo lo que sé que me dará una buena nota, no un 5, esos nunca los dan. Los alumnos son comparables con prostitutos literarios, yo escribo algo que no me parece cierto, pero eso me da algo que quiero, una buena nota ; como cuando un artista plástico pinta un bodegón, no le parece lindo, pero le da algo que quiere, dinero,  eso es prostituirse artísticamente, eso pasa con mis tareas.

Termino esa actividad de tecnología, me toca empezar otra, ocurre lo mismo, y así 3 veces más, pero consigo lo que quiero: perder retraso en la materia. Cierro la compu,  me quedo tirado en la silla mirando al infinito, miro es pared blanca que se encuentra al frente de mí, la miro como si fuera una obra de arte, pero solo es una pared, una blanca, plana y banal pared.

Me levanto de la misma silla en la que me siento todos los días, camino por el mismo pasillo, me siento a comer con las mismas personas, la misma comida, en el mismo inmenso comedor.

Me voy a cambiar y acostar en la misma cama, mirando el mismo hermoso cielo estrellado, convenciéndome cada vez más de mi insignificancia en este mundo, miro esas estrellas esperando que algo tan insignificante como yo haga algo para que mi vida siga siendo igual de insignificante, pero placentera, es con esos pensamientos que se acaba un día más en mi vida monótona

FIN

Miguel Vermeire, Grado 11°, Instituto Paulo Freire